Entrevista con Teresa García Gasca, rectora de la UAQ

 

Las crisis que hoy viven las universidades públicas por la falta de recursos financieros, en donde la reducción de apoyos federales y estatales ha sido  una constante, sigue siendo aprovechada por el gobierno federal para lanzar andanadas en contra de la autonomía universitaria. Pugnar por su “democratización” es una constante en las declaraciones del presidente López Obrador, que ha venido acompañada por la iniciativa de legisladores de Morena y han sido detenidas ante la protesta de propios y extraños, como lo han hecho distinguidos colaboradores de esta revista como Sergio García Ramírez y Carlos Ornelas.

A pesar de que se han dado casos de algunas instituciones de educación superior en donde se ha dado la opacidad y la corrupción, ésta no es la regla, ya que existen universidades que a pesar de las restricciones buscan seguir marcando el camino, no solo en la defensa de la autonomía sino también en el desarrollo de investigaciones como  la vacuna en contra del virus Covid-19, en un país donde el virus ha dejado una estela de más de más de 136 mil muertos, hasta ahora.

Este es el caso de la Universidad Autónoma de Querétaro, donde su rectora ha dado la cara para protestar por las pretensiones de vulnerar la autonomía de la UNAM y quejarse del doble discurso de los legisladores, quienes dicen defender la autonomía y por otro lanzan iniciativas para entrometerse en la vida universitaria.

 

Siempre platicó con la rectora Teresa García Gasca, también doctora en Ciencias de los Alimentos, quien reflexiona sobre esta situación:

¨Ha faltado empatía hacia el subsistema de las universidades públicas tanto federales como estatales. No se ha dejado de ver la parte negativa, que como universidades se han cometido muchos errores y en este momento, se está cuidando mucho no cometerlos. No somos infalibles.

“Actualmente las universidades observamos la ley, nos sometemos a todas las auditorías, a la fiscalización que se hace, a los recursos de los procedimientos. En muchas situaciones faltan reglas de operación y no hay claridad, pero eso no nos exime de hacer el mayor esfuerzo y es posible que antes de esta administración las cosas eran peor en cuanto a las reglas de operación y había más manga ancha para cometer errores.

“Lamentablemente se establecieron dinámicas desde algunas entidades gubernamentales que favorecieron lo que conocemos hoy como la Estafa Maestra, sin que necesariamente hubiera sido y lo digo —sin justificar a nadie— que no necesariamente es una visión de las universidades para hacer un mal uso de los recursos, sino es caer en las malas prácticas buscando recursos para las universidades, porque tenemos décadas de tener un presupuesto precario, de no tener con suficiencia y oportunidad los recursos que necesitamos como universidades para seguir creciendo y seguir trabajando en la generación del conocimiento.

“Obviamente cuando hay oportunidades y hay proyectos que nos permiten hacernos de recursos, lo hacemos y seguimos las reglas de operación y si son deficientes, podemos caer en estas trampas. No digo que no haya gente que haya podido ser mal intencionada, es posible que sí, pero no en este momento estamos haciendo grandes esfuerzos por observar la ley, por entrar en una dinámica mucho mejor al interior y al exterior de las universidades”.

 

Ataques continuos a las instituciones

La también ingeniera en Bioquímica Industrial, se refirió al ataque que han sufrido las universidades públicas:

“Cuando se hace este tipo de comentarios se ensancha la brecha, entendiendo que no hay empatía, que no se está reconociendo el trabajo pero que además no se está reconociendo a las instituciones, como instituciones centenarias, que tenemos una historia de mucho trabajo y sobre todo que están fincados en el conocimiento y el desarrollo de nuestro país y estará fincado siempre, hoy, mañana y pasado mañana.

“Hay un ataque continuo, a veces más directo, a veces menos directo a la autonomía universitaria, a la moral universitaria, a la legitimidad universitaria y seguir diciendo que no se roben el dinero y todo este tipo de expresiones, siguen siendo ese sentir profundo que tiene el presidente López Obrador sobre lo que percibe de las universidades, como si nada más estuviéramos buscando la oportunidad para hacer un mal uso del recurso.

“En ese sentido, le doy una respuesta sencilla desde mis redes sociales a esa realidad, diciéndole al presidente que nos ponga a prueba, que confíe en nosotros.

“Entiendo lo de las universidades Benito Juárez, un subsistema nuevo que él basa en una experiencia, pero que no ha dado buenos resultados como es la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, que debemos decir que no tiene buenos resultados y que actualmente el sistema Benito Juárez, no cuenta ni siquiera con registro oficial, la universidades, propiamente dicho.

“Aquí en Querétaro, no sé en otros casos, pero aquí no tienen profesores suficientes, no tienen instalaciones adecuadas. Qué necesidad hay de abrir ese tipo de universidades, en donde ni siquera tienen aulas adecuadas, cuando podemos fortalecer al sistema de Universidades públicas”.

 

Control político a través del presupuesto

En México podemos dar mejores resultados y apostarle también a la ciencia y la tecnología. La pandemia nos está marcando en forma directa que necesitamos apostar a nuestro propio conocimiento. Ese es mi sentir, como rectora pero también como profesora universitaria e investigadora. Lamento que sigamos con esa tendencia con el presidente de la República.

“Esa es la tendencia desde hace mucho tiempo. La autonomía marca claramente la libertad de las universidades para auto gobernarse y en ese sentido, para definir sus programas educativos, la cátedra y demás, pero también la Constitución nos da el derecho de contar con un subsidio suficiente y oportuno.

“Es el punto que se ha encontrado para el control de justamente de las universidades y para tratar de someter de alguna forma, a la autonomía universitaria. Es el control político que se vive en muchas universidades por parte de los gobiernos federal y estatales y hay que hacer las cosas de manera diferente, necesitamos una nueva política educativa pero que va ligada con esta forma de hacer política de los gobiernos y donde se vea a las Universidades como verdaderos aliados.

“A nivel federal lo que estamos viendo, son golpes muy específicos a las universidades a través del presupuesto, que nos generan una preocupación enorme, hay gobiernos de los estados que no entregan el recurso de forma oportuna o que tienen una participación presupuestal muy baja. En Querétaro no tenemos problemas de entrega de los recursos y estamos luchando porque la participación de parte del gobierno estatal sea más alta, que se ha ido incrementando, pero no lo suficiente.

“Igualmente es una cuestión de voluntad política, falta ahí empatía por parte del gobierno del estado para la Universidad”.

 

Se trabaja en la vacuna contra el Covid-19

Y es que la UAQ, no se ha quedado con los brazos cruzados, actualmente desarrolla una vacuna contra el virus Covid-19, que hasta ahora ha generado anticuerpos en caprinos. El objetivo es buscar  producir una vacuna de alta pureza que cumpla con los requisitos de regulación de la Cofepris.

A pesar de que la rectora hizo un llamado al gobierno federal para crear un fondo e impulsar proyectos mexicanos, no ha recibido respuesta. Se han realizado maratones para dotar de recursos a la investigación, con el apoyo de la ciudadanía, pero hacen falta recursos como lo señala la rectora:

Hay que apoyar los lugares donde se hace la mayor cantidad de investigación y de generación de conocimiento en todo el país y es de primer nivel. Lamentablemente no vemos resultados porque no contamos con los recursos, simplemente no podemos decir ahora qué pasa con los 5 proyectos de las vacunas mexicanas. Estamos atorados, aunque no hemos dejado de trabajar, buscando conseguir los recursos para poder dar el siguiente paso y simplemente no hay una estrategia nacional, aunque diga el presidente que Conacyt tiene la consigna de apoyar a las vacunas, nosotros no hemos recibido ninguna llamada de Conacyt.

“Ellos saben que estamos desarrollando una vacuna y su respuesta siempre es que no tienen conocimiento, que hay observaciones del proyecto, pero no vemos dónde está el verdadero interés”.

 

Escenarios Universidades

Al referirse a la situación que enfrentarán las universidades públicas durante este año, la autora de más de 50 publicaciones científicasy registros de propiedad intelectual habló de

“Empezamos con una situación compleja a nivel presupuestal para las universidades, tenemos que ver las cifras finales pero estará por debajo, seguramente del índice inflacionario, incluso las universidades públicas estatales recibimos .3 puntos porcentuales por debajo de las federales, lo cual empieza a ser una diferencia y para nosotros es importante, obviamente el recurso, pero también el saber que estamos siendo tratados con equidad.

“No se logró obtener una empatía con los legisladores, no se logró una respuesta, ni el eco de parte de los diputados, al momento a que a través de ANUIES y los rectores y rectoras hablamos con ellos para que impulsaran un mejor presupuesto, que no se movió ni un centímetro, como en años anteriores que si se había visto un empuje y los fondos extraordinarios concursables para las universidades públicas están desapareciendo.

“Solo queda un fondo de más de 12 que existían, muy  importantes porque complementaban nuestros presupuestos para la atención de problemas estructurales y nada más queda uno, con la quinta parte que tenía hace cuatro años.

“¿Qué veo para este año? Empezar a hacer las cosas de forma diferente. Hay que hacer una gestión política, la Ley General de Educación Superior, no sé si ya completamente aprobada, pero en las últimas, tiene puntos importantes que de no exigirlos como universidades, serán letra muerta otra vez, como el 8% del PIB para educación y dentro de éste el 1 por ciento para educación superior, que está a la mitad desde hace años.

“No veo como se va a cumplir y la corresponsabilidad federación-estado no se está cumpliendo y tenemos que hacer que se cumpla.

De parte de la UAQ, hemos entregado una propuesta para hacer un proyecto de recuperación financiera para las universidades, son 6 puntos, que incluyen varias propuesta como que el recurso esté ligado a méritos, académicos, financieros pero también de responsabilidad social y que esté ligado a una verdadera recuperación financiera, no solo aspirinas o parches.

“Que haya una verdadera recuperación financiera para las universidades que están en quiebra técnica y para las que no lo estamos pero que cada vez estamos en peores circunstancias. Justamente lo que están haciendo es debilitar este sistema de instituciones importantisimas para el país como son las universidades autónomas. Hay que hacer las cosas distintas, hacer gestión desde otras trincheras y desde luego, demostrar con resultados, eso hay que decirlo”.