Los organizadores (Universidad de la Comunicación), de la tercera edición (del 1 al 8 de octubre) del Festival, apuntaron que, desde hace dos años, el compromiso es acercarse a las audiencias de la ciudad (Sedes: Cineteca Nacional, Cinemex Plaza Insurgentes, Cinemex Reforma, Le Cinema IFAL y Universidad de la Comunicación) con lo mejor y más representativo del cine mundial; un cine que se atreve a desafiar la narrativa fílmica tradicional y se extiende para adentrarse en búsquedas personales y estéticas que lo definen.

Tanto Claudio Zilleruelo Acra (Director Artístico y Programador) y Salvador Alejandro Corrales Ayala Pérez de Alba (Productor Ejecutivo) como todos los integrantes del Directorio (incluidos los voluntarios y staff) procuraron, con una oferta fílmica de más de 140 películas (imposible verlas todas), que los asistentes logran abrazar su  instinto, de acuerdo al promocional del Festival que “abraza tu instinto”.

Fueron doce las secciones (Nuevo Horizonte, Luz de día y de neón, Competencia internacional de cortometrajes, Nuestros días, Competencia mexicana de cortometrajes, México dentro del CANVAS, Faro, Antes de media noche, Más allá del CANVAS, Retrospectivas, El estado del mundo y Programas especiales).

El cronista sólo pudo ver los siguientes títulos. De la sección Nuevo Horizonte:

Ms Slavic 7 (Canadá, 2019) de Sofía Bohdanowizc & Deragh Campbell, venerante búsqueda (en la biblioteca de Houghton en la Universidad de Harvard) e investigación literaria de una joven (representando a Sofía Bohdanowizc) de unas cartas que su abuela polaca (Zofía Bohdanowiczowa) le escribió al poeta Jósef Wittlin. Lo hace, porque ha sido nombrada su albacea literaria y por su deseo íntimo de encontrar el origen de su vocación por las letras.

Young (Alemania, 2018) de Henning Gronkowski, destrampe de fiestas, alcohol, drogas y sexo, sin cuartel, de cuatro chicas berlinesas que al final se dan un reposo familiar, como si nada hubiera sucedido. Un plato fuerte para un buen negocio en el mercado del cine.

Tienes la noche (Montenegro-Serbia, 2018) de Ivan Salactic, viaje de retorno de una chica que trabaja en un barco a su lugar de origen familiar, a la orilla del mar, donde hay un astillero en quiebra. El desempleo, el medio familiar, social y natural son elementos que auguran un cambio.

Anoche te vi sonreír (Camboya, 2019) de Kavich Neang, una familia, como otras, tiene que desalojar su departamento de un viejo edificio habitacional, previa indemnización del gobierno, porque el terreno ha sido comprado por una compañía japonesa. Los comentarios finales y recuerdos afloran, con cierta nostalgia y resignación.

Monstruo (Rumania, 2019) de Marius Olteanu, insólito cuento sobre una pareja, narrado en tres tiempos que al final se conjugan, en el que se descubren secretos íntimos desgarradores, como la infidelidad y el deber enfermizo de aparentar, ante la sociedad, un matrimonio de armonía conyugal.

Isla de los pájaros (Suiza, 2019) de Maya Kosa & Sergio da Costa, discurso narrativo, con voz fuera de cuadro de él mismo, sobre un joven, con aparente retraso mental, aprendiz de cuidador de pájaros, en uno como aislado hospital aviario.

De la sección Faro:

Cuchara (Letonia-Lituania- Noruega, 2019) de Laila Pakalnina, sucesión de imágenes fijas sobre la producción de cucharas de plástico, en diferentes países. Dentro del sistema capitalista de producción, se descubre que hay diferencias para producirlas. Mientras que en unos la producción es altamente automatizada, en otros los procedimientos son rudimentarios. Al princiopio y al final, vemos que esa mercancía tiene un fin: sirve de valor de uno.

De la sección Más allá de CANVAS:

Luz (Taiwán, 2018) y Tu rostro (Taiwán, 2018) de Tsai Ming-Liang, Luz muestra, en imágenes fijas, los contrastes de la luz del sol, reflejada en edificaciones, tanto en su exterior como en su interior. Tu rostro muestra, en imágenes fijas, los rostros de personas de todas las edades, de manera casi irritante, como máscaras vivientes. Lo que sea, también el autor experimenta con la luz

De la sección Nuestros días:

Selfi (Francia-Italia, 2019) de Agostino Ferrente, como un juego al quiero ser realizador, dos jóvenes napolitanos se autorretratan, queriendo ser también camorreros o buenos muchachos, a lo Martin Scorsese y su película Mean Streets.

Noche de invierno (Corea del sur, 2018) de Jang Woo-jin, confusa fantasía del retorno a un lugar donde ya se estuvo, a causa de la pérdida de un celular. Algo así como: Ha ocurrido y hay que volver a empezar.

Espuma en la boca (Letonia-Polonia-Lituania, 2017) de Janis Nords, fantasía de cómo un incidente casual provoca reacciones irracionales (deseos sexuales salvajes, celos, contagios de rabia) que nos conducen a momentos de cine de horror y de violencia contenida. El final queda abierto para muchas interpretaciones.

De la sección Retrospectiva:

A 15º Pedra (Portugal, 2006) de Rita Azevedo Gomes, Tomas fijas que, en necesarios cortes, le dan amena continuidad a una entrevistas que John Bérnard da Costa le hace al  célebre realizador portugués Manoel de Oliveira (1908-2015), cuando tenía 98 años. Se habla de casi todo: filosofía, arte, cine, de la vida, de la muerte, y de la 15º piedra, habida en un monasterio japonés, donde sólo se ven 14. La 15º es la que uno se imagina. La puesta en escena de Rita Azevedo Gomes, aligera dos horas de proyección,

Danzas macabras, esqueletos y otros fantasmas (Portugal-Suiza, 2019) de Rita Azevedo Gomes y Pierre Léon, último trabajo de Rita Azevedo Gomes, en el que aligera más su puesta en escena de la entrevista a Jean-Louis Schefer, añadiendo imágenes a la charla representaciones significativas de danzas macabras medievales sobre la muerte y críticas a obras de pintores modernos. La experiencia es irrepetible y muy placentera.