Tomará unos 11 años aplicar la reforma respectiva

 

El actual sistema de justicia penal está saturado, derivado de su incapacidad para responder a las demandas de la ciudanía, especialmente tratándose de las penas de reclusión, cuyo propósito, es la reinserción social del procesado, sin embargo, históricamente el sistema penitenciario mexicano ha estado orientado a la contención más que a la readaptación.

De acuerdo con los cuadernos mensuales de información estadística penitenciaria nacional hasta enero de 2016, la sobrepoblación total en los 389 centros penitenciarios que existen en México era del 18.01%, pero como está concentrada en poco menos del 50% de los mismos, es decir 189 penales, esta puede alcanzar en algunos centros niveles alarmantes, como en los ubicados en el estado de México con el 170%, el de Nayarit con el 144.1%, el de Hidalgo con el 91.7% y el de Morelos con el 80.2%.

Ante este panorama, a nivel mundial en los últimos años se han desarrollado mecanismos complementarios que ofrecen respuestas alternas de procuración de justicia y que, a la par brinden un desempeño más eficiente del Estado frente al fenómeno delictivo por medio de la descongestión de la carga de trabajo de los operadores del sistema de justicia tradicional. A partir de la reforma constitucional en materia penal del año 2008, se introdujeron los mecanismos alternativos de solución de conflictos penales.

Investigadores del Centro de Investigación para el Desarrollo, realizaron un diagnóstico de la operación de los mecanismos alternativos, y las conclusiones fueron presentadas en el informe La otra justicia, reporte sobre la operación de la justicia alternativa en México, publicado el pasado 29 de marzo. La principal advertencia que hacen es que hasta el momento los recursos y el personal asignado a este proceso es insuficiente en, lo que pone en riesgo el éxito del modelo.

El próximo 18 de junio entrará en vigor el nuevo sistema de justicia penal acusatorio, y de acuerdo con el CIDAC su éxito o fracaso está muy ligado al futuro de los mecanismos alternativos, ya que se constituyeron como una de las apuestas más audaces de la reforma penal de 2008.

No obstante, desde su implementación han cargado con trabas que no les han permitido operar eficazmente, y están principalmente relacionadas con la ausencia de recursos económicos y humanos en los centros de justicia alternativa.

El estudio advierte que las entidades carecen de una definición de perfiles por competencias para los operadores del área de justicia alternativa, lo que “resulta preocupante dado que los facilitadores requieren del desarrollo de competencias particulares para garantizar el desempeño de sus funciones”.

A pesar de las áreas de oportunidad señaladas en el informe, el organismo concluye que en general la evaluación de los mecanismos es favorable: “se ha visto que los MASCP no sólo contribuyen a despresurizar el sistema de justicia penal sino que generan un alto grado de satisfacción en las personas que acuden a ellos, contrastante con la experiencia del usuario en los procesos tradicionales del sistema de justicia penal”.

Sería lamentable que el gobierno mexicano no prestara la atención merecida a los buenos resultados que han generado estos mecanismos de justicia alternativa, dotarlos de mayores recursos económicos e infraestructura, y podría también coadyuvar en la solución de los problemas del sistema penitenciario, así como mejorar la percepción ciudadana con respecto a la eficacia del sistema de justicia.

Lamentablemente a semanas de la implementación, un estudio de CIDAC encontró los 32 estados tardarán 11 años en tener los avances suficientes para garantizar el óptimo funcionamiento del sistema penal oral acusatorio; Guanajuato fue el primer lugar aunque sólo registró 648 puntos y sus avances corresponden a lo planeado para 2013. Los últimos lugares son para Sonora con 260 puntos; Guerrero con 268; Colima y Coahuila con 275; Campeche con 281; Tlaxcala con 281 e Hidalgo con 288.

Los gobiernos han apostado a que este nuevo sistema penal será parte de la solución ante las problemáticas que padece el país, conocer el poco avance que llevan las instituciones es preocupante ante las esperanzas.