Desabasto de medicamentos

Zoé Robledo

Desde julio de 2006, trabajadores del sector salud en el estado de Chiapas han denunciado públicamente la crisis que enfrentan varios hospitales del estado, al tener un grave problema de desabasto de medicamentos.

Médicos, enfermeros y demás trabajadores del sector salud han exigido, mediante diversas manifestaciones, condiciones dignas e insumos necesarios para tratar correctamente a los pacientes que han llegado a los hospitales para ser atendidos y que en muchos casos dicho personal, en muestra de profesionalismo y verdadera vocación, atendieron a sus pacientes aun sin contar con los insumos necesarios, pero con la finalidad de aliviarlos.

Todos estos acontecimientos, junto a la presión por parte de la sociedad y declaraciones de los trabajadores que alzaron la voz ante la crisis, dieron como resultado el inicio de una investigación de parte de la Auditoría Superior de la Federación para saber en qué se destinó el presupuesto del sector salud en el año 2016, así como algunas campañas de distribución de medicamentos a hospitales por parte de las autoridades, que, aun sin ser suficientes, han servido para tratar mejor a los pacientes.

A principios de marzo de este año, 14 personas entre médicos, enfermeras y paramédicos del Hospital Pascasio Gamboa, en la ciudad Tuxtla Gutiérrez, fueron despedidos sin documento justificado alguno, dichos empleados señalaron que el motivo de sus despidos fue haber revelado las condiciones precarias en las que laboraron los trabajadores de salud de la entidad conforme a la crisis de medicamentos.

Mencionaron también que las autoridades correspondientes les ofrecieron su reinstalación en sus centros laborales a cambio de su silencio, situación que 6 de los empleados despedidos aceptaron.

El día lunes 3 abril, María de Jesús Espinoza de los Santos, María Cielo Gramajo Cundapí, Nelly Ivonne Castillo Escobar, María Isidra Orozco Sánchez y Verónica Zenteno Pérez, enfermeras que fueron despedidas del Hospital Rafael Pascasio Gamboa que se negaron a guardar silencio, en un acto de respuesta contra la injusticia que vivieron por hacer valer su derecho de libertad de expresión establecido en los artículos 6 y 7 de nuestra Constitución Política, comenzaron una huelga de hambre en la que además buscan que se abastezca al 100 por ciento los centros de salud y hospitales del estado de Chiapas, el pago de salarios y prestaciones de forma íntegra.

El 12 de abril, luego de la firma de una minuta de acuerdos en la que el gobierno estatal  se comprometió a resolver sus demandas, las enfermeras levantaron la huelga de hambre que sostuvieron durante 10 días.

Posteriormente el 20 de abril se firmó otra minuta, con el gobierno estatal, en la que se plantearon tres acuerdos: la reinstalación de 15 trabajadores despedidos injustificadamente, la realización de los pagos de cuotas del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE) y del Fondo de Ahorro para el Retiro (SAR-FOVISSSTE), los cuales ya fueron descontados a los trabajadores, así como el abastecimiento de medicamentos e insumos en los hospitales.

Sin embargo, no se respetaron los tres acuerdos, pues la reinstalación se quedó a medias; no se hizo el pago al FOVISSSTE; en cuanto a la dotación de medicamentos a los hospitales, según señala el personal médico, no se llega ni a la mitad, por lo que el hospital sigue trabajando en estado de escasez. Por este motivo, en protesta por el incumplimiento de los acuerdos firmados el 20 de abril, enfermeras del hospital Rafael Pascasio Gamboa, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, iniciaron una segunda huelga de hambre, el pasado 1 de mayo.

En el ayuno llevado a cabo frente a las instalaciones del hospital Rafael Pascasio Gamboa, participan Nelly Ivonne Castillo, María Cielo Gramajo Cundapí,  Emma Escobar López, Gabriela Mallanín López y Elisabeth Hernández Pereira, integrante de la sociedad civil que se sumó en solidaridad con las trabajadoras de la salud.

Chiapas es un paciente enfermo. Le duelen sus mujeres, sus niños, sus ancianos. Chiapas está contagiado del virus de la corrupción y la opacidad y los malos manejos consumen su organismo.

Hoy, las enfermeras en huelga ponen el dedo en la llaga y levantan la voz por medidas urgentes y drásticas que salven al enfermo. No debemos dejarlas solas. Es urgente que la sociedad voltee a ver la lucha que están encabezando pero que nos involucra a la sociedad entera. Es urgente que el gobierno atienda con seriedad y prontitud las demandas justas y castigue a quienes mienten y a quienes pudieran haber actuado fuera de la ley.

Vaya mi reconocimiento y un abrazo solidario a las compañeras. #EmpecemosYa.

@zoerobledo

Senador de la República por Chiapas

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