El próximo 1 de enero
Yazmín Alessandrini
El apagón analógico supone un cambio sociocultural tremendo no sólo para nuestro país, sino para el mundo entero. Por eso, el próximo 1 de enero de 2017 se convertirá en una fecha histórica para México, porque después de 66 años cesará la emisión de señales analógicas que, con su desaparición, dará paso a transmisiones en formato digital que a su vez mutará a la Televisión Digital Terrestre (TDT).
En este contexto, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) inició el pasado viernes, en Chihuahua, Durango, Guerrero, Michoacán y Nayarit, la entrega de cerca de 94 mil pantallas digitales a familias de escasos recursos de estas entidades que fueron seleccionadas por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en lo se que supone es la última fase de un programa nacional que reviste una trascendencia superior a la conexión a Internet en los hogares mexicanos, pues de acuerdo con un estudio de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) la televisión digital en México podría alcanzar un espectro de 120 millones de personas, mientras que los usuarios de la llamada supercarretera de la información apenas son 54 millones.
Sin lugar a dudas y más allá de la jerigonza mediática que disgusta a muchos por su ambigüedad, resulta sumamente positivo en términos de desarrollo y competitividad para nuestro país que uno de los principales logros de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, que ya corre en los días de su quinto y penúltimo año de gestión, esté encaminado a las telecomunicaciones. Por eso, hay que reconocer el trabajo que hasta el momento ha desempeñado desde su despacho el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, quien en todo momento empujó para que al último día de este 2016 que está por concluir el 95 por ciento de todos los hogares mexicanos tengan acceso a los beneficios de la televisión digital.
En ningún momento tanto el gobierno federal como la SCT le dieron un sesgo político o electorero a este programa, razón por la cual vale la pena destacar que los 10.1 millones de televisiones que se entregaron dentro del marco de esta estrategia no tienen ni siglas ni colores. Así pues, con esta inversión de poco más de 26 mil millones de pesos ahora todos podrán tener acceso, gracias a la TDT, de una mejor calidad en imagen y audio, canales en alta definición (HD), mayor diversidad de contenidos y servicios digitales, como pueden ser elección de idioma, subtítulo y una guía de programación, entre otros beneficios.
México es el primer país en toda América Latina en lograr consolidar el apagón analógico. Sin embargo, también hay que puntualizar que es el último integrante de las naciones pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en implementarlo, por lo que este tipo de acciones permitirán generar en nuestro país un nuevo y mejor panorama comunicativo.
www.lapoliticamedarisa.mx
yalessandrini1@gmail.com
alessandriniyazmin@yahoo.com.mx
@yalessandrini1

