El hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador ofreció a los mexicanos una cuarta transformación de la vida pública del país, en donde los sindicatos no estarían al margen.
Aunque López Obrador ha condenado el charrismo sindical, su relación con líderes de ciertas organizaciones sindicales es más que evidente, ahí está el caso del líder minero Napoleón Gómez Urrutia, quien contra viento y marea y pese a las acusaciones de corrupción y fraude fue avalado como senador morenista. Hay otros casos como el de la exdirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, quien fuera liberada hace unos días, y aunque algunos lo califican de coincidencia, otros aseguran que es la primera amnistiada del gobierno entrante. Basta recordar los acercamientos de familiares y adeptos de Gordillo con el tabasqueño para operaciones de vigilancia y operación electoral en los pasados comicios.
Por otra parte están las declaraciones y las críticas sobre la desconcentración de las secretarías hacia diversas entidades que en un principio fueron condenadas por la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado encabezadas por Joel Ayala, pero que al paso de los días han sido respaldadas, siempre y cuando, señalan, se cumplan ciertos requisitos.
Capítulo aparte merece la situación que guarda el Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros. A finales del pasado mes de mayo, el entonces candidato López Obrador anunció en Minatitlán, Veracruz, que acabaría con el cacicazgo del sindicato petrolero y habló de su proyecto para construir dos nuevas refinerías en el país.
Rocío Nahle, nombrada como la próxima secretaria de Energía, anunció a su vez que ya inició la revisión de 105 contratos petroleros al tiempo que aseguró que no habrá cacería de brujas en contra del líder del sindicato, Carlos Romero Deschamps, lo que motivó diversas críticas.
El dirigente sindical tiene varias denuncias en su contra y es acusado de enriquecimiento inexplicable por el Movimiento Nacional de Transformación Petrolera que encabeza María de Lourdes Díaz Cruz, quien también demanda auditorías a sus cuentas personales, así como a las de los 35 secretarios generales y del propio sindicato.
Apuntó que están exigiendo también la salida de los 36 secretarios generales, “a los que se les sigue un procedimiento jurídico para que no puedan ejercer ninguna acción estatutaria en las asambleas, porque si se dan esas condiciones sucederá lo mismo de siempre, se va a repetir la mano alzada, van a llevar a golpeadores y van a querer sacar a todas las planillas que queramos contender en el proceso”.
Si a pesar de todo, dice, se ejerce la fuerza en las convocatorias a elecciones locales, estas serán impugnadas y “estamos proponiendo la fecha del 10 de enero de 2019 para nuevos comicios, ya que vamos a tener entonces instituciones que no estén al servicio de los dirigentes sino de los trabajadores. Ese es nuestro plan B”.
Aclaró que los compañeros que la acompañan en este movimiento no “van a levantar la cabeza, porque creemos que van a empezar a amagar con despidos, aunque ahora les va a costar más trabajo y va a ser más difícil que quieran reprimir, ya que a partir del primero de septiembre Romero Deschamps ya no tiene fuero y entonces sí puede enfrentar la justicia”.

Se debe aprovechar la coyuntura
Soldadora de profesión, Lula, como la llaman sus compañeros, asegura a Siempre! que no habrá cacería de brujas en el SNTPRM, ya que el proceso de recuperación de las dirigencias de los sindicatos es una tarea que corresponde a los propios trabajadores, “ya que a partir del primero de septiembre correrán nuevos aires de democracia en el sindicato”. Solicitó al gobierno entrante apoyar la convocatoria a elecciones en las 36 secciones que conforman el sindicato para votar a un nuevo dirigente mediante voto libre y secreto.
También pidió que sean investigados y castigados con cárcel los exdirectores que hayan cometido irregularidades en su gestión.
Cuestionada sobre la situación que se vive en el sindicato petrolero, dijo que se vive una buena coyuntura en materia sindical luego del triunfo de Andrés Manuel López Obrador, por lo que es el momento de exigir la renuncia y juicio político en contra de Carlos Romero Deschamps; “en el sindicato nunca se ha llamado a elecciones democráticas, siempre han sido a mano alzada y los trabajadores no hemos podido tener el derecho a un voto libre y secreto. En las asambleas siempre van los afines al sindicato y los trabajadores deben votar a mano alzada, ya es una rutina”.
Señala que aunque el dirigente —reelegido en cuatro ocasiones— asegura que tiene las manos limpias, ”todos saben que es uno de los hombres más ricos del país, basta ver su participación en el caso del Pemexgate, en los escándalos de sus hijos con sus valiosos autos Ferrari, con sus casas y sus costosos viajes”.
Además, apunta, la situación de la industria está destrozada por la intervención de Romero Deschamps y de su comité ejecutivo. Ahí está el caso, apunta, “ de la hija del extesorero del sindicato Ricardo Aldana, cuya hija, Priscila Aldana trabaja en PMI Comercio Internacional, quien envió un barco a un puerto equivocado, lo que significó una pérdida millonaria para Pemex. Acciones como estas que no se castigan, esa es la impunidad, actualmente no sabemos cuánto está ganando Romero Deschamps, toda esta información y las evidencias que estamos reuniendo”.

Declaraciones de Nahle
La representante del Movimiento Nacional de Transformación Petrolera se refirió a las recientes declaraciones de la próxima titular de Sener, Rocío Nahle:
“Hubo mucho descontento e incertidumbre entre los trabajadores petroleros acerca de las declaraciones de Rocío Nahle de que no iba a haber cacería de brujas en el sindicato. Nosotros decimos que es lo correcto, ellos son la patronal, ellos son el gobierno y tienen que ser respetuosos de la autonomía sindical, ellos no pueden entrar en los sindicatos como lo hizo Carlos Salinas de Gortari, a aprehender a Joaquín Hernández Galicia, la Quina, como lo hizo el 10 de enero de 1989. Lo que hizo Salinas fue golpear nuestro sindicato petrolero, ya que golpeó nuestro contrato colectivo de trabajo y se perfiló la privatización de Petróleos Mexicanos.
Hoy estamos en otro periodo con un gobierno democrático, legítimo, porque tuvo el 53 por ciento de preferencia del pueblo. Este gobierno es muy respetuoso y así va a actuar, por eso las declaraciones de Nahle, porque la han estado presionando de que si van a aprehender o no a Carlos, quienes vamos a ejercer esas acciones somos los trabajadores. Somos nosotros los que vamos a hacerlo, por eso nos organizamos en el Movimiento Nacional de Transformación Petrolera, estamos trabajando y es la que está en el puntero en estos momentos con organización, con presencia en territorio, con presencia en los medios de comunicación, porque nuestras propuestas son la exigencia de la aprehensión también de los directores de Petróleos Mexicanos como son Emilio Lozoya Austin por traidor a la patria”.
Aseveró que los trabajadores petroleros están siendo respetuosos de las gestiones que esté realizando el gobierno en transición y sus diferentes equipos: “eso sí, que quede claro que este Movimiento le está dando todo el respaldo al gobierno democrático porque sabemos que Romero Deschamps está pugnando nuevamente por quedar en el Consejo de Administración, pero de ninguna manera lo vamos a permitir. Sabemos que va a querer chantajear, no sabemos si quiera hasta parar la producción, pero eso sí los trabajadores no lo vamos a permitir”, apuntó.
Lula aseguró que va a contender por la dirigencia del sindicato junto con otros compañeros: “estamos llamando a la unidad de todos los petroleros para que salga una sola propuesta; obviamente veremos intereses individuales que buscarán obstaculizar, pero el Movimiento Nacional plantea que nosotros vayamos al frente. Quiero aclarar que no se trata de Lula, no se trata de María de Lourdes Díaz Cruz la que va estar al frente, es el movimiento en sí, es el proyecto de los trabajadores de impulsar un sindicato desde la defensa de los derechos humanos. Cada trabajador petrolero estamos planteando que sea defensor de los derechos humanos. Entonces vamos a entrar con una visión diferente de cómo organizar el sindicato”.
En este esfuerzo, apunta, estará acompañada por tres pilares: ”uno es Ricardo Navarro Barrios, coordinador de la zona sur; Fernando Candia, coordinador de la zona centro, además de Martín Padrón, coordinador de la zona norte”.

