Entrevista Omar Huertas Díaz, doctor en Derecho, Universidad Nacional de Colombia

 

“Los Golpes de Estado se han reestructurado en el siglo XXI, presentando otra cara ‘más amable’, sin tanta parafernalia militar, donde los grupos de poder de los Gobiernos se están aprovechando de las normas constitucionales para destruir la democracia desde adentro y así afianzar y perpetuar su poder bajo una apariencia de juricidad” (Marcos Roitman, sociólogo y analista político chileno, 2013).

“Pensar en un autogolpe de Estado Constitucional tendría que verse en el entendido de salir formalmente del poder pero no materialmente, es decir, el gobernante puede manipular la Constitución para auto salir del poder, pero asegurando que su línea de pensamiento continúe. Es salir del poder para que el pueblo sienta el cambio, pero en verdad no es salir porque se continúa gobernando bajo otro nombre” (Omar Huertas Díaz, doctor Universidad de Colombia).

Los Golpes de Estado Constitucionales en Latinoamérica: una amenaza emergente para el principio democrático, es el tema de reflexión del doctor Omar Huertas Díaz, abogado y doctor de la Universidad de Colombia con maestría en Derechos Humanos, quien junto con Víctor Manuel Cáceres analizan los conflictos inter orgánicos sucedidos con los presidentes de Honduras –Manuel Zelaya–, Paraguay –Fernando Lugo– y Colombia –alcalde Gustavo Petro–, que fueron obligaros a su destitución o salida del mandato, en el marco de una pretendida “legalidad constitucional”.

En una entrevista otorgada a Siempre! –vía correo electrónico–, se le cuestiona al doctor en derecho Huertas Díaz sobre las características de los golpes de Estado en América Latina, tomando en cuenta las recientes declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre un posible golpe –un tema del que se habló durante el gobierno de Luis Echeverría en 1970–, tomando en cuenta las condiciones políticas y sociales del país: un gabinete cuyos miembros pertenecen a su partido, mayoría legislativa, un ejército institucional, además de que ha ido minando los órganos autónomos que pudieran hacerle contrapeso, pero que hoy enfrenta serias críticas por la violencia imperante y un nulo crecimiento económico, cuyas consecuencias se están viviendo. Esta es la entrevista.

 

Omar Huertas Díaz, doctor en Derecho, Universidad Nacional de Colombia

 

¿Cuáles son las condiciones políticas o sociales que se tienen que dar para que haya un golpe de estado constitucional?

La condición radica en la existencia de un real orden constitucional, político y social, donde el mandatario de turno a revocar fue elegido por las vías constitucionales dispuestas para ello, siendo necesaria también la existencia previa de mecanismos de control jurídicos a dicha función. El golpe de estado constitucional radica en el empleo doloso o manipulado de dichos mecanismos de control para revocar al gobernante elegido democráticamente, aparentando que se revoca el mandato bajo una apariencia de legalidad.

 

Podría pensar en distractores en etapas de crisis. Se pretende poner a pensar al pueblo y
a la opinión pública en otros temas que oculten los reales problemas de la sociedad.

 

 

 

¿Qué son los conflictos interorgánicos y cómo funcionan en las situaciones de un golpe de Estado constitucional?

Hacen relación a las tensiones existentes entre los diversos grupos políticos con poder dentro de un Estado constitucional, siendo su ejemplo más claro el poder político elegido democráticamente en contra del poder de la oposición. Esta tensión desborda la simple oposición política para manipular las instituciones con el fin de generar malintencionadamente errores sancionables para el gobernante en el poder. Estos errores generados dolosamente son los que accionan los mecanismos de sanción, que al ser activados y estar igualmente manipulados generan la salida del poder del gobernante elegido popularmente, generando en la opinión pública la idea de una destitución o sanción justa y adecuada a las normas.

 

Destaca en su texto que los golpes de Estado constitucionales se han transformado, con una cara más amable, sin tanta parafernalia militar donde los grupo de poder de los gobiernos, aprovechan las normas constitucionales para destruir la democracia desde dentro, bajo la apariencia de legalidad. ¿Usted ve condiciones para que esto pudiera suceder en nuestro pais?

Los golpes de estados constitucionales puedes darse en cualquier Estado constitucional latinoamericano. Solo es necesario contar con el poder suficiente para manipular las formas de control constitucional y obviamente, tener la intención de llegar al poder por medio del uso malintencionado de la carta superior y las leyes.

 

Se recuerda que Fujimori en Perú se dio un autogolpe de estado donde disolvió los otros poderes y se dio poderes extraordinarios. Hemos visto el manejo que se dio en Venezuela y que hoy persiste, donde un día y otro también se habla de ataques al orden constitucional. Ante la posibilidad de una mayor crisis en México en materia de seguridad y económica que pudiera poner en vilo al gobierno, ¿se pudiera dar un autogolpe de Estado?

Habría que examinar el contexto. Los golpes de Estado siempre deben observarse y analizarse en contexto. Son en muchas ocasiones el resultado de la sumatoria de una larga cadena de actos políticos equivocados. Pensar en un autogolpe de Estado constitucional tendría que verse en el entendido de salir formalmente del poder pero no materialmente, es decir, el gobernante puede manipular la constitución para auto salir del poder, pero asegurando que su línea de pensamiento continúe. Es salir del poder para que el pueblo sienta el cambio, pero en verdad no es salir porque se continúa gobernando bajo otro nombre.

 

Si no hay ninguna de estas condiciones para un golpe de Estado Constitucional, ¿a qué podíamos atribuir este tipo de menciones del presidente?

Podría pensar en distractores en etapas de crisis. Se pretende poner a pensar al pueblo y a la opinión pública en otros temas que oculten los reales problemas de la sociedad.