Como subgénero teatral, el stand up comedy, sin embargo, es de lo más exitoso. El público encuentra en este tipo de expresiones artísticas una garantía de divertimento y, aunque muchos han sido los lanzados o llamados a incurrir en el stand up, en México pocos han sido los que realmente han logrado traspasar lo obvio de su cometido teatral, con relevancia, decoro y perfección escénica. Es el caso de la actual producción del joven y emprendedor productor y crítico teatral Guillermo Weichers, Los locos Suárez, que conjunta a un gran actor, leyenda de nuestros escenarios, nuestra televisión y nuestras pantallas cinematográficas: don Héctor Suárez, acompañado por su hijo el talentoso, aunque polémico —hijo de tigre pintito— Héctor Suárez Gomís. Y, aun juntos, pero no revueltos Los locos Suárez incentivan el humor por separado, cada cual en su turno, con esta propuesta escrita por ellos mismos.
Dividido en dos cuadros, Los locos Suárez confronta a los espectadores con las circunstancias propias de la vida cotidiana, a través de una improvisación muy bien estructurada en esencia, a partir de una supuesta “autobiografía” narrada en primera persona, en pasajes específicos. Sin embargo, se nos advierte: todo es ficción; dice la publicidad que la puesta: “…aborda temas personales de los Suárez, pero no autobiográficos”. Y ficción o no, vemos en el primer cuadro a Suárez Gomís arremetiendo con solvencia interpretativa un extracto de su conocido monólogo standupero El pelón el los tiempos del cólera, con fibra emocional lo suficientemente manifiesta como para capturar la atención del público y lograr conmoverlo a través de la farsa, la sátira, la autoparodia y, en suma, la comedia en pleno.
Los mismos atributos se aplican a la parte estelar donde Héctor Suárez, padre, hace lo propio con un dominio excepcional del escenario, fuerza dramática convincente y de pronto subyugante, sobre todo cuando incita a la reflexión político-social, en torno a la corrupción y a un país que sufre los estragos de los malos gobiernos: ¡México, México, rá rá ra!
Resulta una delicia total ver el trabajo de Héctor Suárez, señor, quien entrega toda una cátedra de actuación, del dominio del escenario y del manejo del humor que siempre logra su cometido, ya sea la risa estentórea, la suave sonrisa o la amarga carcajada. Pero siempre con una excelencia absoluta en su interpretación.
El espectáculo da inicio con un video en donde se da cuenta de la vida de ambos actores y de su relación familiar/interpersonal, que contiene momentos muy enternecedores de ambos personajes tan estimados en el medio teatral. La producción recurre al escenario vacío. Mayor virtud para Los locos Suárez que no necesitan de más, sino de su talento, su encanto personal y su disciplina histriónica.
Guillermo Wiechers ha trazado una impresionante carrera como productor, al principio haciendo estupendos trabajos al alimón con el no menos talentoso y exitoso productor Juan Torres, con obras interpretadas por Susana Alexander, Mariana Garza, Roberto D’Amico, et al… Wiechers siempre decía en ese entonces, que él quería apostar por hacer un gran teatro o el gran teatro. En muchas de las obras producidas por Wiechers, si no es que en la gran mayoría, esto se ha cumplido y Los locos Suárez es la muestra. Se trata de un espectáculo de primer nivel que el público goza, aplaude de pie y celebra a través de la inteligencia de su discurso social y del humor incomparable de Héctor Suárez y el profesionalismo de Héctor Suárez hijo.
Los locos Suárez se presenta en Teatro Telón de Asfalto (Perpetua 4, Col. San José Insurgentes), todos los viernes 20:30 horas, sábados 18:00 y 20:45 horas y domingos 18:00 horas. La experiencia es inolvidable.

