Si el deporte fuera un negocio en México o si tuviéramos una visión más nacionalista, tal vez seríamos una gran potencia en ese sector. El desempeño de los deportistas depende de la capacidad que tienen para dedicarse a un entrenamiento constante, al acceso de tecnologías médico-nutricionales, así como al desarrollo personal alterno como es la continuación de sus estudios académicos o profesiones. A continuación, iniciamos un serial que nos permitirá visualizar las políticas deportivas de los primeros cinco países del medallero olímpico de la recién pasada Olimpiada de Río de Janeiro, que son: Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Alemania y Rusia. Tal vez, esto nos permita ayudar a comprender mejor si estamos haciendo bien las cosas en nuestro país respecto al deporte.
Estados Unidos
De entrada, el deporte universitario en Estados Unidos es completamente un negocio multimillonario. Según informes del analista deportivo Sergio Lafuente, la National Collegue Athletic Association (NCAA) concretó en 2010 un acuerdo del Campeonato Nacional de Baloncesto por una cifra de 10 mil millones de dólares para los próximos 14 años por los derechos de televisión con las cadenas CBS y TBS. Esta asociación se encuentra constantemente monitoreando diversas universidades para su División I, y en caso de encontrar algún talento deportivo invierte más de 80 mil dólares anuales por estudiante-deportista; una cifra que puede dispararse hasta los 150 mil dólares anuales.
Es preciso señalar que existen al menos 13 becas que benefician a los talentos deportivos en los equipos de baloncesto universitarios División I, esto se traduce en que todo el grupo puede contar con una educación pagada por la universidad (matrícula universitaria, libros, materiales, alojamiento, alimentación…). Esto, sin incluir la inversión que hacen los propios equipos deportivos de las universidades. Para finalizar esta perspectiva, nos referiremos a la fuente de ingreso de la que proviene el dinero para sufragar estos gastos.
En primer lugar, de los fondos aportados por los estudiantes para su educación universitaria (42.2%); del apoyo gubernamental (36.4%); de la publicidad, donaciones y otros contratos mediáticos (32.4%). Por si fuera poco, según un estudio publicado por “Delta Cost Project” arroja que en los últimos cinco años el presupuesto de las universidades dedicado a sus secciones deportivas (natación, atletismo, etc.) aumentó dos veces más el destinado a la formación exclusivamente académica. Esto se ve reflejado en una mayor eficiencia deportiva que garantiza a Estados Unidos mantenerse en los más altos rankings del deporte mundial. Por si no lo sabían, en esta Olimpiada de Río de Janeiro, la Unión Americana se coronó campeona con 46 medallas de oro, convirtiéndose en la única nación que ha rebasado las mil preseas auríferas obtenidas a lo largo de su historia olímpica. Como dicen por allá: No pain, no gain (Sin esfuerzo no hay victoria) .
