Entrevista con David Calderón, presidente Mexicanos Primero

 

Las cifras del INEGI sobre la cifra de niños y jóvenes que quedaron fuera del ciclo escolar, fueron reveladoras: más de 5 millones de estudiantes no se inscribieron al ciclo escolar, debido a la pandemia y a la crisis económica, ya que o no contaban con computadora, internet o alguno de los padres perdió el trabajo o considerar que simpe y sencillamente no hay aprendizaje con las clases a distancia.

Sin reconocer que vivimos una emergencia educativa, el gobierno federal insiste en que se abran las escuelas en algunas entidades que cuentan con el semáforo epidemiológico en verde. Organizaciones como Mexicanos Primero, en voz de su presidente David Calderón, demanda información clara y precisa sobre si existen condiciones para que los estudiantes regresen a clases, con escuelas que cuenten con agua, con equipo sanitizante, con maestros que estén vacunados y sobre todo que nos se hagan las cosas de forma improvisada. Estas son sus reflexiones:

 

Evaluación en materia educativa

“En Mexicanos Primero sostenemos que estamos frente a una emergencia educativa, la más grave que nunca había tenido antes el sistema educativo mexicano. Se cumplen en octubre próximo, 100 años de la instauración de un sistema nacional; antes había sistemas estatales y municipales pero tener un sistema nacional fue hasta que se constituyó la SEP con Vasconcelos en 1921.

“En estos 100 años nunca había habido una crisis tan grave por el encierro que mandó a todos los maestros y a todos los niños a sus casas e hizo que se cerrarán los planteles. Hay dos consecuencia negativas en términos educativos y otras consecuencias en términos de desarrollo.

“Las consecuencias graves en términos educativos son en primer lugar que se acelera el abandono que ya caracteriza al sistema educativo nacional. En México hemos tenido un sistema expulsor. No todos los estudiantes que comienzan un ciclo escolar lo concluyen, en proporciones que siempre son muy alarmantes, se pierden medio millón de estudiantes en cada ciclo escolar.Eso nos pasa año con año en los últimos 5 años.

“En el ciclo escolar que concluyó a distancia en 2020, hay un pico, en lugar de ser medio millón fueron 740 mil 900 estudiantes los que perdimos y eso fue solo con la cuarta parte del ciclo escolar a distancia. Ya llevabamos tres cuartas partes en presencial y el cierre nos cortó el 19 de marzo, el ciclo escolar se acabó en junio. Ese periodo que ya fue a distancia, tuvimos un pico mucho más pronunciado pero cruzando el verano y empezando a distancia, la pérdida de presencia se va acumulando y cada vez es más grave.

“Este martes, el INEGI presentó el estudio ECOVID-ED 2020, que es su encuesta dirigida a educación. Ahí se demuestra que perdimos — de lo que se estima con estas respuestas— un millón y medio adicional que ya no entraron al siguiente ciclo escolar. Esa pérdida se sigue acumulando y en global de todos los niños y jóvenes que deberían estar estudiando, tenemos a más de 4 millones fuera de la escuela.

“La segunda consecuencia negativa es que se pierden los aprendizajes, de todo el esfuerzo meritorio para el equipo que lo hizo, no así para las autoridades que no pensaron en otras alternativas”.

 

A los maestros se les hizo a un lado

“La apuesta del gobierno mexicano fue irse por las clases transmitidas por televisión, con el programa de Aprende en Casa, que va en su tercera versión. Es por supuesto un formato en el que los niños de escuela pública a diferencia de los de escuela privada, están viendo una pantalla con un maestro, que no es su maestro; lo están haciendo individualmente, aisladamente y al final las actividades se reducen a reproducir o  contestar cuestionarios que entregan a sus maestros.

“Los maestros fueron de alguna manera hechos a un lado, no fueron pensados por la autoridad como los conductores del proceso. Menos mal que muchos maestros no siguieron esas instrucciones y entraron en contacto con las familiias y a pesar de que el gobierno mexicano consiguió descuentos de las televisoras para poder transmitir, no consiguieron ningún descuento de las empresas de voz y datos, entonces la gratuidad de la escuela pública mexicana se deterioró gravemente porque los maestros y las familias tuvieron que pagar de su bolsa, voz y datos para estar comunicados.

“En escuelas privadas, aunque la educación a distancia siempre va a ser con mucho menor resultado que la presencial, al menos los estudiantes se conectan a una plataforma, están con su maestro, con su grupo y el mentor conoce su ritmo y su estilo. Mientras que los que están frente a la televisión, toman lo que buenamente pueden y después viene el esfuerzo de las familias para tratarles de explicar o ampliar lo que están buscando aprender.

“Nos vamos a enfrentar a una pérdida de aprendizajes muy graves, si ya de por sí nuestro sistema es un sistema de bajo rendimiento, ahora se va a necesitar de un esfuerzo extraordinario para recuperar muchos de los aprendizajes que no se produjeron porque requieren de ejercitación, del ajuste que puede hacer un educador profesional y que es injusto pedirle a las familias que lo hagan. Son daños muy graves.

“También hay deterioro al desarrollo de los alumnos por la falta de actividad física, problemas emocionales. La falta de convivencia afecta su estado de ánimo: depresión, enojo, falta de manejo de los límites pero además los chicos que recibían alimentación en la escuela, están con desnutrición.

“Los chicos que en escuelas de tiempo completo podían contar con más espacio para buscar su sustento fuera de las casa, ahora encerrados, o se tuvieron que llevar los padres a los niños o se han tenido que quedar solos, más tiempo desprotegidos. Hay un gran aumento de violencia intrafamiliar, 22% aumentó en las llamadas y eso siempre tiene la llamada cifra negra, debe haber más eventos. Nada más se reportó  un aumento de 22 por ciento y en el peor de los casos, el alejamiento de la escuela que los pone en situación de riesgo, no solo de no aprender o de la ausencia, porque esa es solo la cara del lado educativo.

“De lado del desarrollo de los niños o de las niñas es que son reclutados para el trabajo informal; son enrolados para la delincuencia de bajo nivel; son reclutados para la delincuencia organizada, pueden recibir abuso sexual.

“La cantidad de males que el encierro prolongado propicia es muy grave y por eso aunque hay que cuidar la salud epidemiológica, hay que cuidar también la salud emocional y que continúe el desarrollo”.

 

Regreso a clases seguro, no a promociones políticas

“Ha faltado a nuestro juicio, imaginación y generosidad de parte de la autoridad educativa y ahora que ya poco a poco, se va haciendo más la idea de que se puede regresar a actividad en los planteles, hay que prepararse porque nos tomó fuera de lugar el cierre pero no se puede decir que nos va a tomar impreparados el arranque. Tuvieron 12 meses para organizarse.

“Son preocupantes las afirmaciones que hacen a veces los funcionarios de la SEP  de estar muy confiados, que basta la vacunación y el semáforo verde para regresar a clases. Hay que preparar los planteles, asegurar que hay agua, que se puede haces el escalonamiento de estudiantes sin propiciar un nuevo contagio. Todo eso urge que se haga de cara a la ciudadanía y no seguir afirmando que lo tenemos resuelto sin dar alguna prueba cuando lo que vemos es que aumenta el abandono escolar y la situación de desánimo y de disgusto en los estudiantes y sus familias.

“Los temores deben resolverse con evidencias. Uno le tiene miedo a lo que no conoce, cuando ya ve las soluciones y que están bien implementadas los temores pasan. Nunca vamos a tener una situación de contagio cero en los próximos 12 meses, no va existir en México ni en ninguna otra parte del mundo, pero tener la seguridad de que nuestros hijos vayan a la escuela pasa porque nos muestren que hay agua en los planteles, que sí se vacunó a todos los maestros, poder identificar que todo el personal trae cubrebocas y hay la ventilación correcta. Eso no se improvisa y además no admite una respuesta unitaria para todo el país.

“Ese trabajo de planeación tiene que estarse realizando y comunicarse claramente a la gente, no bastan los anuncios del presidente de invitar a los campechanos a que no se resistan, hay que dar elementos.

“Asegúrenos si todas las escuelas ya tienen agua, si hay líquidos sanitizantes en todas las escuelas. Cuentas claras, evidencia de que podemos regresar de una forma segura porque nadie quiere regresar para que se vuelva a cerrar. A todos nos conviene que se abra para que quede abierta la escuela, la necesitamos, pero eso no justifica que se hagan las cosas improvisadamente, cuando hubo todo el tiempo del mundo y cuando hay  estos fondos hasta por 12 mil millones de pesos de La Escuela es Nuestra y cuidar que se usen para lo que necesitamos ahora y no para hacer promoción política”.