Desde hace 500 años

Por René Anaya

Primero se irán los grandes mamíferos como el elefante (ya sucedió con el mamut lanudo), el oso, el león, la ballena y la vaquita marina (en proceso de extinción); posteriormente, cuando se rompa el frágil equilibrio del ecosistema por la desaparición de los grandes mamíferos, proseguirá la extinción de las demás especies como si fuera la caída de las fichas de dominó formadas una tras de otra.

Así continuará la sexta extinción masiva de las especies en nuestro planeta, si no se toman medidas urgentes, según estiman investigadores de los ecosistemas, quienes con pruebas documentadas plantean que esa extinción ya está en marcha desde hace quinientos años.

 

Una galería de desaparecidos

Actualmente el ser humano es el dueño de los caminos de la evolución biológica, según ha planteado la periodista Elizabeth Kolbert, ganadora del Premio Pulitzer en 2014 por su libro de no ficción La sexta extinción. La autora hace esta afirmación no con el afán de colocarnos en la cima de la creación, sino con la intención de advertir sobre nuestra responsabilidad de conservar el ecosistema.

En ese sentido, un grupo de investigadores se ha empeñado en investigar el ritmo de extinción de las especies para tomar medidas que detengan el acelerado proceso de extinción. Tal es el caso de Jonathan Payne, investigador de la Universidad de Stanford y colaboradores en su artículo “Ecological Selectivity of The Emerging Mass Extinction in The Oceans” (Selectividad ecológica de la extinción masiva emergente en los océanos), publicado en la revista Science el 16 de septiembre pasado.

En la investigación se encontró que la extinción actual en los océanos está directamente relacionado con el tamaño de los animales, mientras más grandes son más probabilidades hay de que sean los primeros en desaparecer. Por esta razón, Payne advierte que el funcionamiento del ecosistema se verá más seriamente afectado que en las anteriores extinciones masivas, ya que los grandes animales desempeñan un papel más importante en la cadena alimentaria marina.

En tierra, la situación no es diferente. William J. Ripple, al frente de un grupo de científicos conservacionistas publicó el trabajo “Saving The World’s Terrestrial Megafauna” (Salvando la megafauna terrestre del mundo) en la revista BioScience, el 27 de julio pasado, en el que señala que los grandes mamíferos corren el peligro de desaparecer del planeta en menos de cien años. Los investigadores afirman que actualmente 59 por ciento de los grandes carnívoros (de más de 15 kilogramos) están amenazados de extinción, al igual que 60 por ciento de los grandes herbívoros (de más de 110 kilogramos).

 Cambio climático

La acelerada desaparición

Por su parte, Gerardo Ceballos, del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la cabeza de un grupo de investigadores de las universidades de Stanford, de California en Berkeley (UCLA), de Princeton y de Florida, publicó en junio de 2015 en la revista Science Advances el artículo Accelerated Modern Human-Induced Species Losses: Entering The Sixth Mass Extinction (La pérdida acelerada de especies inducida por los humanos modernos. Entrando a la sexta extinción masiva).

En ese trabajo, Ceballos y colaboradores, a partir de la base de datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, documentaron la desaparición de 338 especies desde el siglo XVI; asimismo, advirtieron que 279 especies se han extinguido de la vida silvestre (sólo se encuentran en zoológicos) o, como no se les ha avistado desde hace mucho tiempo, se clasifican como “posiblemente extintas”. En total son 617 especies de vertebrados las que pueden considerarse desaparecidas en apenas cinco siglos, lo que significa que se ha acelerado el proceso de extinción.

De acuerdo con estimaciones realizadas por Anthony Barnosky de la UCLA, coautor del trabajo, la tasa natural de extinción es de 1.8 por cada diez mil especies cada cien años. Con esos datos, de 1900 a la fecha se deberían haber extinguido unas nueve especies de vertebrados, pero en realidad han desaparecido 477, por lo que la tasa de extinción es hasta cien veces mayor que la natural.

Ante esta grave situación, los investigadores confirman que la sexta extinción masiva de especies está en marcha, por lo que advierten: “Todavía es posible evitar una caída drástica de la biodiversidad y la consiguiente pérdida del ecosistema, por medio de intensos esfuerzos de conservación, pero esa ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente”.

Cambio climático

reneanaya2000@gmail.com

f/René Anaya Periodista Científico