Rigoberto Salgado Vázquez, delegado de Tláhuac, construyó una residencia de tres niveles equipada con un sistema de videovigilancia, además de personal encargado de la seguridad del inmueble.
La casa está en la colonia Santa Catarina Yecahuizotl, Tláhuac, y mide 6 mil 823 metros cuadrados, y se ubica en la calle Belisario Domínguez, cuyo acceso principal es sobre la calle Miguel Hidalgo número 34; la residencia es parte de un gran predio que se encuentra dividido en cinco partes. El diseño y el material con que fue construida contrasta con el entorno del barrio, ya que la gran mayoría del espacio lo conforman lotes baldíos, áreas verdes, así como viviendas con marcadas diferencias.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), la construcción viola el uso de suelo marcado para esta zona. “Se establece que el terreno es considerado como habitacional rural de baja densidad, dos niveles máximos de construcción, 40% mínimo de área libre”.
El inmueble cuenta con siete cámaras de vigilancia: cuatro en la parte frontal y tres distribuidas en la azotea, además se percibe una antena parabólica en el techo.
Según el tabulador del Gobierno de la Ciudad de México, el salario del jefe delegación es de 70 mil pesos mensuales.
El uso de suelo que está permitido es para vivienda, abasto y almacenamiento, productos básicos y especialidades, asistencia social, educación elemental, educación media, alimentos, entrenamiento, palapa para venta de comida y artesanías, transportes terrestres e infraestructura, así como su uso agrícola, elementos que no cumple la edificación que Salgado Vázquez realizó en el lugar.
Otra averiguación en contra de Salgado Vázquez está relacionado con la utilización de recursos públicos, humanos y materiales para la remodelación del restaurante de mariscos La Carreta del Pacífico y que se dice es de su propiedad.
Mil mototaxis al mando de “El Ojos”
Además de la venta de droga, restaurantes, antros y chelerías Felipe de Jesús Pérez Luna, “El Ojos”, convirtió los mototaxis otro de sus negocios en donde obtenía hasta medio millón de pesos semanales.
Desde el 2012, “El Ojos” inició la compra de los mototaxis, para utilizarlos en la venta de droga y como halcones. Algunos ex dueños señalaron que primero pagó por ellos 20 mil pesos y después 16 mil. Cobraba 300 pesos semanales a las unidades, que eran anotados en cuadernos, en la que se encontraba el nombre del operador y el número económico asignado.
Pérez Luna dispuso que sus mototaxis fueran identificados en las calandrias con lonas negras y amarillas, las misma que realizaron los bloqueos el día de su muerte, señalaron autoridades locales.
El narcomenudista armó su propia flotilla, compró las motocicletas y las calandrias y les puso su distintivo, para que operaran por las 12 coordinaciones territoriales de Tláhuac. Contaba con 90 unidades por zona. Debido a que no tenía el control total de la venta de droga utilizó como halcones otro mototaxis a los que le pagaba hasta 2 mil pesos semanales, de acuerdo con indagatoria de la procuraduría capitalina.
La flota de “El Ojos” llegó a sumar mil unidades que le sirvieron de vigilancia mientras hacía negocios o se encontraba en una de sus casa de la misma colonia, ya que se disputaba el control del narcomenudeo con Gastón Montealegre, “El Gastón”.
Testimonios recabados por el diario Milenio aseguraron que todos los viernes de 09:00 horas a las 17:00 tenían que presentarle los mototaxis 200 pesos por concepto de protección y para que pudieran presentar servicios por cualquiera de las calles de Tláhuac.


