Entrevista con Juan Ibarrola, especialista en Fuerzas Armadas

El presente sexenio ha ofrecido episodios complicados para las fuerzas armadas. En videos que circulan en redes sociales, se ha podido apreciar en distintas ocasiones como soldados del Ejército Mexicano son agredidos por pobladores en diferentes comunidades, a lo que se suma el asesinato del coronel Víctor Manuel Maldonado Celis el 24 de agosto en Michoacán.

Consultado por Siempre!, el analista en temas militares, Juan Ibarrola, aseguró que pese a lo visto en meses recientes la moral de la tropa no se ha caído, aunque sí prevalece un sentimiento de tristeza por este tipo de acontecimientos, que es superado por el espíritu de sacrificio de las fuerzas armadas.

Para el también columnista, “hay un sentimiento de dolor, de pena, por un mando tan dedicado y querido, sobre todo porque se convierte en un sentimiento afín por la situación que está viviendo en país. Por otro lado, persiste la convicción que tienen la tropa, los jefes, de que el proyecto de nación en el que están debe servir al país. Pensar que se desmotivan por lo que sucede, sería olvidar lo que son las fuerzas armadas, no puede haber espacio para la debilidad de ánimo en los soldados. Lo que existe, sí es un tema de dolor, pero de lo que se trata es redoblar el esfuerzo”.

La pregunta, de acuerdo con Ibarrola, que se hacen al interior de las fuerzas armadas, es cómo ayudar a sus compañeros que se han visto involucrados en enfrentamientos como los que tuvieron lugar en Michoacán.

Juan Ibarrola.

Respeto

Acerca de las agresiones que militares han sufrido, nuestro entrevistado comentó:

“Hay que ser muy objetivos, todos los soldados de tierra, mar y aire saben que estos grupos no son el pueblo, sino una base social identificada con los grupos criminales. La parte grave es que utilizan a niños y mujeres siempre al frente porque saben que no pueden enfrentar de manera directa a un soldado o marino, porque la correlación de uso legal de la fuerza sería diferente, evidentemente son grupos criminales que no van a llegar a abrir fuego en contra de las fuerzas armadas porque saben que van recibir fuego, es un punto muy importante para aclarar, no es el pueblo en general el que le está faltando al respeto a las fuerzas armadas, la gente sabe bien quien está provocando a éstas y en ese sentido el objetivo es claro: eliminar la presencia militar o naval en diferentes lugares del país en donde están afectando sus actividades”.

Juan Ibarrola comentó para este medio que es de resaltar que los militares están suficientemente preparados para no caer en ese tipo de provocaciones.

Y con relación a la instrucción que los soldados y marinos han recibido de no defenderse de agresiones como las que se han visto en videos que circulan en redes sociales, nuestro entrevistado negó tajantemente que se haya dado.
“No conozco como periodista especializado en fuerzas armadas, físicamente y ninguna de mis fuentes me ha confiado que hay una orden del presidente de no actuar, pero permíteme cambiarlo, existe una manual y una ley del uso de la fuerza y lo que hemos visto en este sentido –para bien o para mal como público– es algo que no amerita el uso de la fuerza, sobre todo por lo que no vemos en esos videos es que siempre hay mujeres y niños. Lo que estos grupos están buscando es que un soldado o marino mate a un niño y se convierta en una tragedia en la que intervengan otro tipo de instancias, eso saben los soldados y no van a caer en esa provocación”.

Asimismo, completó el análisis al decir que se trata de un tema que también se comparte con las fuerzas policiales.
“Las fuerzas armadas tienen que enfrentar esta situación con el adoctrinamiento y adiestramiento que tienen, con lo que les permite el uso de la fuerza, si hay otras instancias como las policías municipales, que puedan tener quizá una mayor respuesta física a una violencia, te puedo afirmar que ni tienen la capacitación ni hacen uso de ella”.

Desgaste

Tras varias administraciones federales en las cuales las fuerzas armadas son utilizadas también en tareas de seguridad pública, Juan Ibarrola comentó para este espacio que la sensación que se presenta entre los integrantes de estas instituciones es:

“Han sido herméticos con el tema, he hecho mi análisis, el desgaste ha pasado, pues uno mediático o social ya no, por una razón: la Marina y el Ejército son, en ese orden, las instituciones de mayor confianza y nivel de aprobación, en realidad el desgaste se queda en el centro del país con algunos intelectuales, mucho personaje de izquierda, gente cercana al presidente que está buscando que exista un desgaste –no sé con que fin–, lo interesante es que en realidad las fuerzas armadas no han tenido ese desgaste que tuvieron en el sexenio de Calderón o de Peña Nieto, hoy no lo tienen, han demostrado a la sociedad que pueden dar. La pregunta importante es si saldrán en algún momento de estas labores y si será la Guardia Nacional la solución, digo que no si no se fortalecen las policías y estatales, gobernabilidad, persecución del delito, inteligencia, procuración de justicia, investigación, con o sin guardia las cosas van a seguir y continuará el circulo vicioso en el que está sumido el país”.

 

Uso de la fuerza

De acuerdo al manual para el Uso de la Fuerza que utilizan la Secretaría de la Defensa Nacional y la de Marina, se entiende por este concepto, “la utilización de técnicas, tácticas, métodos y armamento, que realiza el personal de las fuerzas armadas, para controlar, repeler o neutralizar actos de resistencia no agresiva, agresiva o agresiva grave”.

Según los criterios que se explican en dicho manual, puede hacerse uso de la fuerza en caso de “legítima defensa (para) repeler una agresión real, actual o inminente, y sin derecho, en protección de la vida, bienes jurídicos propios o ajenos, siempre que exista necesidad de la defensa y racionalidad de los medios empleados y no medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte del personal militar o de la persona a quien se defiende”, pero observando que “de llegar a reunirse los requisitos de la legítima defensa, se estaría ante una causa de probable exclusión del delito y en consecuencia no se podría determinar una responsabilidad penal por daños, lesiones o muerte que se causen; sin embargo, es de hacerse notar que esta causa de exclusión del delito, debe encontrarse plenamente acreditada, a través de medios de prueba, que pueda valorar objetivamente la autoridad”.

Asimismo, se pide a los elementos militares que consideren cuatro factores al momento de tomar una decisión en este sentido: oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad.

“Debe recordarse en todo momento, que el uso de la fuerza por parte de quien la ejerce o la ordena, es una decisión que debe tomarse de manera razonada, por lo que es importante que además de la experiencia, se tenga presente el contenido de esta guía de actuación”, se indica en el prólogo del manual.

@AReyesVigueras