Estados Unidos y China han suspendido la guerra comercial. Ambos han hecho público un acuerdo marco por el que el país asiático accede a aumentar “significativamente” sus compras de bienes y servicios de EEUU, con el objetivo de reducir el déficit comercial de 375.000 millones de dólares de Washington respecto a Pekín.
Según ha confirmado el secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, su Gobierno ha “suspendido” temporalmente la imposición de aranceles a China mientras ambas potencias ejecutan este acuerdo marco. “Estamos poniendo en suspenso la guerra comercial”, ha dicho Mnuchin.
Mnuchin concretó que se refería a los aranceles por 150.000 millones de dólares a cientos de productos chinos que Donald Trump había amenazado con imponer por temas de propiedad intelectual y para forzar a Pekín a equilibrar la balanza de pagos bilateral. Sin embargo, después de más de dos días de negociaciones en Washington, el Gobierno de Trump no logró convencer a China de que accediera a reducir ese déficit comercial en 200.000 millones de dólares hasta 2020, como querían los negociadores estadounidenses.
Mnuchin ha minimizado esa derrota y ha asegurado que se habían acordado “metas específicas” de reducción del déficit según cada industria, pero que no iban a hacerse públicas. Así, ha asegurado que el secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross, visitará pronto China con una delegación para concretar los detalles del acuerdo por el que Pekín se compromete a aumentar sus compras de productos agrícolas y energéticos estadounidenses.
No obstante, el titular del Tesoro ha avisado de que Trump “siempre puede decidir volver a imponer los aranceles” si China no cumple sus compromisos bajo el acuerdo marco.

