Hillary Clinton y Donald Trump disputan por conseguir el mayor número de electores en la elección presidencial del próximo 8 de noviembre. Los miembros del colegio electoral son 538 y es necesario que el candidato triunfador obtenga 270 votos electorales para ganar la elección.  ¿Quién de los dos candidatos conquistarán el mayor número de votos electorales?

En dos debates televisivos se han disputado sus ideas, que no del todo con su intervención ha sido de manera generosa para uno de estos candidatos,  es decir para Trump. En el primero y segundo debate, entre otros temas discutidos, concurrieron con la creación de empleos, la recaudación de impuestos, el racismo en Estados Unidos, el Estado Islámico y las armas nucleares. Mientras que en el siguiente debate los temas abordados fueron: el video en el que Trump se expresa de manera inadecuada de las mujeres, sobre la declaración de impuestos de Trump, sobre el derecho a la salud (la ley mejor conocida como “Obamacare”), la situación de Siria, la intervención de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, así como la opinión positiva de cada uno de los candidatos.

En este proceso electoral ¿quién de los dos candidatos conquistará el mayor número de votos electorales? Ello depende de cómo lo pretendan valorar los estadounidenses; si Trump les simpatiza  por su carisma de persona independiente, que realiza lo que se le antoja, que no acata las reglas del Partido Republicano que lo impulsa  como su candidato,  que poco o nada conoce de la plataforma política de este partido político, que desprecia  a las personas que buscan una mejor calidad de vida,  que no respeta a las mujeres, y un sin fin de actitudes negativas que él mismo hace alarde en público, inclusive contra diferentes sectores de la sociedad y/o contra el sistema gubernativo de Estados Unidos, tal y como él lo ha demostrado en los debates con sus intervenciones, que no oye a nadie, que no intercambia soluciones a los temas tratados,  y que no da confianza como un verdadero líder político,  entonces, no sería una persona que en cuatro o en ocho años, como presidente de Estados Unidos, verdaderamente sirva a los intereses y solucione los problemas de los estadounidenses, y menos aún con dichos modos, que sea útil como líder internacional entre Estados Unidos con otras naciones.

Sin duda, los problemas sociales, políticos, económicos y culturales, entre otros, que ocurren en Estados Unidos, son de difícil y compleja solución. La experiencia política de los candidatos es una virtud fundamental para otorgar esa solución.

La carrera política de la candidata Hillary Clinton, por si misma destaca, todos sabemos quién es ella, aquí no es indispensable detallar su trayectoria política, basta recordarla como senadora y Secretaria de Estado de Estados Unidos.

En los dos debates trascendió al ser ganadora por sus conocimientos en los temas invocados. Es ella una persona que destaca, con la mejor posibilidad para remediar los diversos problemas de la sociedad estadounidense, esto es construir el escenario político y aportar soluciones. Así que hay que ver cómo valoran a Donald Trump que juega a ser político o una persona como Hillary Clinton con una formal trayectoria política.

*Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Investigador Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.
Foto: Administración Nacional de Archivos y Registros de Estados Unidos/Reuters