No Hay Remedio
Si usted me considera ave de mal agüero, está en todo su derecho. Nada más tres botones para muestra, para explicarle por qué el título de este artículo.
El jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, declaró en conferencia, que el Gobierno está en conflicto porque busca cómo tener energía a precios bajos, al tiempo que también honrar los contratos.
Es decir que Alfonso Romo ya no sabe qué decir, y no le queda más que declarar una sandez. La respuesta que él debería de haber dado era: Es que se cumplen porque se cumplen los contratos. Luego se busca la energía barata. De lo contrario se largará toda la inversión de México, toda vez que no cumplir contratos en materia energética, es una prueba más de que en México ya no hay estado de derecho.
Sí claro que aplaudimos la lucha en contra de la corrupción. Pero tal y que para esa noble tarea, no se viole el Estado de Derecho que deja bien claro nuestra Carta Magna, entiéndase Constitución Política de 1917. Lo demás, aunque lo diga Romo o Benito Juárez, resulta en un crimen de estado mayor. No se puede violar el Estado de Derecho para corregir la corrupción.
Bendita libertad de expresión
Si Alfonso Romo le da vueltas al asunto como para no molestar a nadie, sabemos a qué le tiramos con las declaraciones de Romo y la seriedad de este señor que ostenta un cargo supuestamente de tanta importancia.
Luego un artículo escrito por Raymundo Rivapalacio, su columna Estrictamente Personal, en el diario El Financiero con fecha 19 de los corrientes: Un día para no olvidar.
En él, Riva Palacio argumenta que el 18 de agosto es y será recordado como la fecha en que López Obrador aplastó la ley y demostró que el Estado de Derecho le hace lo que el viento a Juárez, y que el debido proceso es una sopa de la que no come.
De acuerdo con Riva Palacio, –y coincido con su visión–, este señor disfrazado de Presidente, utiliza a quienes deben ser guardianes de la ley; los utiliza, los impulsa y desecha con desparpajo.
Trátese de la Suprema Corte, o la nueva fiscalía, que todos pensábamos que era autónoma, pues no. Es autónoma para él, para López. No para nosotros los ciudadanos. El combate a la corrupción a largo plazo corrompe la esencia de la Nación y mina la certidumbre jurídica de todos los ciudadanos, explica el autor de esa columna. Gertz Manero es un títere, al tiempo que Lozoya es una sabandija para los usos de López; no para los objetivos de la ley, de la fiscalía autónoma.
Y qué decir de López Gatell, novedosa herramienta de López para combatir a la IP que López decide que no le gusta, o se constituye en parte del guiñol presidencial para que la gente no piense en los temas centrales del país: no hay ni habrá crecimiento, tampoco desarrollo, ni modo, las muertes por Coronavirus son pobres diablos perdedores en la ruleta de la vida, o de la pandemia, o lo que usted quiera pensar.
Más aparece una nueva marioneta, —López Gatell—, no para aplanar los contagios, sino para aplastar el poder económico de la IP Mexicana y Extranjera.
El FMI le grita a México. Nadie escucha
Una vez más el FMI advierte que el crecimiento económico de México se encuentra rezagado por la escasa Gobernanza (Estado de Derecho) y el consiguiente mal clima de negocios.
En un estudio de nombre: Comparación de la falta de convergencia de América Latina con Europa Oriental, el Fondo dice: entre 1995 y el presente la combinación de capital humano y productividad en Polonia se convirtieron en factores positivos, a menudo ausentes en México.
El Fondo insiste que los países donde el Estado de Derecho está garantizado, se comportan distinto a aquellos en los que la gobernanza no funciona del todo bien, en donde las empresas siguen siendo pequeñas y la productividad baja. Así es. Polonia es ya hoy mucho mejor opción de IED que México, nada más por ese detallito que también menciona Alfonso Romo.
Por cierto que el FMI muestra que los países con más capital humano y mejor gobernanza suelen ser más ricos que los países donde esas variables son deficientes. La fuente central de esta información es el FMI. Pero sí quiere una nota informativa de calidad, la revista Proceso en la pluma de Juan Carlos Cruz Vargas (18 de agosto) ofrece un excelente artículo.
Y luego Jonathan Heath
Sí, ese Jonathan, el subgobernador del Banco de México, nada más y nada menos.
Bueno, Jonathan, en lo que lo recuerdo como compañero de clases y cuate de trabajo no es neoliberal sino más bien social demócrata. Ahora grita, se para de cabeza. A ver si en esta ocasión alguien lo escucha: La Economía Mexicana no volverá a tocar el pico alcanzado en el tercer trimestre de 2018, sino hasta el segundo trimestre de 2025.
La recuperación tardará mucho tiempo, dice John (así le digo yo de aprecio), debido a que muchas familias perdieron su empleo; en el caso de los negocios, un capital de trabajo que tardará mucho en volver a formarse, en especial por la ausencia de una política de apoyo, cuando México se compara con economías más desarrolladas que sí tienen los recursos para implementar programas.
Jonathan asegura que hay espacio para disminuir la tasa de interés de referencia (muy poquito más, mi querido Jonathan, digo yo), y que con eso se puede apoyar a la economía mexicana.
“La principal razón es que en abril se perdieron 18.4 millones de empleos de tiempo completo, de los que 12.5 millones ya dejaron de existir, mientras que el resto se volvieron de medio tiempo. Cierre de establecimientos que no volverán a reabrir, en particular en el sector turismo, con pérdida de hoteles, restaurantes y centros de esparcimiento”.
Si bien aclara Jonathan Heath que México no pudo implantar las herramientas contracíclicas de las naciones económicas poderosas, deja en puntos suspensivos que hubo otras que no aplicamos habiéndolo podido hacer.Pero ni modo, claro que Jonathan se vacuna en términos políticos y dice que su comentario no es una crítica al gobierno federal.
Termino por afirmar a título personal: Por algún motivo todos los mexicanos nos hacemos imbéciles y no queremos aceptar la cruda realidad. Si seguimos criticando con memes a López y a su familia, él feliz cual lombriz, pues habrá logrado el efecto distractor que es su intención.
Mientras tanto, el alter ego de López, Mr. Hyde, asesinará a la República, a su democracia liberal y participativa, al Estado de Derecho, al destino y futuro de México y sus 130 millones de borregos. Sobre advertencia no hay engaño.
A medida que retroceden las cadenas de Medios de Comunicación en su libertad de expresión, en función de los intereses personales de unos cuantos, se demolerá la República Mexicana, dando rienda suelta a la nueva nación en manos de un dictador totalitario, autárquico, déspota, populista y demagogo.
Todo parece indicar que la capacidad, el amor por la libertad, no es una de las grandes cualidades del gran pueblo, noble, sabio mexicano. El carisma teocrático de un señor puede jugar con esta lotería de muñequitos que todo aplauden y nada perciben.
Efrén Flores es licenciado en Economía. Durante más de 35 años se ha dedicado a la comunicación en medios electrónicos impresos, con temas financieros, económicos, empresariales, estratégicos, RSE, PyMEs, y nuevas tecnologías que revolucionan a nuestro mundo. Es conferencista en México y en EEUU. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor. Efrén Flores nunca ha pertenecido a Partido Político alguno.
