En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, la madrugada de este sábado fue trasladado el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán de la cárcel del Altiplano, en el Estado de México al penal de Ciudad Juárez, en Chihuahua.
A pesar de que las autoridades han señalado que el traslado es parte de la estrategia de rotación de internos, además de que obedece a las obras que se realizan en el Cefereso 1para reforzar la seguridad del penal, la medida desató una serie de especulaciones sobre la aceleración de la extradición del sinaloense a Estados Unidos, país que lo ha requerido por diversos delitos.
En un comunicado, la Comisión Nacional de Seguridad informó que el traslado se realizó con pleno apego a los derechos humanos del interno.
Uno de los abogados de Guzmán Loera, José Refugio Rodríguez informó que un equipo de abogados ya se traslada a Ciudad Juárez para determinar la situación de su cliente y en caso necesario, solicitarán que se ordene el regreso de El Chapo, al penal del Altiplano.
También habría señalado, como lo consigna el diario Milenio, que un juez federal habría señalado que la extradición del narcotraficante es procedente y sólo faltaría una resolución que deberá emitir la cancillería y que incluso tienen un plazo de 30 días para resolver si Guzmán Loera debe ser enjuiciado en Estados Unidos.
Por ello, declaró que promoverán juicios de amparo para impedir que el narcotraficante sea trasladado a la Unión Americana.
Por su parte, la Fiscalía del estado de Chihuahua anunció que se mantiene alerta, ya que en ciudad Juárez existe una alta presencia de grupos criminales ligados al cártel de los Carrillo Fuentes, que en 2006 provocaron una guerra en contra del cártel de Sinaloa, al intentar apoderarse de esa franja fronteriza.
