La migración de mexicanos a Estados Unidos es un fenómeno que incluye a ambas naciones y que tiene lugar en fases precisas del desenvolvimiento histórico de nuestros países. Al estudiar el fenómeno se debe tomar en cuenta las situaciones Mexicana y Estadunidense, así como las interrelaciones entre ambos.

Es ampliamente aceptado en nuestro país que dicho fenómeno se relaciona en cuanto a los elementos de carácter interno se refiere con una situación de orden laboral (falta de empleo), dicho origen del problema es el escaso nivel de oportunidades de progreso en ciertas zonas de nuestro territorio y, por ende, la baja posibilidad de una estabilidad económica un problema de herencia añeja en el que rezago monetario obliga a buscar a los inmigrantes mejores oportunidades de trabajos en los sectores de la industria ferrocarrilera, minera, agrícola porque esos empleos no son ocupados por los estadunidenses.

Ahora bien, en las últimas décadas hemos presenciado un impenetrable cambio que la comunicación ha experimentado, propiciado por travesías completamente diferentes al existente. Me refiero que en gran medida los medios de comunicación como la radio, la televisión; medios impresos han quedado rebasados por una sociedad que mantiene conversaciones cruzadas entre desconocidos, dando lugar interconexiones impensables descubriendo los más recónditos lugares donde no hay límites, no hay fronteras. El libro que nos ocupa invita a adentrarnos en una temática de indudable actualidad en el ámbito de los estudios de las ciencias sociales contemporáneas; la problemática compleja fascinante con otras temáticas que son indisociables, La Mesa Historias de nuestra gente del periodista, escritor y presentador de noticias en los espacios informativos de Univisión en Los Ángeles California, Estados Unidos, vincula transparencia y opacidad mostrando una parte de vida, tal cual es del inmigrante “La Mesa de León” como titula su prólogo Jorge Ramos es un concepto natural y doloroso para cada personaje que se sienta a compartir la mesa en cualquier lugar de los Ángeles. “Voy a poner una mesa en la calle, dos sillas, y a esperar a ver qué historias me cuentan”.

Más que una obra narrativa, es un libro de relatos testimoniales, un collage de situaciones relacionadas con las causas de la partida del lugar de origen, esa herida abierta que escucha el periodista Krauze, ante las miradas ennoblecidas, el calidoscopio lacerante, esas cataratas de infelicidades de cada inmigrante, como podemos ver en el capítulo “La Limpieza”. “Limpiar oficinas y baños no es lo que un hispano aspira a enseñarle a sus hijos”, cuenta Kathy Elisa Bolívar, hija de padres colombianos. “Trabajaban de sol a sol. Por las noches limpiaban oficinas juntos, mientras que por las mañanas mi padre manejaba camiones para una compañía de repostería. Mi madre y yo íbamos a la escuela mientras mi padre manejaba. Ninguno de los tres conoció jamás lo que es el descanso. Al contrario, siempre estábamos esforzándonos, en medio de un trajín diario y excesivo. Y eso lo sé muy bien, porque lo vi con mis propios ojos. Muchas veces me llevaban con ellos por las noches a su trabajo de limpieza”.

Por otro lado, es el terruño donde anida la mayor agrupación de hispanohablantes inmigrantes, la comunidad mexicana es la más cuantiosa de todas que residen en todo el país y la mayor diáspora en el mundo. Destacada presencia de mexicanos en California, Texas, Arizona, Nevada y Colorado sin olvidar a otros estados de la unión americana como Florida, Nueva York, Ohio, Washington, Illinois. La demanda de trabajadores mexicanos en Estados Unidos es tan importante. Hoy en día el funcionamiento de las redes sociales ha contribuido un gran avance de comunicación entre las familias que han contribuido a una cooperación laboral a gran escala con rapidez y eficacia e información oportuna en apoyo a otros sectores laborales entre los hispanohablantes.

De acuerdo a una investigación CONAPO las causas primordiales que siguen motivando las migraciones hacia el país vecino del norte son de orden educativo, la fuerza de trabajo, turística, empresarial, etcétera.

En La Mesa Historias de nuestra gente es un libro con una escritura honesta porque hablan sus protagonistas, tal cual, Nélida narra su determinación al salirse de su casa para un mejor porvenir o Carmen que recibió la mejor noticia de su vida: “Un día llegué del trabajo y lo vi caminar hacia mí por el pasillo de la casa. Y entonces me dijo: ‘Mamá, ¿qué crees?’. Yo le contesté: ‘¿Qué pasó, mi’jo?’. Él se me quedó mirando y me explicó: ‘Fui aceptado en la universidad MIT’. Corrió hacia mí, me abrazó y me dijo: ‘Ese es el resultado de tu esfuerzo, mami’. Fue un momento que nunca voy a olvidar. Al saber que mi hijo había sido aceptado en la mejor universidad del país para estudiar, con una beca completa, me parecía que estaba soñando despierta”.

La comunidad Oaxacalifornia “La llegada siempre era una fiesta, pero la despedida era puro dolor”. Los oaxaqueños en la Unión Americana han enriquecido el panorama lingüístico ya que un considerable porcentaje de migrantes oaxaqueños sobre todo de raíces indígenas siguen manteniendo sus costumbres ancestrales dentro de las comunidades en los estados de Arizona, Nevada, Texas y no se diga California. Dice Juan Antonio, originario de Tlacolula, Oaxaca: “Y como me gano la vida ofreciéndole a la gente productos de mi tierra, pues tengo muy presente todo lo que huele y sabe a México”.