La legislación secundaria de cualquier reforma importante debe ser la parte práctica que lleva a la realidad el espíritu de los cambios que de inicio parecen sólo buenas intenciones o, dicho de otra manera, una mala legislación secundaria puede terminar con una buena reforma porque la puede hacer inoperante.

La reforma educativa que se hizo hace unos meses tiene muchos aspectos positivos, pero desgraciadamente, la sumisión de Morena a las exigencias laborales de los sindicatos que se dio en las últimas etapas del proceso legislativo, opacó dichos aspectos positivos e imposibilitó un consenso mayor en su aprobación. Sin embargo, muchos de los nuevos conceptos y de los cambios pueden representar un avance sólido en el sistema educativo si se logran reglamentar de forma correcta y por ello los legisladores del PAN estamos proponiendo una armonización para adecuar la Ley General de Educación vigente a las recientes reformas para consolidar una educación pública de excelencia, inclusiva, laica, obligatoria, universal y gratuita.

Para el PAN la legislación secundaria de la reforma educativa es la puerta en donde se concretarán cambios trascendentes y por ello nuestra propuesta establece de manera clara lo que es educación inicial, hace a un lado el despropósito de la ignorancia de la SEP de intentar poner un programa de una nueva escuela mexicana, que ni es nueva, ni es escuela, ni es mexicana. Incorporamos temas de Derechos Humanos y libertades que están incluidos en la reforma constitucional. Le damos un sentido federalista y promovemos el respeto a las facultades estatales sobre educación media superior. Revalorizamos los temas de ciencia y tecnología, así como la inclusión de personas con discapacidades, y finalmente, le damos un mejor sentido a la forma de tratar la infraestructura y los consejos escolares de participación.

Morena ha propuesto una legislación secundaria que amplía y complica conceptos integrando artículos que restan fuerza a la norma, además de que pretende ampliarla de 85 a 181 artículos. La propuesta que presentan carece de técnica legislativa, está repleta de imprecisiones y copia textos completos de la ley vigente que da por abrogada (sin estarlo, ni ser necesario) y cree ingenuamente que los maestros se van a organizar solos.

La educación es uno de los temas más sensibles que se atienden en política porque es la única forma real de construir el futuro de un país. Ojalá que se pueda trabajar en parlamento abierto la construcción de la legislación secundaria; ya conocemos la propuesta de Morena y Acción Nacional ha puesto la suya sobre la mesa. Escuchemos las voces de todos y sumemos lo mejor de cada proyecto sin dejar que la legislación secundaria sea secuestrada por ninguna fuerza política o sindical, es lo mínimo que le podemos ofrecer a los niños y a los jóvenes de todo México.

El autor es Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados.

@JCRomeroHicks