Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera a conocer que impondría aranceles de 10 y 25 por ciento a las importaciones de aluminio y acero, respectivamente, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) dejó en claro su postura respecto a lo que denominó como “una guerra comercial iniciada por Estados Unidos en la que perdemos todos”.

El organismo gremial, presidido por Máximo Bedoya, dio a conocer a Siempre! su posición respecto a esta decisión, en la que el mandatario estadounidense se fundó en la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 para aplicar los gravámenes anteriormente expuestos a dos de los productos básicos para el desarrollo de infraestructura.

En un mensaje vía correo electrónico enviado a este medio, la instancia industrial expresó su “preocupación por la inclusión de México en la sección 232” y señaló que esta “imposición de aranceles tendrá un impacto inmediato que alcanza los dos mil millones de dólares”. Asimismo, señaló que la medida no impedirá que el sector siderúrgico mexicano cumpla con sus compromisos de fortalecer el mercado interno y reforzar sus alianzas “con toda su cadena de valor, bajo los principios de competitividad y sustentabilidad”.

Agregó que esta problemática desatada por Estados Unidos comenzó con el acero y el aluminio, pero como claramente lo han anunciado seguirán otros sectores, “por lo que más que nunca es momento de cerrar filas como sector industrial”. A su vez, destacó la acción asumida por el gobierno mexicano de responder en el mismo tono a las decisiones arancelarias de Washington.

“Ante la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer bajo la Sección 232 aranceles del 25 por ciento a las importaciones de acero provenientes de México, la Canacero expresa su reconocimiento al gobierno federal por el anuncio de la salvaguarda a países sin TLC”, dijo. “La ampliación e implementación de la medida de salvaguarda la consideramos estratégica y positiva para mitigar la avalancha de importaciones desleales de productos de acero procedentes de países sin Tratado Comercial que buscarán colocarse en nuestro país ante el cierre del mercado de Estados Unidos”.

Aseguró que México no representa en ningún sentido una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, sobre la que se apoya esta decisión y que ha obligado a nuestro gobierno a responder con firmeza y entereza. Advirtió también que, en caso de que esta medida continúe, “solicitamos reconsiderar la incorporación de los productos equivalentes contra Estados Unidos incluidos en la sección 232”.

En referencia a la preocupación de Trump quien señala a diversos países que realizan dumping con el acero, promoviendo una competencia desleal, Canacero señaló “que la crisis de sobrecapacidad mundial ha sido provocada especialmente por las exportaciones desleales de China”. Agregó que esta situación debe ser combatida como región, lo cual tendría un efecto aún más fuerte, “usando todos los mecanismos de coordinación legales posibles y no cada uno por separado”.