Entrevista con Fernando Belaunzarán, miembro de la dirigencia del PRD
Pese a haber obtenido un triunfo rotundo en las pasadas elecciones presidenciales, Morena no deja de tener conflictos internos –como sucede en otros institutos políticos–, los cuales parecen no tener fin o, al menos, se mantienen pese a los exhortos presidenciales para que termine lo que parece ser una guerra civil en el partido en el poder.
Aquella amenaza del presidente de que si Morena se echa a perder provocaría su renuncia al partido que fundó y lo llevó a la presidencia, ahora parece lejana ante un nuevo episodio de esta guerra interna que ahora ofrece a un nuevo presidente elegido mediante una convención cuestionada y una secretaria general en funciones de presidente que se resiste a dejar el cargo.
Además, el padrón morenista ha sido severamente rechazado y la fecha para la elección interna para renovar la titularidad del Comité Ejecutivo Nacional, por no mencionar las declaraciones en las que varios de sus militantes se acusan mutuamente de realizar irregularidades.
Siempre! Entrevistó a Fernando Belaunzarán, quien conoce muy bien a la mayoría de los protagonistas de esta historia, por haber compartido la misma militancia en el sol azteca, partido del que heredaron algunas costumbres que hoy se reflejan en su actuar político.

Fernando Belaunzarán
Todo por el poder
Para Fernando Belaunzarán, conocedor de muchas de las estratagemas morenistas pues la mayor parte de los integrantes del ahora partido en el poder militaron en el PRD, se trata de un fenómeno que afecta a todos los partidos, aunque en el caso del instituto político que abanderó a López Obrador en la pasada elección presidencial, no ha dejado de ser el equipo de campaña del actual presidente.
“Sí hay una crisis en la partidocracia, sucede en todos los partidos, y en el caso de Morena la verdad es que nunca ha sido un partido, ha sido un conglomerado alrededor del líder, del candidato, siempre ha sido un comité de campaña de Andrés Manuel López Obrador, entonces por eso no tiene una institucionalidad, todo es alrededor del líder, del presidente”.
Uno de los problemas que surgió en la plática es la manera en que se resuelven los conflictos al interior de Morena.
“Obviamente, todos se cuadran ante el presidente, pero él no quiere desgastarse públicamente, aunque evidentemente interviene lo hace tras bambalinas y quienes no son agraciados hacen como que no se dan por enterados, porque no hay una intervención directa. Quienes son beneficiados dicen: mira, a mí me apoya el presidente, y los otros dicen no, porque ya dijo públicamente que no se va a meter”.
Todo esto se debe a que está en juego mucho, pero principalmente poder, advierte Belaunzarán.
“Están peleando por mucho poder, porque ningún partido desde el PRI del siglo pasado había concentrado tanto poder como este conglomerado que no tiene institucionalidad porque nunca ha sido partido”.

Yeidckol Polevnsky Gurwitz
El retroceso
En opinión de nuestro entrevistado, todo lo que se ha visto en el conflicto interno de Morena refleja un retroceso.
“Hay un retroceso claramente autoritario, pero hay una diferencia: el hiperpresidencialismo del siglo pasado tenía un partido que se ponía a disposición del presidente, tenía la regla no escrita de que no había reelección; ahora todos se ponen a disposición del presidente, pero no existe partido, es mucho más débil, es decir el hiperpresidencialismo va a ser mucho peor, porque ni siquiera existe ese contrapeso porque Morena nunca ha sido partido, es un conglomerado caótico en el que están luchando por las candidaturas”.
El futuro
Ante la cantidad de conflictos al interior de dicho partido, que incluso se han ventilado en redes sociales, Fernando Belaunzarán aprecia una mayor intervención del mandatario, además de descartar su renuncia a las filas de Morena.
“Andrés no quiere intervenir de manera franca, para no desgastarse y enemistarse con nadie, eso está dejando un vacío, pero a final de cuentas si esto se sigue deteriorando López Obrador va a intervenir abiertamente, porque es falso que vaya a abandonar Morena, esa es una amenaza que no tiene racionalidad porque Morena es su instrumento para mantener una hegemonía estructural en el país, en eso está trabajando y ese instrumento que no es partido, aunque sea un conglomerado, un membrete de personas y agrupamientos a su alrededor, no va a renunciar a él, porque lo necesita para tener esa hegemonía estructural –en eso está trabajando–. La gran preocupación de Andrés Manuel es el control político, en eso sí está avanzando, en todo lo demás el país no tiene rumbo, va a la deriva, pero en el control político sí avanza, y lo que está buscando, lo que es su principal obsesión es garantizar la hegemonía estructural de su proyecto y para eso necesita a Morena, por eso está amenazando con el petate del muerto, no se va a separar, claro lo que busca es que no lo manchen, pero si esto se complica hará más explicita su intervención”.

Alfonso Ramírez Cuellar
¿Y la oposición?
El panorama descrito en torno a Morena puede representar una oportunidad para que la oposición avance electoralmente. Siempre! Cuestionó a nuestro entrevistado acerca de que tan preparados están los demás partidos para el reto que representa la elección federal del 2021.
“Hay una caída de Morena, pero la apuesta que tienen es que los programas sociales del gobierno le den una base electoral muy fuerte. Es parte de lo que decía de garantizar la hegemonía estructural, aprovechar los programas sociales de manera facciosa, esa es la apuesta, de manera que los superdelegados son en realidad candidatos, lo vimos en Baja California, eso se va a repetir en 2021, van a tratar de hacer elecciones de Estado, descaradas, como no ocurrían desde el siglo pasado, por eso buscan el control del INE y este año va a ser crítico porque van a buscar hacerse de 4 consejeros electorales, lo que pondrá a la autoridad electoral en una situación complicada, porque van a buscan tener empleados, tal como puso una empleada en la CNDH, va a buscar tenerlos en el INE y tiene condiciones porque tienen las dos terceras partes en las Cámaras”.
Ante ese panorama, la gran pregunta es qué pasará con la oposición partidista, luego de los fracasos que han tenido como es el caso de la candidatura presidencial que apoyaron, por primera vez en su historia, el PAN y el PRD en 2018 y ante un PRI que da la impresión de haberse sumado al lopezobradorismo.
“Tenemos que construir una alternativa, en eso estamos con Futuro 21 y otros personajes, buscar construir una alternativa opositora, no es fácil porque la oposición está en crisis, como todos los partidos, pero es una necesidad construir esa alternativa y ser un factor de unidad, porque se ha roto la normalidad democrática, todo el Estado va a estar en función de Andrés Manuel, en función de Morena, es un retroceso terrible en materia democrática, por eso es correcto que la oposición vuelva a unificarse”.
Para finalizar, Fernando Belaunzarán comentó que el gran objetivo es empujar candidaturas comunes, en especial en las elecciones locales que tendrán lugar el año que entra.
“Espero que sí a nivel estatal y vamos a empujarlo en lo federal. En las 15 elecciones a gobernador espero que triunfe la racionalidad para hacer un frente común que defienda la democracia”.
