René Sánchez García

Aparte de su pasión por la poesía, el escritor mexicano José Emilio Pacheco (Ciudad de México 1939-2014), dedicó gran parte de su vida a la lectura y estudio de los poetas más importantes del siglo XIX y XX, pero sobre todo a los estadounidenses, ingleses, franceses, italianos y rusos, que de alguna manera influyeron en su poesía personal. También, y de forma muy especial, estudió a los poetas mexicanos de ambos siglos, catalogados como modernistas. De los primeros hizo fabulosas traducciones y de los segundos magníficas reseñas, mismas que publicó en varias revistas y suplementos culturales, por lo cual fue considerado por la crítica como un excelente cronista literario.

Desde joven, José Emilio sintió curiosidad por poetas importantes como Oscar Wilde (Escritor británico que en cuyas obras se dedicó a fustigar las hipocresías de sus contemporáneos). Hans Christian Andersen (Escritor y poeta danés, famoso por sus cuentos para niños). Samuel Beckett (dramaturgo, novelista, crítico y poeta irlandés, representante máximo del experimentalismo literario del siglo XX). Lewis Carroll (Escritor británico, matemático y fotógrafo, conocido por su famoso libro Alicia en el país de las maravillas). T.S. Eliot (poeta, dramaturgo y crítico literario anglo-estadounidense, quien en cuyos poemas asocia la religión con algún aspecto histórico o físico, relacionándolo con el ser humano. Marcel Schwob (Escritor, poeta y crítico literario francés, autor de innumerables relatos y ensayos donde combina erudición y experiencia muy próximas al simbolismo). Tennessee Williams (dramaturgo estadounidense, autor de la obra Un tranvía llamado deseo y La gata sobre el tejado de zinc, mismas que han sido llevadas a la pantalla). Jules Renard (Escritor, poeta, crítico literario y dramaturgo francés. Utiliza personajes irónicos y alegres, donde llega a humanizar animales y embrutecer a los hombres). Massimo Bontempelli (Escritor italiano introductor del surrealismo literario, conocido hoy como realismo mágico) y Evgueni Evtushenko (Poeta ruso que escribió con demasiada libertad para su tiempo, y cuyos poemas están basados en premisas estéticas que en ideas políticas), entre otros más.

Entre sus traducciones destacan: Cómo es, de Samuel Beckett; De profundis, de Oscar Wilde; Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams; Vidas imaginarias y Estrella de madera, ambas de Marcel Schwob; y su acariciada Cuatro cuartetos, de T.S. Eliot, que quedó lista después de muchos años de trabajo. Sobre esta última traducción Octavio Paz mencionó que “es la mejor traducción hasta ahora conocida, muy por encima de la  francesa en la que el mismo Eliot participó”. Igualmente hizo un sin fin de reseñas, pero los críticos recuerdan en especial la realizada al libro La región más transparente, de Carlos Fuentes; a Días de guardar, de Carlos Monsiváis y a Piedra del Sol, de Octavio Paz, “la mejor que se ha hecho hasta hoy día”.

“Su trabajo de cronista literario en el que nos ha compartido sus asombros ha sido tan importante que difícilmente podríamos entender nuestra vida literaria y cultural del siglo XX y lo que va del presente”, dijo un crítico acerca de la obra de José Emilio Pacheco. Este 26 de enero de 2017 se cumplen 3 años de su lamentable partida y qué mejor recuerdo que volver a leer toda su obra poética, literaria, novelística, guionista, periodística y de ensayo de este gran crítico social de nuestro tiempo.

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