Gasolinazo
José Luis Camacho Acevedo
¿Qué tiene que ver protestar contra el gasolinazo con ejercer el vandalismo, con impedir a miles de personas llegar a sus casas o trabajos, con adquirir gasolina robada?
Circulan imágenes de personas robando pantallas de plasma en el Estado de México porque supuestamente protestan en contra del aumento a las gasolinas… ¿Es en serio? ¿Cómo alguien con un poco de inteligencia o sentido común puede pensar que esa es una forma de protesta válida? Eso es vandalismo, robo, rapiña, tiene muchos nombres, pero no es una protesta social aceptable.
Lo mismo sucede con quienes llevan cuatro días bloqueando autopistas, casetas o vías rápidas en la Ciudad de México. ¿Se ponen a pensar en las miles de personas que no logran llegar a su trabajo o casa? Afectan como siempre al más vulnerable a quien tiene mucho más que perder.
Hace unos días, la empresa automotriz estadounidense Ford anunció que cancela la apertura de una planta en San Luis Potosí. Las consecuencias para la entidad y el país son varias y muy drásticas.
En primer lugar, se pierde la inversión en la entidad, y no hablemos de cosas menores como toda la publicidad que se hizo alrededor del anuncio. Hablemos de la compra de terrenos y contratos.
Ahí me ligo a la segunda consecuencia, con la pérdida de inversiones secundarias. La apertura Ford atrajo inversiones de empresas ancla. Es como cuando abren una plaza comercial nueva y siempre se necesita del comercio ancla, el que atrae toda la demás clientela. Todas esas pequeñas inversiones también se alejan.
En tercer lugar, pensemos en todos los empleos que ya se habían proyectado, el gobierno de San Luis Potosí contaba con este proyecto para mejorar le productividad de la entidad.
Lo anterior es una probadita del efecto Trump, aún faltan 16 días para que llegue al poder y ya está ejerciendo su poder sobre las posibles inversiones en nuestro país. Donald Trump está cumpliendo una de sus promesas de campaña: conservar los empleos para sus ciudadanos, mientras en México a sabiendas de que nuestro mandatario no ha podido ser capaz de cumplir sus promesas de campaña, la más importante relacionada con el crecimiento económico. Nosotros insistimos en el auto-sabotaje, nos robamos y afectamos a nosotros mismos, pensamos que afectamos al nuestros gobernantes, y jamás reparamos que estamos trabajando para el enemigo.
Hemos sido incapaces de articular una verdadera protesta ciudadana que no nos termine afectando como sociedad, en la cual no sean los que menos tiene quienes resulten los más afectados. Y no sólo eso, pretendemos no saber que somos parte del cáncer, del mal que aqueja a nuestra comunidad al fomentar la corrupción con actos tan mínimos como por ejemplo una mordida.

