Entrevista a José Antonio Crespo, politólogo

 

Las críticas al informe presidencial donde se esperaba un plan de reactivación económica ante la crisis que está viviendo el país –agudizado por el arribo del coronavirus a nuestro país–, no se hicieron esperar. Especialistas en economía, industriales y empresarios lo calificaron de decepcionante, omiso y donde el gobierno solo ratificó su abandono a los generadores de empleo en el país al no apoyar fiscalmente al sector privado –que de acuerdo al INEGI,  es el responsable del 86 por ciento de la inversión nacional–,  y que avizoran la caída a un precipicio sin fondo.

Una caída que también está provocando una crisis política ante una posible ruptura entre el gobierno y el sector empresarial, la fragmentación de este sector, así como la protesta y amenaza de dejar de pagar impuestos tanto de gobernadores de diversas entidades, como de micro, pequeñas y medianas empresas.

Así, el titular del Consejo Coordinador Empresarial Carlos Salazar Lomelín tuvo que enfrentar la andanada de quejas de empresarios particularmente de la frontera norte y de Jalisco, quienes se quejaron de la falta de un manejo enérgico frente al presidente López Obrador e incluso señalaron no sentirse ya representados por el CCE.

Salazar Lomelín tuvo que convocar a un encuentro en línea con más de mil organizaciones empresariales en donde se llamó a lograr un gran acuerdo nacional para preservar el empleo y llamó a los inconformes a emplear la vía democrática y organizarse para la revocación del mandato presidencial en las elecciones de 2022.

Mientras, el presidente llamó a los empresarios considerados más afines a su gobierno a reunirse en Palacio Nacional para buscar su respaldo económico.

 

José Antonio Crespo, politólogo

 

Sobre el tema, Siempre entrevistó al politólogo e historiador José Antonio Crespo, quien destacó que era previsible el informe presentado por López Obrador en Palacio Nacional, ya que los empresarios no lo han logrado convencer de atender sus propuestas y la reacción de su gobierno es mínima atendiendo rubros que de ninguna manera mitigarán la crisis económica ni protegerán las empresas y el empleo, por lo que estamos frente a una debacle económica.

Cuestionado sobre la reacción de gobernadores como el de Jalisco y de la Frontera Norte, quienes han señalado la posibilidad de dejar de pagar impuestos ante la situación que se está viviendo particularmente con el incremento de casos de coronavirus, el analista económico consideró:

“Lo que pasa es que muchos de estos gobernadores se están dando cuenta de la situación, de que el proyecto no es el adecuado. Han señalado que las cosas deben de ser de otra manera y están reaccionando de acuerdo a lo que consideran que va a ser mejor para sus entidades. Esta caída de los impuestos que puede venir de varios estados, pero también de muchas empresas, que van a cerrar, que no van a poder pagar impuestos, aunque les exijan que sigan haciéndolo así como mantener el empleo en sus micro o pequeñas empresas, la mayoría no van a poder hacerlo y es muy factible que se declararen en rebeldía”.

Planteó que seguramente muchas de ellas van a pasar a la economía informal, “porque igual y cierran con su registro y lo abren en la economía informal. Esa va a ser una tendencia, en lo que todos coinciden es que no va haber suficiente recaudación por parte del gobierno, ni para programas sociales, ni para sus proyectos que no quiere posponer y eso nos va a llevar a una situación verdaderamente crítica”.

Crespo consideró que esta situación puede en un momento dado romper el pacto federal, “creo que algunos gobernadores pueden decir esto nos va llevar al caos y ya en una situación de emergencia, pueden tomar este tipo de medidas que son extremas, pero es que la situación es extrema.

“Ellos se están dando cuenta de que el presidente nos puede llevar a una situación catastrófica y si tienen algunos elementos para proteger a sus estados o para presionar al gobierno federal, van a reaccionar, algunos sí lo van hacer”, apuntó.

Al referirse a la fragmentación que está sufriendo el sector empresarial, ya que incluso muchos de sus miembros han señalado que ya no se sienten representados por sus cúpulas, el también especialista en relaciones internacionales consideró que en este punto hay dos elementos, “uno es la desconfianza de los empresarios hacia el gobierno de López Obrador, que ya viene de meses atrás y que se ha ido incrementando porque no ven que el presidente reaccione, no ven que busque medidas racionales y si por el contrario, generalmente los están combatiendo, atacando, descalificando de muchas maneras como lo ocurrido en Mexicali con la cancelación de la construcción de la empresa Constellation Brands,”.

De esta manera, apunta, “se incrementa la molestia y la desconfianza de los empresarios que menos van a invertir aún cuando se pueda seguir invirtiendo ni tampoco el empresariado extranjero porque ven que este gobierno no es confiable, pero mientras tanto el problema va a ser que muchas empresas no van a resistir, incluso las grandes aunque puedan resistir pero van a dejar de hacer pedidos a muchas de las empresas medianas que depende de ellos; al afectar y no poder llevar a cabo las actividades normales de las empresas grandes van a dejar de solicitar esos pedidos, afectando a las medianas que trabajan para ellas, se va incrementar el desempleo y desde luego la recaudación se va a desplomar”.

 

Secretario de Hacienda, ya no funge

Al referirse a los trascendidos que señalan que el secretario de Hacienda Arturo Herrera, ya habría presentado su renuncia pero que no se la aceptaron, el investigador del CIDE, que es natural la molestia del funcionario, luego de que López Obrador descalificara públicamente los pre criterios presentados por Hacienda, que, advierte “se dieron de acuerdo a la ley y a criterios técnicos como debe ser pero como son distintos a los que quiere proyectar López Obrador, los descalificó.

“Lo que si podemos suponer es que Herrera ahí sigue para llenar el vacío. Quizá no renuncie pronto para no generar más reacciones en contra pero podemos decir que no funge para nada, como casi todo el gabinete que es prácticamente un florero, salvo Marcelo Ebrard, al que le da más cancha para hacer ciertas cosas pero el canciller a su vez, se apega a lo que le dice López Obrador, Los demás o figuran, solo están rellenando el espacio pero lo que pudimos ver en estos días es que López Obrador toma sus decisiones, al margen de lo que le digan sus colaboradores y los expertos que tiene en el gobierno”.

Asevera que la economía se está haciendo desde Palacio Nacional y no desde la secretaría de Hacienda, “lo que nos recuerda mucho a lo que hacía Luis Echeverría, quien fue el que abandonó Hacienda y empezó hacer la política económica desde Los Pinos y nos llevó a una situación de crisis profunda. Hoy lo estamos viendo otra vez, en otras condiciones pero esa lógica la estamos viendo repetirse, la de Echeverría, la de López Portillo y hoy con López Obrador… el populismo”.

Explica que la figura de Herrera, para quienes saben leer esta situación –como son los expertos económicos, los empresarios y los industriales–, “saben que Arturo Herrera ya no figura, esa figura confiable, ya la pueden descartar. Es el mismo caso de Alfonso Romo que era factor de confianza de empresarios, a estas alturas las calificadoras, los industriales y empresarios saben que ni Romo ni Herrera pintan para nada, que si se quedan en el gabinete es para una mera simulación pero que en realidad sus puntos de vista no son tomados en cuenta para nada”.

Crespo considera que hoy ya no hay ningún contrapeso en el gabinete, “López Obrador decide sus políticas a partir de sus criterios ideológicos, político, etcétera y no toma en cuenta lo que le dicen sus colaboradores más razonables”.

Al referirse a escenarios más drásticos que advierten que ante las señales de un derrumbe económico en donde las empresas quebrarían, y que éstas podrían pasar a manos del gobierno, Crespo no lo descartó “porque en esta situación y como se va a profundizar la crisis, según todo parece indicar, también la estabilidad política y social va estar en riesgo. Pueden pasar muchas cosas que no habíamos imaginado, no diría que eso necesariamente va a pasar, muchas empresas podrían quebrar y el estado se las podría quedar, en un esquema mucho más populista”.

El analista político manifestó que a pesar de las reuniones del primer mandatario con empresarios, éste se reunirá con los que le son afines y no se va entrevistar con los que están en desacuerdo. “Ojalá que con los que se reúne le digan que esto ya es insostenible, que se va el país al fondo y nosotros no vamos a poder hacer nada. Y es que no oye nada que no sea lo que él quiere oír”.

Apuntó que si no hay una situación que haga reaccionar a López Obrador “nos quedamos en el fondo, quien sabe durante cuanto tiempo porque de todos modos va haber una caída, una recesión, es inevitable por el coronavirus y lo que implica. Y al no haber una estrategia adecuada, con los recursos necesarios, vamos a caer muy abajo y no habrá manera de paliar la crisis y superarla. Lo cierto es que México tiene una pistola en la sien con varias balas”.