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Las elecciones orientan, retrasan oadelantan decisiones legislativas.[/gdlr_text_align]
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Entrevista a Luis Carlos Ugalde | Director de Integralia y expresidente del IFE | Exclusiva Siempre!
El escritor Gustave Flaubert no simpatizaba con ningún partido político o, mejor dicho, aborrecía a todos, porque “me parecen igualmente limitados, falsos, pueriles, empleados en lo efímero”. Y precisamente es una instantánea que observamos en la partidocracia mexicana: los partidos se han esmerado en fabricar su desprestigio.
Según Consulta Mitofsky, tanto los partidos como el Congreso de la Unión tienen las calificaciones más bajas entre las instituciones. ¿Y por qué? Las señales están a la vista: en el Senado, por ejemplo, quedó pendiente todo el sistema anticorrupción, el mando único policial y la regulación de la marihuana. Los legisladores se comprometieron con una agenda que no cumplieron.
Todo parece indicar que habrá un periodo extraordinario de sesiones pero será después de las elecciones locales del próximo 5 de junio, donde se elegirán 12 gobernadores, 388 diputados locales de 12 entidades y 548 ayuntamientos de 11 entidades. “Dime quién gana y te diré qué aprobamos”, quizás es la estrategia de las cúpulas partidistas. En tiempos electorales, la agenda de intereses generales siempre es desplazada por una agenda de intereses particulares.
Y tú, ¿qué me das a cambio?
Para Luis Carlos Ugalde, director general de Integralia Consultores y exconsejero presidente del IFE 2003-2007, es natural que esto ocurra en la proximidad de procesos electorales, donde las negociaciones y los “trueques” forman parte de hacer política.
¿Es grave que el actual proceso electoral determine si se aprueban o no reformas cruciales como la ley anticorrupción?
Es natural y ocurre en todos los países del mundo, porque las elecciones orientan, retrasan o adelantan decisiones legislativas. Esto sucede y a veces es para bien. En estos momentos se están discutiendo las leyes secundarias anticorrupción y el hecho de que haya elecciones podría ser una oportunidad para forzar a los partidos a legislar, por ejemplo, haciendo del combate a la corrupción un tema de campaña.
¿En México se privilegia la forma de hacer política vía intercambios? Es decir, “te dejo esta gubernatura pero me apruebas el mando único”.
Es común, es así, es un fenómeno que las elecciones y los trueques determinen la forma de hacer política, a veces para mal y a veces para bien. Hay que recordar que, en 2013, cuando comenzaba el Pacto por México, los partidos opositores al gobierno usaron la reforma educativa —que no estaba en la agenda legislativa del presidente Peña Nieto— como una carta de intercambio para decir “si quieres la energética, dame la educativa primero”. Y la educativa fue la que finalmente salió en primera instancia, es una reforma muy buena que está en proceso de implementación.
¿Y en este contexto electoral fue para bien que el Senado no avanzara en tres temas prioritarios: leyes anticorrupción, mando único y regulación de marihuana?
Si se presiona suficientemente a los partidos políticos para que antes del 28 de mayo aprueben la legislación anticorrupción y lo hacen por miedo a que en las urnas vayan a ser castigados, sería para bien. También puede ocurrir que, pasada la elección, a nadie le interese legislar ese tema porque ya no hay comicios sino hasta 2018. Justo por eso es muy importante que quienes consideran que es una agenda fundamental presionen usando las elecciones como un instrumento de amenaza real.
¿La ley 3 de 3 es una propuesta incómoda para la clase política?
Es un plan incómodo para la clase política y para todos los partidos. El PRD y PAN dicen que es un asunto del PRI, y no es cierto. Todos los partidos en privado no quieren que haya la obligatoriedad de hacer públicas sus declaraciones patrimonial, de impuestos y de intereses. Tan es así que si ves el registro de quienes las han hecho públicas, el PRI está más a favor en los hechos. Por ejemplo, revisa los candidatos a gobernador de este año y la mayor parte son los del PRI que han firmado la declaración 3 de 3.
Hay la impresión de que las campañas electorales no han despertado un interés real, ¿se puede decir que las urnas están rebasadas por estas negociaciones partidistas?
Difiero de esa aseveración. Veo que en Veracruz hay un gran interés por los comicios, veo que en Puebla hay mucha competencia. Observo que las elecciones resultaron muy competidas, al menos en 5 o 6 entidades las elecciones están inciertas, no sabemos quién va a ganar, lo cual es una buena noticia. El caso Veracruz, por ejemplo, hay un enorme debate por la furia y descontento que existe contra el actual gobernador. En Zacatecas veo una elección de tres candidatos que han despertado interés; en Chihuahua hay una elección competida de tres también, donde hay un candidato independiente en la figura de José Luis Barraza y un candidato del PAN combativo. Quizás en la Ciudad de México no ha despertado un interés real el Constituyente, es algo lejano, no hay claridad de cuál es el beneficio.
Ya se ha prometido de todo
¿Destacaría la campaña electoral de algún candidato en particular, con propuestas innovadoras o sensatas?
En política como en el amor todo se repite, la cuestión es cumplir. ¿Qué cosa innovadora puedes prometer como candidato que no se haya dicho? La cuestión es ejecutar esas propuestas. Por ejemplo, hay dos candidatos que están ofreciendo meter a la cárcel a dos gobernadores en funciones: Javier Corral en Chihuahua, y Miguel Ángel Yunes en Veracruz. El tema de fondo es sí lo van a lograr con base en pruebas legales. Lo que hemos visto en México, en elecciones locales, es que gane quien gane, los candidatos terminan siendo muy semejantes en temas de corrupción y abuso de poder. Y una pregunta central sería si los gobiernos de la alternancia que resultan de un proceso electoral pueden realmente mejorar las realidades. Ése es el tema, y la verdad es que la mayor parte de la gente está muy escéptica, ya no cree. Si un político cambia de verde a rojo, de rojo a amarillo, de amarillo a azul, para la gente todos son iguales.
Manlio Fabio Beltrones, dirigente nacional de PRI, criticó a la oposición de elegir candidatos con pasado priista…
Lo que se observa es que, desafortunadamente, después de 20 o 25 años de experiencia con alternancia, donde todos los partidos han tenido oportunidad de gobernar en estados, municipios, a nivel nacional la Presidencia de la República, hay una debilidad muy profunda del PAN y PRD para tener cuadros propios. Y esto se observa cuando prácticamente todas las coaliciones anti PRI están encabezadas por un expriista. Es preocupante que muchos candidatos de oposición sean cuadros priistas y eso explica por qué en algunos casos no pasa nada. Por ejemplo, en Sinaloa, Mario López Velarde, llamado Malova, candidato de una coalición PAN-PRD en 2010, había renunciado al PRI meses antes y ¿qué es lo que te dicen hoy en Sinaloa? No hubo nada, las cosas siguen igual.
¿A los partidos les ganó la temporada electoral?
No creo. El Congreso ha ido procesando iniciativas relevantes y han sido aprobadas en el periodo ordinario de sesiones. El tema de la marihuana me parece que no es prioritario para el país. Se presentó la iniciativa hace un par de semanas y por qué el Congreso debe de debatir en pocos días un tema que no es prioritario respecto a otros. El tema requiere meses de discusión. Lo que sí está ahí es el mando único policial, que es muy importante, y el tema anticorrupción. Ojalá antes del 28 de mayo haya un periodo extraordinario.
Malos resultados en democracia
¿Hay buena sincronía entre la democracia electoral y la democracia institucional? Porque la creación del INE causó gran polémica: independencia o partidización.
Estamos en un periodo de malos resultados del funcionamiento de nuestra democracia, porque se ha tornado clientelista, ha devenido en gobiernos con más corrupción, en mayores niveles de impunidad. ¿Significa que la democracia no funciona? No, significa que el tipo de democracia que adoptamos en México se ha degenerado. Por una parte, está presente el efecto corruptor del financiamiento de campañas políticas que ha generado mecanismos ilegales en los gobiernos cuando ejercen el poder. Asimismo hay un efecto clientelar, en donde las elecciones se ganan alimentando a grupos sociales. También existe un rompimiento del papel de los congresos locales como vigilantes de los gobiernos. Buena parte de los congresos en México se han corrompido por exceso de dinero y prerrogativas. Por eso hay tanta corrupción e impunidad, porque nuestro pluralismo democrático devino en complicidad y abuso de poder.
¿Cuál sería la ruta más segura para terminar con estos vicios y prácticas de la clase política?
La variable que hace falta en la ecuación democrática en México es estado de derecho. Si hay pluralismo sin estado de derecho deviene en corrupción, abuso de poder y complicidad. Si hay pluralismo con estado de derecho deviene en un sistema democrático de pesos y contrapesos. Antes no se generaban tantas distorsiones porque había un sistema de partido hegemónico. La combinación de un mayor pluralismo sin Estado de derecho ha devenido en una complicidad de mayores niveles de corrupción. La construcción de un Estado de derecho es la asignatura pendiente del país que nos llevará varias generaciones contar con él.
¿El PRI se llevará el “carro completo en las próximas elecciones? ¿Cuáles son sus escenarios?
A diferencia de lo que se pensaba, las elecciones serán muy competidas. El PRI puede perder seis gubernaturas, la mitad de las que están en juego. El PRI tiene la meta de ganar nueve, pero por los números existe el riesgo de que pueda perder hasta seis o siete, pero hay que esperar. El PRI tiene un enorme riesgo de perder Veracruz y merece perder.
Del otro lado, hay un candidato del PAN sumamente controvertido, que por cierto es expriista. El candidato del PAN no merece ganar, y el PRI sí merece perder, es un dilema bastante trágico: una entidad en donde el partido en el gobierno merece perder, pero en donde el candidato de la oposición no merece ganar. ¿Qué haces en una situación así?
