En las últimas semanas, muchos actores políticos han cuestionado el programa del presidente electo Andrés Manuel López Obrador para descentralizar la administración pública, sin cuestionar su conveniencia o deseabilidad. En un país con una tradición centralista que le costó la mitad del territorio nacional, donde 30 por ciento de la población se concentra en la principal megalópolis y la vida pública está en la capital.

El tema ha estado en las campañas políticas desde Adolfo López Mateos, sin embargo, poco se ha hecho, por lo que sin duda la descentralización es una estrategia necesaria.

Para entender el tema, es fundamental comprender que se trata de una política de desarrollo regional, con la cual se potenciaría el crecimiento en zonas que hoy tienen pocos incentivos, esto es una herramienta probada tanto a escala nacional como internacional. Casos similares al de la reubicación de oficinas públicas documentan cómo el establecimiento de una oficina de gobierno en determinada área genera polos de desarrollo y economías de escala.

Esta propuesta también está vinculada a crear un gobierno más eficiente y barato, por lo que tiene que ir acompañada de una estrategia de comunicación intergubernamental y ampliación de servicios al público a través de Internet. Hay referentes interesantes como el caso de Estonia, en donde, todos los servicios que presta el gobierno son por vía virtual, con lo que disminuye la corrupción, se agilizan los trámites y se eleva la calidad de los servicios.

Este proceso debe ir acompañado de un paquete de lineamientos centrales y mesas de gestión con gobiernos municipales y estatales para desarrollar infraestructura, que favorezca no solo el empleo público, también todos los servicios vinculados: alimentación, vivienda, educación, transporte y apoyos diversos, que van desde los médicos hasta peluquerías.

También se requiere un plan para el desarrollo de capital humano, con una estrategia laboral que permita el retiro voluntario de quienes no deseen cambiar de domicilio y un paquete de prestaciones complementarias para quienes realicen la mudanza.

La descentralización se realizará de manera gradual, con responsabilidad en el impacto urbano, medioambiental y financiero, priorizando las áreas que más favorezcan el desarrollo y con menores costos.

Hay casos que muestran la complejidad, pero también los grandes beneficios como es la instalación del INEGI en Aguascalientes. México debe construir una estrategia de desarrollo incluyente para todo el país, 500 años de centralización obligan a una política determinada y audaz. La descentralización es un gran reto político, técnico y operativo y será parte importante del legado de López Obrador.

@LuisHFernandez