Un real videojuego interactivo
Por René Anaya
Los detractores de los videojuegos y, en general, de los modernos equipos de la tecnología informática, siempre encontrarán nuevos motivos para atacar e incluso tratar de censurar el uso tanto de dispositivos como de programas y aplicaciones, por lo que cualquier posible ventaja de la tecnología informática es inmediatamente desvirtuada.
En esas condiciones, el lanzamiento del videojuego Pokémon Go en julio de este año, ha generado numerosas críticas y señalamientos sobre sus perjuicios. Pero también se encontró un beneficio mensurable: el aumento en actividad física de los usuarios.
El videojuego está en la calle
Los antecedentes del Pokémon Go se remontan a 1996, cuando Nintendo puso a la venta el videojuego Pokémon, llamado así por la traducción al alfabeto latino de la contracción de las palabras japonesas que significan monstruos de bolsillo (Poketto Monsutā). Veinte años más tarde, en julio de 2016, se lanzó al mercado el videojuego Pokémon Go, desarrollado por la empresa estadounidense Niantic.
Este videojuego, de realidad aumentada (elementos físicos reales se combinan con elementos virtuales para crear imágenes en la pantalla), consiste en buscar y capturar a personajes de Pokémon, e incluso combatirlos en lugares reales como calles, parques, museos, monumentos históricos y centros comerciales.
En los primeros días de su aparición en el mercado, se documentó que numerosos usuarios lo jugaban por las calles, parques y carreteras, lo que originó accidentes que fueron de leves a graves. En México fue frecuente ver a niños, jóvenes y adultos caminar con la vista hundida en la pantalla de sus celulares, en la búsqueda de pokémones. A la fecha, todavía se les encuentra deambulando absortos por diferentes calles y parques.
Este fenómeno, prácticamente mundial, concitó el disgusto de miles o millones de personas que exageradamente compararon a los videojugadores con zombies o, con cierto humor, lamentaron que los que antes admiraban o cortejaban a otras personas ahora se excitaban con los pokémones.
En las semanas posteriores a su lanzamiento, el videojuego alcanzó cerca de 50 millones de usuarios, que han disminuido gradualmente. Según estudios de mercado, quienes han dejado de jugar argumentan, entre otras cuestiones, que consume mucha batería; no hay mucho que hacer; es lo mismo una y otra vez; siempre aparecen los mismos monstruos; es peligro jugar mientras se camina; y no se encuentran pokémones raros.
A pesar del descenso de su popularidad, el Pokémon Go representa un hito en los videojuegos y, específicamente, se considera que podría mejorar la salud física y mental de quienes lo practican, según investigaciones realizadas por psicólogos y expertos en teconología informática.
Una terapia efectiva
El Pokémon Go puede ayudar a combatir la depresión, ya que el juego animó a las personas a salir de sus casas, pasear, hablar con otras personas, explorar su entorno y, por tanto, a caminar, caminar y caminar. Es decir que realizaron una mayor actividad física, lo que repercute en una mejora de las personas deprimidas, según ha referido el doctor en psicología John M. Grohol, de la comunidad Psych Central.
Por su parte, Eric Horvitz y colaboradores, de Microsoft Research, en el estado de Washington, efectuaron una investigación sobre los usuarios del videojuego, por medio del análisis de los datos de 30 mil usuarios de Microsoft Band (pulsera rastreadora de actividad) y del motor de búsquedas Bing, de Microsoft.
Con estos datos (Bing and Band), se encontró que mil 420 personas de los 30 mil usuarios de la pulsera son jugadoras de Pokémon Go. Posteriormente se analizó la actividad de estos jugadores 30 días antes de empezar a jugar y 30 días después. Se encontró que los jugadores aumentaron en mil 473 el número de pasos que dan diariamente.
“Durante la corta duración del estudio calculamos que Pokémon Go ha sumado un total de 144 mil millones de pasos a la actividad física estadounidense”, refirieron Horvitz y colaboradores en su artículo “Influence of Pokémon Go on Physical Activity: Study and Implications” (Influencia de Pokémon Go en la actividad física: Estudio e implicaciones), publicado el 28 de octubre pasado en arXiv (archivo en línea para prepublicaciones de artículos científicos).
Asimismo, los investigadores concluyeron que “Pokémon Go ha sido capaz de incrementar la actividad física de hombres y mujeres de todas las edades, de diferente peso, mostrando que esta forma de juego conduce a aumentos en la actividad física, con implicaciones importantes para la salud pública”.
Ahora lo que se requiere es investigar de qué modo se puede aprovechar la experiencia del fenómeno de Pokémon Go en otros videojuegos, de tal forma que se impulse a la gente a realizar más actividad física.
reneanaya2000@gmail.com
f/René Anaya Periodista Científico
