“Los problemas a los que nos enfrentamos hoy –pobreza y violencia en casa, guerra y destrucción fuera- durará sólo
si seguimos apoyándonos en los mismos políticos que los crearon en primer lugar.
Necesitamos un cambio de liderazgo para producir un cambio en resultados…”
Donald Trump, 21 de julio de 2016
Por Guadalupe Peña González
Todos apostábamos —quizá en el imaginario— que de repente la cordura se apoderaría de la Convención Republicana, pero la realidad nos mostró que al contrario, entre las airadas muestras de apoyo y desprecio, elevaron a los altares a Donald Trump. A pesar de la pifia de Melania Trump al plagiar el discurso de Michelle Obama, eso en nada impactó, que cual momento épico, se exaltara al personaje más frívolo y mercadológico de los republicanos.
Pero aquí el error es de los que vemos el proceso desde el otro lado de la frontera, al interior es más común ver, a gente de a pie, demostrar su xenofobia, su intolerancia, y este personaje usando todos los métodos de un reality show pudo unificar a los estadounidenses sí, en el odio.
Odio y miedo a lo diferente, a lo extranjero. A la vieja usanza fascista, la campaña de Trump se divierte señalando al “enemigo de todos los males americanos” mientras hace evidente que los estadounidenses no conocen de historia mundial, ni de su propia historia; éstos, en cambio, se obsesionan con odiar al protagonista del reality para hacerlo ganar.
Por el lado demócrata, los Obama son el mejor equipo de campaña de Hillary Clinton, con sus discursos opacaron la serie de protestas al interior del cónclave, el escándalo por la renuncia de Debbie Wasserman Schultz, los cinco puntos de ventaja para Trump en las encuestas, la gastada y cansada imagen de la candidata. Si bien fue un acierto conformar la fórmula Clinton- Kaine, no se puede delegar, de ahora en adelante a Kaine, todo el peso de lo que resta de la campaña.
Clinton debe tomar aire para redoblar esfuerzos en pocos meses. Según el libro “Hillary, la reina del caos” de Diana Johnstone, Clinton fue responsable de la guerra en Libia, además, es innegable su apoyo a la alianza Arabia Saudita-Israel sobre Palestina y su política beligerante hacia Rusia, según Johnstone, la convierten en la posible autora de la Tercera Guerra Mundial. Esa imagen debe cambiar.
¿En vilo el TPP y adiós al TLCAN?
Ambos candidatos en sus respectivas convenciones partidistas, han declarado que es necesario revisar el TLCAN pues a más de 20 años no se han visto al interior de Estados Unidos sus beneficios, eso dijeron. A la par, nuestra secretaria de Relaciones Exteriores cometió un error al respecto, dijo que está de acuerdo y que es necesario “modernizar” el TLCAN. Creo que necesitan un buen asesor tanto en Cancillería como los candidatos estadounidenses: los tratados no se modernizan, en el propio TLCAN, el artículo 2202 Enmiendas señala: “Las Partes podrán convenir cualquier modificación o adición a este Tratado“ que precisamente faculta a la Comisión Trinacional a revisar el funcionamiento del mismo. Y si alguno de los Estados ya no quiere ser parte del Tratado, puede denunciarlo conforme al artículo 2205, así de sencillo.
En fin, en esa misma línea, peligra el Acuerdo Transpacífico (por sus siglas en inglés, TPP) precisamente por un problema de información, al pueblo estadounidense, su propio gobierno no sabe como explicarles cuál es el objetivo de dicho Tratado, cuando éste significa reposicionar a su país en la zona para contrarrestar la expansión chino-rusa. Con la adhesión al TPP quienes en verdad están en peligro son las naciones con economías vulnerables, por ejemplo, México.

La espinita: tema migratorio
A Donald Trump de inmediato se le relaciona con su propuesta de un muro pagado por el gobierno mexicano, en la frontera para frenar la migración. Pero nadie comenta que Hillary Clinton está a favor de “tecnologías y rejas inteligentes en la frontera con México” algo que de inmediato sigue el mismo tono del criticado muro.
Estados Unidos es una nación construida y sostenida por sus migrantes, es irrisorio que incluso Clinton omita reconocerlo públicamente. Para compensarlo, la inclusión de Tim Kaine es clave. Porque en su discurso, Clinton recupera la propuesta fallida de los programas DAPA y DACA, sólo eso.
Aún habrá más…
De creerlo o no, periódicos como The New York Times, al concluir la Convención Demócrata, informa que hay posibilidades reales de que Trump gane en noviembre: 279 votos de los colegios electorales contra 259, según pronostican sus articulistas.
Lo que veremos de agosto a noviembre, en primer lugar: una serie de debates televisados en “prime time” donde obviamente Trump tratará de pulverizar a Clinton y, en segundo lugar, un golpeteo mediático entre candidatos, sin propuestas serias, realizables, objetivas, ¿les suena familiar?
Hay una frase muy conocida “Estados Unidos no tiene amigos, tiene socios”, eso es lo que deben reflexionar los votantes, si eligen a Trump incluso, pueden quedarse sin ellos, aislados del mundo.
“Esta noche hemos alcanzado un hito en nuestro país para lograr una unión perfecta: es la primera vez que un partido grande nomina a una mujer para ser presidenta. Estando aquí, de pie, como la hija de mi madre y la madre de mi hija, me siento muy feliz de que haya llegado este día por las abuelas y niñas, por los niños, hombres, porque cuando una barrera cae en Estados Unidos, se abre el camino para todos.”
Hillary Clinton, 28 de julio de 2016.
*Especialista de la Universidad La Salle.
