Durante su visita al Senado, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, destacó que el éxito de todas las sociedades depende del éxito de las mujeres. De manera unánime todos los senadores y senadoras presentes en la Sesión Solemne nos levantamos a aplaudir en respaldo a dichas declaraciones.
Este aplauso políticamente correcto, sin embargo, revela una contradicción que persiste desde hace 20 años en el Senado: y es que cuando tenemos la oportunidad de tomar acciones reales a favor de las mujeres, el ímpetu feminista queda relegado a las cuotas, grillas y dinámicas partidistas.
Me refiero específicamente a la entrega de la Medalla Belisario Domínguez, que desde 1954 se ha entregado “a hombres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad”.
Sin embargo, en los hechos, esto no ha sido enteramente cierto: la Medalla Belisario Domínguez se ha convertido en un reconocimiento que se otorga predominantemente a varones, de avanzada edad, que regularmente son abogados o escritores.
Los números no mienten: en 65 años el Senado ha entregado la Medalla a 60 hombres y solamente a 5 mujeres. La última vez que una mujer fue galardonada por los senadores fue en 1996, cuando se reconoció a Griselda Álvarez, la primera mujer gobernadora en México.

Nadie puede negar que ha habido mujeres destacadísimas en el ámbito de las letras, del arte, de la ciencia, del activismo y de la propia política, pero en el Senado, lamentablemente, no hemos querido encontrar y reconocer a una.
Por eso he lanzado un reto a los 128 senadores y senadoras de hacer el compromiso de darle la Medalla Belisario Domínguez a una mujer, no como una concesión de género, sino más bien como un postulado ético que confronta directamente a una lógica machista de hacer y entender la política.
Es oportuno que la propuesta de mujeres para la designación de la Medalla Belisario Domínguez sea abierta a la sociedad, para así romper con la lógica de cuotas partidistas y coyunturas políticas.
El plazo para mandar propuestas a la Comisión de la Medalla cierra el 31 de octubre, y por eso convocamos a la academia, a las organizaciones sociales, a medios de comunicación a que postulen a mexicanas destacadas para recibir la Medalla Belisario Domínguez, usando #UnaMujerParaLaBelisario en redes sociales.
Mi compromiso es estar atento a todas sus publicaciones, comentarios y videos y, sobre todo, a seguir empujando que en este 2017 comencemos con la reivindicación de la deuda de género y rompamos una mala racha de 20 años sin reconocer a #UnaMujerParaLaBelisario.
@ZoeRobledo
Senador de la República por Chiapas

