La audiencia de Javier Duarte en Guatemala dio inicio, luego de su detención el pasado fin de semana, en la que enfrentará la solicitud de extradición de México por diversos delitos relacionados con actos de corrupción a su paso por el gobierno de Veracruz. Sobre Duarte, pesan acusaciones por enriquecimiento Ilícito, peculado e Incumplimiento del Deber Legal, cuyas irregularidades se calculan en 4 mil 630 MDP.

Una modesta oficina sirvió para que Duarte de Ochoa, detenido en un operativo binacional, escuchara los argumentos mexicanos para solicitar su retorno al país, en compañía de sus abogados y, además, de muchos medios de comunicación locales y de México que siguieron la audiencia y sin la presencia de alguno de sus familiares.

Si el ex mandatario veracruzano hubiera aceptado la extradición, se estimaba un plazo de 10 días para que vuelva a pisar suelo mexicano. Sin embargo, el inculpado no se allanó a la petición.

La gran cantidad de periodistas presentes dificultó el ingreso de Duarte a la sala, en la que tres jueces analizaron las pruebas presentadas para conceder la extradición, lo que serviría también para conocer la cantidad de pruebas que la PGR está presentando en su contra, juicio que seguirá en México tan pronto como el ex mandatario sea enviado a nuestro país. Los enviados de los medios de comunicación trataron de hacer preguntas al acusado, sin que él ofreciera alguna respuesta, en particular acerca de su sonrisa frente a las cámaras al ser detenido el pasado sábado o a su llegada a los tribunales guatemaltecos.

En paralelo a la audiencia, se anunció la detención de Javier Nava Soria, contador de Javier Duarte, en la ciudad española de Barcelona por parte de la Interpol, también con fines de extradición. Nava es quien llevaba las cuentas de los recursos del ex gobernador, por lo que la información que pueda proporcionar ayudaría a la sentencia del detenido en Guatemala.

Ante los jueces encabezados por César Adán García, Javier Duarte reconoció que estaba en la nación centroamericana durante los últimos 6 meses. A continuación, el fiscal de Guatemala leyó la relación de delitos por la que se le acusa al ex gobernador, entre los que sobresalen los de uso de recursos ilícitos gracias a la complicidad de varias personas en perjuicio del erario de Veracruz, sustentados en una investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP.

Más adelante, Duarte rechazó la asistencia consular, debido a que había informado a los elementos de la PGR que participaron en su captura de que estaba al tanto de las acusaciones. Asimismo, solicitó que su defensa revise la documentación ofrecida por el gobierno mexicano para solicitar su extradición a fin de tomar la decisión de si se allana a la misma o la rechaza, lo cual se hará en cuanto se presente la solicitud formal de extradición, en el plazo que dicta la ley de Guatemala que es de 60 días naturales como límite para presentar la misma por parte de las autoridades mexicanas. Se espera que el proceso seá rápido, al estar de acuerdo ambos países en este tema, en tanto Duarte permanecerá preso en el penal de Matamoros dentro del juicio que se le sigue por delincuencia organizada y manejo de recursos de procedencia ilícita.

Otro dato que llama la atención, es que no se mencionó a su esposa, Karime Macias, como parte de las acusaciones, sino sólo salió a relucir su nombre al pedirle el juez al ex mandatario sus datos personales. También se informó que será Pablo Campuzano quien represente legalmente a Duarte en México.

La semana entrante seguirá la audiencia para el proceso de extradición de Javier Duarte y se pueda conocer, finalmente, una fecha para llevarla a cabo, una vez que el gobierno mexicano presente formalmente la solicitud.

El juez Adán García afirmó: “Este Tribunal declara que se formaliza la detención de Javier Duarte, quien deberá permanecer recluido en el centro de retención preventiva Matamoros”.