Cuentos mágicos adopta una nueva perspectiva novedosa para recorrer 60 años de la prolífica carrera de la pintora y escritora Leonora Carrington. A través de 230 piezas provenientes de colecciones de México, Estados Unidos y Europa, se revelan las analogías iconográficas, simbólicas y literarias que nutrieron su imaginario desde la infancia, así como su energía creativa en la edad adulta, en el Museo de Arte Moderno.
La muestra compuesta por pintura de caballete y mural, gráfica, escultura, máscaras y diseños escenográficos, textiles, fotografías, documentos, libros y objetos personales de la artista, muchos de ellos inéditos, permitirá que el espectador conozca como “la poesía, la literatura, la filosofía y las expresiones de las civilizaciones antiguas, principalmente la maya y la celta, se reflejaron en el imaginario pictórico de Leonora Carrington”, aseveró Tere Arcq, una de las curadoras de la exposición, quien resaltó que una de las piezas más importantes es el texto dramático Opus Siniestrus, escrito por Carrington en 1970 y las seis máscaras que incluyen la obra de teatro en 1976.
Otras de las piezas que integra la exposición, destacó la curada, se encuentra el boceto del que seria el primer mural de Carrington, del que se cree fue Siqueiros quien boicoteó su participación. También se cuenta con un biombo pintado con figuras míticas, así como carteles para grupos feministas de Nueva York y una pintura de protesta que realizó después del 2 de octubre.
“Se contará con un gabinete con fotografías de Lee Miller, Kati Horna y Chiki Weisz, y estará dividida en ocho núcleos: La joven artista. París y Nueva York 1937-1942; El exilio en México: amigos y familia; La diosa blanca: mujeres, hechiceras y diosas; El reino animal; Religiones del mundo y mitos antiguos; Imaginación narrativa: literatura, teatro y cine; Política y feminismo; y México, espejo de lo maravilloso”.
La investigadora señaló que Leonora Carrington siempre estuvo rodeada de grupos y artistas donde la colaboración era importante, por ello en cada uno de los núcleos temáticos habrá una obra de otro artista que fue cercano a ella o tuvieron colaboración, por ejemplo, Max Ernst, Gunther Gerzso o Remedios Varo.
De acuerdo a Stefan van Raay, miembro también del grupo curatorial, existe una generación en México que no conoce a la artista, de ahí la miradas de la muestra: “nos cuestionamos cómo acercarnos a este público joven sin tener un discurso convencional, y fue ahí que se decidió que lo más interesante era mostrar no sólo a la pintora sino a la escritora y lectora”.
“Sus temas, sus técnicas, su forma y color se desplegarán ante la mirada de sus seguidores como nunca se había podido exhibir. La muestra de manera particular dará cuenta a cabalidad de las diferentes etapas en la creación de Leonora, incluyendo cuando vivió en Nueva York”, comentó.
Sylvia Navarrete, directora del Museo de Arte Moderno, apuntó que fue hace 25 años cuando en México se realizó la última retrospectiva de la artista, por lo que después de todos años existe una generación que la conoce porque es una de las pintoras más famosas de México, pero que no han entrado en contacto con su obra.
“Carrington es una de las más importantes pintoras surrealistas, pero más allá de ese cliché, quizá fue una de las pintoras más cultas que se interesaba en cosas que tienen que ver con la ampliación de la conciencia, que trataba de ejercer un poder de metamorfosis todos los días en su vida misma”, puntualizó.
La exposición Leonora Carrington. Cuentos mágicos, que estará vigente del 20 de abril al 23 de septiembre, también mostrará pinturas como The Giantess (1946), Are You Really Syrius? (1953) y The Inn of the Dawn Horse (Self-Portrait) (ca. 1937-1938), así como las obras inéditas el tapete de lana Leo (For Hugh Fremantle) (1975), y el collage sobre cartulina con doble vista Papillon nocturne (1949).
Con la muestra se cierran las celebraciones por el centenario del natalicio de la artista de origen británico, y paralelo a ella se realizará un programa educativo y académico de la exposición compuesto de visitas mediadas, pláticas en sala, mesas de diálogo, talleres infantiles y juveniles, un círculo de lectura y un ciclo de cine en colaboración con la Cineteca Nacional.
