Por diversas razones el periodismo de ciencia en muchos medios no tiene un espacio permanente, como en la revista Siempre!, en la que, por cierto, esta sección esta en su 25 aniversario, tal vez una de las más longevas en el país.
En términos generales, el periodismo científico no ha tenido un amplio desarrollo. Claro que han aparecido y desaparecido secciones en medios impresos y electrónicos, y el conjunto de periodistas de ciencia ha aumentado significativamente en los últimos años, pero no como se quisiera, porque este periodismo debe cumplir una función importante en el presente siglo.
Por una visión completa de la ciencia
El periodista de ciencia, además de dar cuenta del acontecimiento científico y tecnológico, debe proporcionar el contexto sociocultural, económico y político en el que sucede, así como las repercusiones que podrá tener tanto en el ámbito privado como en el público. De esa forma podrá presentarse una visión completa de la trascendencia de la investigación científica y tecnológica, pues no se considerará como un fenómeno aislado del entorno ni será el dato curioso del ¿Sabía usted que…?, como pretenden relegar a la comunicación científica en ciertos diarios, revistas, programas radiofónicos, televisivos y páginas de la internet.
Por esa razón, en una tarea informativa que pudiera parecer subversiva, el periodismo científico está obligado a comunicar y procurar que los productos y servicios generados por la investigación científica y tecnológica puedan ser usados y disfrutados por toda la población. En la medida en que se informe sobre los beneficios y también perjuicios que ha producido la ciencia, así como de sus aportaciones para lograr la comprensión de los fenómenos naturales y sociales, se entenderá mejor la importancia de cultivarla y de orientar o redefinir líneas de investigación que tarde o temprano nos podrán afectar.
Asimismo, un mejor conocimiento del contexto sociopolítico, económico y cultural en que se produce la investigación científica y tecnológica, permitirá ahuyentar los temores injustificados a los avances de las diferentes disciplinas, al tiempo que contribuirá a formar un juicio crítico y objetivo de las repercusiones del mundo científico y tecnológico en la marcha de la humanidad.
Si logra insertarse la actividad científica y tecnológica en las preocupaciones cotidianas de la sociedad y la clase gobernante, entonces podrán tenerse más oportunidades de contribuir a crear un pensamiento científico que aliente la conciencia crítica de la población para que influya en la política científica, con el propósito de lograr el desarrollo integral del país. Esto sólo podrá lograrse conformando una política científica de Estado en la que se considere, indudablemente, una política de comunicación social de la ciencia.
Los nobles objetivos del periodismo científico
Debe reiterarse que no se trata únicamente de comunicar el nuevo conocimiento y señalar las repercusiones que pueda tener, sino de propiciar la participación de la población en el planteamiento de los problemas y posibles soluciones. Pero esa participación en la política científica del país no puede lograrse únicamente con la comunicación social de la ciencia, se requiere que cada sector haga su tarea.
Las autoridades educativas lo deberán hacer en las aulas; en tanto que el periodista de ciencia deberá hacerlo en su medio, donde deberá reforzar ese pensamiento científico, vale decir crítico, con el propósito de que cada niño, joven y adulto analice la información que se le proporciona, sea capaz de formarse un juicio crítico y decida con conocimiento de causa sobre las situaciones que le atañen directamente en el ámbito cercano; y que los jóvenes y adultos, en el ámbito público, influyan en la toma de decisiones sobre política científica y sobre otros aspectos de la vida democrática del país.
Probablemente de esa manera podrá lograrse la democratización del conocimiento y quizá, sólo entonces, el conocimiento científico y tecnológico, así como la apreciación del arte y otras expresiones culturales, modifiquen a la sociedad.
En estas circunstancias el periodismo científico tiene una gran responsabilidad, pues debe proporcionarle al individuo la información científica y, al propio tiempo, herramientas para analizar y decidir con objetividad y conocimiento de causa sobre sucesos científicos y acciones del gobierno, empresarios y comunidad, que le afecten o puedan afectarle tanto en el ámbito público como en el privado.
Por esa razón, no puede pedírsele al periodista de ciencia que se circunscriba a informar de los avances o descubrimientos científicos y tecnológicos de forma aislada, como si fuera una ciencia aséptica. Pero así lo ha hecho un diario que se preciaba de defender la libertad de expresión.
@RenAnaya2
f/René Anaya Periodista Científico
