Del 1 de julio —día de las elecciones presidenciales— a la fecha, una ya emblemática residencia en la colonia Roma de la Ciudad de México se ha convertido en el centro del poder político nacional. Se trata de la llamada casa de transición, oficina de trabajo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Esta vieja casona —ubicada en la calle de Chihuahua 216— ha pasado a sustituir, por ahora y en los hechos, Palacio Nacional y la residencia de Los Pinos, sedes oficiales del Poder Ejecutivo.

En un acto sin precedentes en el sistema político mexicano, el aún presidente electo, desde su triunfo electoral, acuerda, decide, determina y ordena funciones administrativas y gubernamentales, dejando muy al margen y a la sombra al todavía presidente en funciones Enrique Peña Nieto.

En la imagen, en un día de asueto —domingo 9 de septiembre—, la fachada principal de la casa de transición.

Fotografía: Agencia EL UNIVERSAL/Agustín Salinas.