Entrevista a Judith Méndez, investigadora del CIEP
Luego de reconocer que será hasta diciembre de este año cuando el 50 por ciento de la población, sin acceso a la seguridad social, podría contar con servicios médicos y medicinas gratuitas, el presidente Andrés Manuel López Obrador, advirtió que los estados que no se adhieran al Insabi no obtendrán recursos adicionales de los 40 mil millones de pesos adicionales destinados al sector salud.
Mientras, la Comisión permanente del PAN y los gobernadores que anunciaron que no aceptarán al nuevo Instituto se reunieron para definir una estrategia jurídica y al cierre de edición se encontraban reunidos para definir una postura ante esta situación.
En tanto, ex trabajadores del Seguro Popular provenientes de Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Estado de México se manifestaron frente a Palacio Nacional, quienes laboraban en el Seguro Popular, demandaron se les liquide y sufren, como muchos mexicanos, la incertidumbre laboral.

Judith Méndez, investigadora del CIEP
Cabos sueltos
Para Judith Méndez del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), son muchos los cabos sueltos que está dejando la transición del Seguro Popular al Insabi. En entrevista con Siempre la investigadora refiere que aunque es muy buena la iniciativa de darle derecho a la salud a toda la población que no tiene seguridad social, “el problema es que se haga en este nivel de desorganización, no tener planeación y no hablar de un esquema de financiamiento definido”.
Apuntó que fueron muchas las discusiones tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, donde la mayor crítica al Seguro Popular era que éste era un esquema de financiamiento y no de atención pero advierte “hoy el riesgo en que se puede caer es tener un Instituto que no tenga un presupuesto definido, ni un esquema que no especifique de donde provendrán sus recursos. Lo que comentamos desde el CIEP, es que no puede haber una política pública sin presupuesto”.
Resulta fundamental un diseño, advirtió, hablar de los pacientes, de los medicamentos y de la infraestructura pero resulta vital saber cómo se va a financiar.
“Está bien decir que hay que gastar menos y mejor en el sector pero en México tenemos niveles muy bajos de presupuesto para este rubro y es fundamental destinar más a este sector. Tienes tan poco presupuesto que si no le metes más no vas a ver una mejoría”.
Méndez aseveró un punto fundamental es que hay una ampliación de Seguro Popular a Insabi, “tanto en población porque quieres cubrir de 55 a 75 millones de personas y no dices qué estrategia vas a usar para llegar a ellos. Así, hay una ampliación en la afiliación y una ampliación casi 4 veces más del catálogo de servicios que brindabas”.
La pregunta es, apunta, “si hay un aumento por el lado de la demanda y por el lado de la oferta, no hay más recursos, te encontrarás un déficit, por más que seas eficiente en el gasto. ¿Por qué? Porque desde el Seguro Popular manejabas tasas de atención menores a 50 por ciento y ya tenías desabasto de medicinas, si no lo tenías cubierto al 100 por ciento, ahora que aumentes tu demanda con el mismo presupuesto, se ahondará la brecha”.
Para la especialista, es fundamental que se de a conocer el reglamento, ya que “no solo la población no sabe cómo va a operar pero resulta que tampoco los prestadores de servicio saben como van a operar y desgraciadamente las problemáticas de salud no esperan”.
“El problema es que se haga en este nivel de desorganización,
no tener planeación y no hablar de un esquema de financiamiento definido”.
Gobernadores no aceptan entrada de Insabi
Respecto de la decisión de los gobernadores de Acción Nacional, Movimiento Ciudadano e independiente, que no aceptan por el momento la entrada del Insabi a sus entidades, destacó que es una respuesta precisa, “si no hay reglas claras y si como gobierno tienes un sistema de salud estatal que te funciona, porque le has invertido, porque te resulta eficiente, no es tan fácil que vayas aceptar que te abras a un sistema que no siquiera sabes cuáles van a ser las reglas”.
Aseveró que otra de las cuestiones fundamentales es el Fondo de Gastos Catastróficos que cambia sus alcances con la creación del Insabi y que antes se destinaba a atender a población con padecimientos de alto costo. “Hoy se desvirtúa esa naturaleza y se habla de que va a ser un Fondo de Salud que no solo cubrirá enfermedades catastróficas sino también se puede utilizar para infraestructura, para medicinas, para completar recursos”.
Esa decisión, advierte, provoca que “uno, deje de haber una fuente para familias cuyos familiares tengan padecimientos costosos y, dos, no han definido cómo se va a seguir llenando este fondo. Además dicen que se van a eliminar las cuotas, no lo vas a estar llenando, de ahí vas a tomar 40 mil millones de pesos que son poco menos del 50 por ciento que tiene actualmente el fondo y lo estás abriendo. Realmente no sabemos que vaya a pasar”.
Asevero que a lo largo del año la situación tendrá que estabilizarse y mejorar, “al menos respecto de como iniciamos el año”.
Hizo especial énfasis en que en materia de salud “no es solo es que se le asigne más presupuesto. Cuando ves el panorama de las finanzas públicas, tienes un espacio fiscal en contracción debido a los compromisos que tienes, como las pensiones que van creciendo y mientras no arregles esos puntos, nunca va haber recursos para poder asignarle más a salud.
“El otro punto es que en estos momentos se esté hablando de las reformas, como la del sistema de salud. Es la reforma a la población más vulnerable y lo que necesita y tiene el todo el derecho, es tener acceso a la salud pero hay sistemas como los del IMSS y el ISSSTE, que tienen sus seguros de salud deficitarios y no están alcanzando tasas de atención efectivas para la población que contribuye. Son subsistemas que hay que voltear a ver y tener reformas en cómo se están realizando las aportaciones y vincularlas a los cambios demográficos y epidemiológicos actuales” remarcó.
