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Se tienen que eliminar todas las trabas sociales y legales que enfrenta la gente considerada “diferente”.

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Propuesta del presidente Peña Nieto

 

Por Alejandro San Germán

Una vez más, la controversia rodea la administración de Enrique Peña Nieto; ahora se trata del paquete de iniciativas anunciadas el pasado 17 de julio, Día Internacional de la Lucha contra la Homofobia: reformas al artículo 4 constitucional y al Código Civil Federal, que permitirán la unión entre parejas del mismo sexo en todo el país, así como la adopción de niños por parte de estas parejas.

“Seguir ganando derechos”: Moguel Robles (PRI)

En el PRI, la propuesta es vista como algo “que tenía que presentarse”. La diputada Mariana Moguel Robles, quien preside el PRI en la Ciudad de México, considera que la acción es algo natural de su partido, que está a favor de “ampliar los derechos de los mexicanos” para que puedan gozarlos con plenitud y tomar decisiones propias.

Es la base para continuar con la labor que hasta hoy han hecho: “seguir ganando derechos”. El gobierno actual es de avanzada y el PRI es un partido unido. “Más fuertes que nunca”, están en un proceso de constante reflexión y autocrítica, para ofrecer un proyecto más sólido que “siga trabajando de la mano de la gente”.

En cuanto al rechazo por parte de la Arquidiócesis y el aplauso del gobierno estadounidense en torno al tema, considera que cada quien tiene derecho a expresar su punto de vista, y hay que ver esta propuesta como un punto para continuar con el avance en materia de derechos.

¿Qué piensan los demás partidos?

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“Estar a la altura”: Hernández Mora (Morena)

Para la diputada Minerva Citlalli Hernández Mora, las iniciativas son una reforma que avanza en derechos humanos. Constituyen, tanto la unión entre personas del mismo sexo como la adopción, un tema tabú que a muchos incomoda, e incluso genera conflicto para quienes militan en la izquierda. ¿La solución? Incluir especialistas en la materia que aclaren el panorama; es un tema que debe abrirse al debate y al público, y es solamente cuestión de tiempo para avanzar, como se hizo en el caso de las madres solteras.

El tema de la adopción es un tanto más delicado. Debido a la visión conservadora que caracteriza a la sociedad, algunos de sus compañeros y amigos de la comunidad gay “mantienen cierta distancia” cuando se habla del tema y, quienes deciden adoptar, “lo han estudiado y analizado profundamente”.

En Morena hay un gran avance en el tema; “iniciamos el partido con una Secretaría de Diversidad Sexual y hay muchos compañeros que intentan sensibilizar acerca del tema”. También está consciente de las “lamentables” declaraciones emitidas por algunos militantes, las cuales han sido sancionadas como corresponde.

Es en escenarios como éste en donde deben actuar los partidos de oposición y la sociedad misma, para presionar a los poderes fácticos, ya que “es hora de que quien esté detrás del poder sea una ciudadanía que opine al respecto”.

“Avance democrático”: Texta Solís (PRD)

El diputado Iván Texta Solís está convencido de que las preferencias sexuales no deben representar una limitante para la igualdad de condiciones. Si bien un gran sector de la población se verá beneficiado al aprobarse las modificaciones, es necesario ir más allá para asegurar el Estado de bienestar al cual se pretende llegar con este “avance en la democracia de México”.

La igualdad de género “implica una adecuación de muchas cosas”, por ejemplo, las prestaciones sociales a las cuales tiene derecho el/la cónyuge una vez contraído el matrimonio. Es necesario luchar por que haya derechos, “más allá del simple hecho de poder establecer un compromiso”; buscar que la ley contemple igualdades plenas como matrimonio, incluida la parte social.

En cuanto a la adopción, asegura que el ser una pareja heterosexual u homosexual no está vinculado con ser o no buenos padres. Lo importante es profundizar en el tema, avanzar, generar “un reconocimiento al sector y trabajar en las condiciones para este nuevo tipo de familias”. El PRD es un partido de vanguardia, “un verdadero partido de izquierda” que nunca se ha quedado con tabúes.

 

“Preferencia sexual no limita  matrimonio”: Jimeno Huanosta (PH)

“La reforma al 4 no sería necesaria para establecer que se respetara que las personas se unieran en matrimonio homosexual. Diríamos que sería bueno que el Ejecutivo influyera en los gobernadores de su filiación para que modifiquen sus códigos civiles”, asegura el diputado Luciano Jimeno Huanosta.

Si bien tiene la idea de que “cada quien con su cada cual”, le preocupa que los cambios no se den en los códigos civiles respectivos, lo que podría dar marcha atrás en el proceso. Reconoce que son un partido extremadamente respetuoso de la ley; “lo único que somos es ser respetuosos, no es algo que nos mueva a discutir internamente”.

Considera que no solamente deberían tratarse las consecuencias de las adopciones por parte de estas parejas, sino también en las parejas heterosexuales, ya que el maltrato es algo general; hay que proteger a la infancia.

Se enorgullece de tener una Suprema Corte de avanzada, y aprovecha la ocasión para enviar un mensaje a sus correligionarios de las cámaras locales y decirles “que le metan el acelerador y modifiquen sus códigos civiles, y sobre todo que ya no sean omisos a lo que ya declaró la Suprema Corte, que conmina a todos los jueces del país a que no caigan en actos de discriminación; que la preferencia sexual no es una limitante para contraer matrimonio.”

 

“No se puede discriminar”: Ruiz Ovando (MC)

“Es un tema muy polémico en el que estamos metidos todos los que queremos que quede plasmado en la Constitución”, afirma la diputada Nury Delia Ruiz Ovando. Dicha polémica obedece a que se trata de un tema en el que las opiniones emitidas reflejan una postura subjetiva, sin “contenido jurídico o científico”. En muchos casos se basan en experiencias individuales, argumentos morales, creencias religiosas y estereotipos a los que la sociedad ha estado acostumbrada desde hace décadas. Es una iniciativa congruente con lo aprobado en la ciudad, pero es necesario que los derechos se establezcan en el resto del país.

La adopción, reconoce, sigue siendo un tema más delicado, que debe revisarse a fondo y de manera consciente. “No estoy de acuerdo, pero es un derecho que esta comunidad está demandando y beneficia a la comunidad lésbico-gay”.

Es factible que su partido vote a favor, y de no ser así, “tendría que pagar las consecuencias también”.

Pros y contras

Existen algunos cuestionamientos a esta acción del Ejecutivo. Como en todo, existe un telón de fondo que debe ser tomado en cuenta para obtener una full picture de lo que está sucediendo.

¿Fue una maniobra para mejorar la imagen del gobierno en turno?

Sí. Existe un consenso de que este paquete de iniciativas puede leerse como un intento para surcir la pésima imagen que tiene la administración de Peña, rodeada de críticas y fuertes cuestionamientos en cuanto a su eficiencia para estar al frente del país. Que le funcione, está en duda.

Un gobierno cuyas reformas se fundamentan más en un acto de mercadotecnia que en un genuino interés por ampliar los derechos de la población busca recobrar un poco de la popularidad perdida. Un acto para lavarse la cara, para hacerse de la simpatía de un sector importante de la población que, a todas luces, duda también de su sinceridad.

El país está lastimado y el gobierno ha sido nefasto. Para la diputada Ruiz “la nación se está cayendo a pedazos; es necesario un cambio en la Presidencia y el primero que debería renunciar sería Enrique Peña Nieto”. Con asuntos pendientes del tamaño de Ayotzinapa y ahora las negociaciones con el magisterio, ha demostrado su incapacidad para resolver las cuentas pendientes, y una imperiosa necesidad de tapar los baches en los que ha caído.

¿Castigó el electorado al PRI en las pasadas elecciones?

Definitivamente, pero no lo hizo por estas propuestas como presumió la Arquidiócesis de México. La disminución significativa de los votos a favor fue consecuencia de los pésimos gobiernos de los estados de la república. La corrupción, el mal uso del poder y las políticas implementadas, que han llevado a entidades a un verdadero estado de crisis, son los ingredientes de su fracaso.

¿Existe división en el partido gobernante?

Sí y no es algo ajeno. Si bien puede que algunos de sus militantes no estén totalmente de acuerdo con las propuestas, en palabras de la diputada Hernández, “ya no existe un cierre de filas como siempre estuvo acostumbrado. Un PRI que desde el inicio estuvo en desacuerdo con que Peña fuera el candidato a la presidencia.”

La división refleja también un sentimiento de inconformidad e incluso de vergüenza, producto de todas las malas decisiones tomadas por el presidente, además de preocupación por las que pueda tomar en un futuro, cuyos resultados, inevitablemente, van a permear en la imagen del partido de la casa y quienes están afiliados a él.

¿Qué hay del aplauso de Obama y el rechazo de la Arquidiócesis?

Todas las opiniones son respetables, pero tanto el gobierno estadounidense como la Arquidiócesis deben entender que no se trata de decisiones que les competan; “al César lo que es del César”. Existe una marcada diferencia entre opinar y buscar imponer.

La diputada de Morena atribuye el atrevimiento de la Iglesia mexicana a una falta de firmeza por parte de los mandatarios para dejar en claro que existe una laicidad que se debe respetar.

La recientemente rebautizada Ciudad de México es vista como el referente de una forma de pensar progresista y moderna. Es concebida como el espacio de una libertad máxima, en donde los derechos son respetados y las garantías individuales de los ciudadanos son un hecho más que un simple fragmento redactado en la Carta Magna.

Se tienen que eliminar todas las trabas sociales y legales que enfrenta la gente considerada “diferente”. No es posible que en 2016 existan personas que toman como ley actitudes retrógradas que, más allá de representar una divergencia de posturas, cultivan el odio y constituyen una verdadera afrenta a los derechos de terceros.