Ricardo Muñoz Munguía

El Minotauro fue encerrado en un laberinto diseñado por Dédalo, un arquitecto famoso por haber construido el laberinto de Creta, donde cada cierto periodo le llevaban siete mujeres y siete hombres jóvenes para que vagaran en el laberinto y, finalmente, servir de alimento a la criatura con cuerpo de hombre y cabeza de toro, según dice el mito griego del Minotauro. Y este mito sirve de base para mostrar otro encierro, el de la cárcel, donde parece habitar otro Minotauro y las personas que ahí llegan tienen que pelear hasta consigo mismas para tener la posibilidad de un “hogar”, no sin antes entrar a la zona oscura del ser, “el mito invita a ser consciente de esa parte oculta, misteriosa, de esa parte que nos avergonzamos como seres humanos”, como lo afirma la creadora del proyecto teatral Minotauro.

Patricia Yáñez, egresada del Centro Universitario de Teatro de la UNAM, construye su Minotauro para darle presencia en un monólogo escrito y representado por ella misma; es así que relata la vida de Tori, quien se verá frente a frente con lo que la ha llevado a una circunstancia terrible y temible: el encierro, sitio donde el cuerpo llega primero y, después, el gran problema es que Tori debe encerrar también su historia, su esperanza, su condición, cortar en gran medida con la familia…, pisar el terreno fangoso que sin quererlo, lo hizo parte de su vida, si acaso se le podría llamar así.

El trabajo de esta excelente actriz tiene un respaldo de tres años de investigación, tiempo que utilizó para visitar distintos penales del país, donde por igual impartió talleres. Así, convivencia y trabajo, fueron nutriendo las páginas de esta obra teatral.

Es muy posible que la imaginación no logre penetrar las paredes de la cárcel, como se puede sentir en los diversos panoramas creados por Patricia Yáñez, donde la llaga de la soledad, el aislamiento, el encierro se vuelven manoteos entre el fango, mientras a una escasísima distancia está el olor de la libertad, la identidad y la memoria. Un mundo donde hombres y mujeres conocerán/enfrentarán el espíritu oscuro que se libera, “sus propios demonios —afirma la actriz y dramaturga— y las adversidades del olvido y del encierro”. Se trata, también, de otro tipo de muerte, de un hachazo a sus pasos, a su familia, a sus rumbos, a su futuro… “Me parece que los reclusos han entendido mejor que nadie que cuando cometes un crimen, matas una parte intrínseca de ti”, afirma quien también es fundadora de la compañía teatral El Coro de los otros.

La puesta Minotauro, dirigida y representada por Patricia Yáñez, ofrece funciones del 8 de marzo al 15 de abril en la sala CCB del Centro Cultural del Bosque, todos los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.