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Al parecer se ha encontrado el ancestro de Homo floresiensis, un hominino pequeño que vivió y se extinguió en una isla indonesia hace 50 mil años.
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En una isla de Indonesia

 

Desde hace doce años el hombre de flores u Homo floresiensis, por su nombre científico, con el apoyo de sus descubridores, los australianos Peter Brown, Thomas Sutikna y Mike Morwood, libra una batalla por conseguir que todos los paleoantropólogos reconozcan que existió hace más de veinte mil años en una isla de Indonesia.

Por supuesto que sus descubridores y otros expertos que han estudiado sus restos fósiles son quienes respaldan la existencia de Homo floresiensis en la Isla de Flores, al este de la isla de Java. La más reciente aportación a favor de ellos es el hallazgo de restos de homininos que pudieron ser sus antepasados.

Una especie de especie humana

El 27 de octubre de 2004, Brown, Sutikna, Morwood y colaboradores publicaron en la revista Nature dos artículos en que informaban el hallazgo en la cueva de Liang Bua, en la Isla de Flores, de gran parte del esqueleto de una hembra, asimismo, se encontraron herramientas de piedra.

Lo relevante es que se planteó que se trataba de un nuevo hominino (subtribu que comprende a los seres humanos actuales y los fósiles de nuestra línea evolutiva, ya separados de los chimpancés), porque tiene características muy diferentes a las de los homininos ya conocidos.

Los restos de la cueva de Liang Bua corresponden a una hembra de apenas un metro de altura, un cerebro de tamaño similar al de un chimpancé, mandíbulas salientes (prognatas), muelas relativamente grandes, cejas prominentes, nariz delgada, clavícula corta, muñeca que recuerda la de los australopitecinos, piernas cortas en relación con su tamaño, similares también a las de los australopitecinos, pie muy largo con el primer dedo, el gordo, casi perpendicular a los demás dedos, como el de los australopitecinos. A pesar de estas características y de tener un cerebro pequeño, se encontraron manifestaciones de una inteligencia superior, ya que cazaba con armas de piedra, destazaba cadáveres y dominaba el fuego.

Por estas características, Brown y colegas consideraron que los restos correspondían a un hominino al que se llamó Homo floresiensis (Hombre de Flores), aunque se popularizó el nombre de hobbit, en referencia a la raza que describe J. R. R. Tolkien en El señor de los anillos, gracias a Mike Morwood, quien consideró que de esa manera adquiriría más difusión el descubrimiento.

Pero ya sea hobbit u Homo floresiensis, los restos de esa hembra se han prestado a controversias, ya que algunos consideran que es una subespecie de Pongo abelii (orangután de Sumatra); otros expertos señalan que su tamaño se debe a alguna patología, como enanismo, microcefalia, cretinismo y hasta síndrome de Down. Sin embargo esas hipótesis podrán ser rebatidas con un nuevo hallazgo.

 

Los antepasados del hobbit

Dos artículos publicados en línea el 8 de junio pasado en la revista Nature aportan más pruebas sobre la existencia del hobbit. En Mata-Menge, también en la Isla de Flores, se encontraron restos de tres homininos de pequeño tamaño, herramientas de piedra y restos fósiles de animales, como elefantes enanos (estegodontes), dragón de komodo, ratas gigantes y cocodrilos, de hace 700 mil años.

“Este descubrimiento tiene implicaciones importantes para comprender la dispersión y evolución de los primeros humanos en la región y elimina por fin las dudas de quienes creen que el Homo floresiensis era simplemente un Homo sapiens enfermo”, escribió en un comunicado el doctor Gerrit D. van den Bergh, de la Universidad de Wollongong, Australia, y coautor de ambos artículos.

Por su parte, Yousuke Kaifu, del Museo Nacional de Naturaleza y Ciencia de Tokio, coautor de “Homo floresiensis-like Fossils from the Early Middle Pleistocene of Flores” (Fósiles de principios del Pleistoceno medio de Flores, similares al Homo floresiensis), uno de los artículos publicados por Nature, ha afirmado que esos restos son de descendientes enanos de los primeros Homo erectus, que por algún motivo quedaron aislados.

En el otro artículo, “Age and Context of the Oldest Known Hominin Fossils from Flores” (La edad y el contexto de los fósiles de homininos más antiguos conocidos de Flores), se describen las herramientas de piedra muy simples que se hallaron en Mata-Menge, muy similares a las que 600 mil años después usó el hobbit.

Con esos datos, los investigadores plantean que se confirma que Homo floresiensis es otro hominino en la cadena evolutiva que condujo al Homo sapiens. Ambos grupos de expertos coinciden en que el hobbit es descendiente del Homo erectus, el cual se miniaturizó en la Isla de Flores, aunque han advertido que se requieren más investigaciones para corroborar que se trata de una nueva especie de homininos.

reneanaya2000@gmail.com

f/René Anaya Periodista Científico