Hace apenas unos días, releí el espléndido resumen que hizo Grupo Imagen, en el noticiero de Francisco Zea, de la entrevista que hicieron a mi amigo Mario Luis Fuentes, uno de los estudiosos más reconocidos a nivel mundial del fenómeno social, en este caso del relativo a la trata de personas.
Dice Imagen:
“Ayer se conmemoró el Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas. En México Social con Mario Luis Fuentes revisamos la realidad en la república mexicana, donde este crimen se comete en todo el territorio nacional, y se estima que su práctica se lleva a cabo con fines de explotación sexual comercial, explotación laboral o para el tráfico de órganos, tejidos y sus componentes. Prácticamente todos los estudios académicos que existen en la materia muestran que este delito tiene una gran magnitud en el país, y que el número de víctimas rebasaría, como cifra mínima, a 20 mil personas cada año. Esta cifra implicaría una tasa aproximada de 16 víctimas por cada 100 mil habitantes de nuestro país”.
Y esa cruzada por eliminar ese doloroso y siniestro fenómeno que se padece en México, ha sido una de las que con mayor énfasis impulsa como candidata al Senado nuestra directora Beatriz Pagés Rebollar al participar en un foro sobre este delicado asunto.
La candidata Pagés Rebollar afirmó de manera por demás contundente los siguientes conceptos:
En el título de este foro va implícito su sentido: es un acuerdo por la justicia y la dignidad humana.
Una suma de voluntades para prevenir que mujeres, niños, niñas y jóvenes caigan en las garras del crimen.
Busca contribuir a que uno de los crímenes más despiadados de la historia humana, la trata de personas, sea combatido de manera integral y desde todas las instancias posibles.
Lo mismo desde el más alto tribunal de justicia que en las procuradurías, las agencia del ministerio público, las policías, las organizaciones de la sociedad civil y yo incluiría —en la etapa de prevención— a la familia, la escuela, la calle y los medios de comunicación.
Durante mucho tiempo, el delito de la trata fue abordado como un tema tabú.
La sociedad por desgracia no cuenta con información necesaria y suficiente para prevenirlo y menos para denunciarlo.
Es fundamental que desde el sistema educativo, los medios de información y la misma plaza pública se desplieguen campañas para evitar que miles de mujeres, niños y jóvenes sean, año con año, presa fácil de traficantes que los utilizan como víctimas o reclutadores.
Desde que Naciones Unidas adoptó en el 2000 una definición de trata, internacionalmente aceptada, se ha avanzado en la legislación y en la forma de combatirla.
En un conglomerado tan complejo, lleno de contradicciones políticas y desigualdades sociales, como es la CDMX, las propuestas de Beatriz Pagés en su campaña rumbo al Senado son verdaderas alternativas de solución a esa problemática.
Pagés Rebollar, quien ha sido una permanente luchadora social comprometida por lograr una igualdad entre los mexicanos, tanto desde su tribuna periodística —como es nuestra histórica revista Siempre!—, así como el Cámara de Diputados cuando fue una combativa legisladora, refrenda su convicción de combatir cualquier forma de marginalismo en nuestro país.
Las actuales campañas electorales se han degradado en muchos casos hasta caer en las simples descalificaciones entre adversarios partidistas como forma de atraer electores.
Esa forma de hacer política tensa peligrosamente el ambiente social que existe en la nación.
Por ello es ejemplar y refrescante una campaña de propuestas y compromisos como la que realiza Beatriz Pagés.

