Por medio del proyecto Cine nacional y literatura mexicana, el investigador Obed González rescata la memoria no sólo de películas, actores o directores del cine mexicano, sino también el tiempo de algunas localidades de México.

En esta, su última investigación, el estudioso rescata el tiempo de la colonia Aviación civil de la alcaldía Venustiano Carranza en la Ciudad de México a través de la película Ardor de juventud, dirigida por el cineasta Marcelino Aupart en 1987 y la contrapone con la actualidad por medio de imágenes tomadas de la película y material visual tomado en este año de 2020, para exhibir los cambios de esta localidad.

Captura de pantalla, película Ardor de juventud. Colegio de Bachilleres no. 10, colonia Aviación civil, 1987.

 

Del autor. Colegio de Bachilleres no. 10, colonia Aviación civil, 2020.

 

De la misma forma rescata la memoria del director de cine mexicano Marcelino Aupart, fallecido en el año de 2005, perteneciente a la generación del cine de resistencia de los años setenta del siglo pasado en México. Cineasta que colaboró en esa década con la Cooperativa de Cine Marginal cofundada por Guadalupe Ferrer, Martha Rosa Fernández y Paco Ignacio Taibo II y, que para lograr sus fines cinematográficos en un inicio tuvo que hacer uso de otro tipo de recursos fuera de los otorgados por el estado o las instituciones públicas. Estrategias para filmar como la coproducción (riesgos compartidos), por apoyo de colectivos o de recursos económicos propios. Estrategias que dirigieron a este director a efectuar cine con personas que habitaron los lugares donde filmó.

 

Proporcionada por Rosita Bouchot al autor. Un amigo y Marcelino Aupart.

 

Captura de pantalla, película Ardor de juventud. Marcelino Aupart (a la derecha) compartiendo un cameo con un habitante de la colonia donde se filmó Ardor de juventud, 1987.

 

Marcelino Aupart, director cinematográfico que, al igual que muchos más, ha sido olvidado por la memoria cinematográfica nacional, además de Ardor de juventud filmó el cortometraje La canica (1973), que fue exhibido en 2013 en el Festival de Cine de Huesca en España como parte de reconocimiento del CUEC como la escuela de cine más antigua de Latinoamérica. También filmó La ofrenda (1977), El padre Juan (1985) y Doble jaque a la dama (1988), entre otras.

Obed González obtuvo el Premio Accésit de investigación cinematográfica internacional en el Festival de cine en español de Málaga en el 2015 y en este año se publicó el libro de su autoría Tiempos enmascarados: El tiempo de Carlos Fuentes en el cine mexicano (1960-1970), en la colección Ensayo de Bitácora de vuelos ediciones y esta nueva investigación sirve para revalorar al cine mexicano no sólo como un producto de entretenimiento, sino como un documento que habla de nosotros y que permite mostrar la manera en cómo se ha ido conformando el país. Lo que existe detrás de cámaras y que, nosotros como público, no conocemos: el arduo trabajo, el exceso de estrés de quienes laboran en el quehacer cinematográfico, los obstáculos económicos y legales a los cuales se enfrenta una película hecha en México, la competencia con las películas estadounidenses por la exhibición, las decepciones, la incomprensión del púbico y el olvido de la historia, entre otros. Todo aquello que se vive en la experiencia de hacer cine en México y ofrecer una visión más amplia sobre la importancia de producir y exhibir cine en nuestro país.