Entrevista Laurie Ann Ximénez-Fyvie, autora del libro Un Daño Irreparable
“Creo que vamos a necesitar muchos años, décadas tal vez, escribir muchos, muchos libros y hacer análisis para entender este fenómeno que se está dando, en donde hay un segmento de la población que puede por completo ignorar la cantidad de vidas que se están perdiendo, todo por seguir, por pensar que esto tiene algo que ver con el apoyo o el no apoyo de un segmento político”.
Con estas palabras inicia la entrevista que concedió a Siempre la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie, quien además es jefe del Laboratorio de Genética Molecular de la facultad de odontología de la UNAM y autora de uno de los libros que analiza el manejo que se ha tenido de la pandemia, Un Daño Irreparable, el cual le ha valido desde un amplio reconocimiento hasta insultos a través de la redes sociales.
No obstante lo anterior, ella se mantiene en pie de lucha, continúa y sostiene que es una situación que no nos debe sorprender, pues “viniendo de políticos y creo que nadie nos extrañaría, pero extraña mucho que también esté ocurriendo por parte de la propia población, como si no importaran las cifras dadas, el propio gobierno ya admitió apenas que son 417,000 el total de muertes en el exceso de mortalidad, de las cuales está admitiendo 294 mil 297 que son a causa de Covid-19, esto hasta el 13 de febrero, o sea, estamos en una situación realmente inequiparable, no hay otro evento que sea –vamos a decir– una catástrofe de tipo natural que sea comparable a la cantidad de vidas que se han perdido en este periodo y lo lamentable es que estas son pérdidas de vida fueron evitables, o sea, son vidas que puse pudo prevenir que no murieran y mueren, y ahora parece que toda la narrativa va hacia un ‘ya pues, pero vamos para delante no’. Lo que siento es que es tristísimo y se ve un momento que no tiene precedentes en la historia nacional”.

Laurie Ann Ximénez-Fyvie
El factor político
La doctora Ximénez-Fyvie aclara en la entrevista que sus análisis y opiniones están alejadas de la política, como algunos la acusan, y que su trabajo se ha basado en evidencias científicas.
“Los políticos y, por lo menos, un segmento de la población, por apoyar o por tener esta tendencia política, están por completo ignorando la dramática perdida de vidas que se ha dado en el país, es increíblemente lamentable muy, muy triste”, asegura.
Desde el inicio de la pandemia, nuestra entrevistada dio la voz de alerta de lo que podría ocurrir en caso de que no se tomaran las medidas adecuadas, incluso reconoce que no pensó que llegaríamos a esta cantidad de fallecimientos a causa del virus.
“Tenía la idea de qué si las cosas se dejaban ir, como se han dejado ir, se podía llegar a esto y vaya que no hemos llegado al pico y no sé, si aquí se sigue dejando este podemos estar sumando otro tanto de aquí a finales de año. De aquí al año que entra podríamos estar sumando otro tanto, estaríamos hablando tal vez de más de 1 millón de vidas perdidas”.
Pero lo que más lamenta es que se trata de un escenario que se podía prevenir.
“No teníamos realmente la conciencia de que podía llegar a ser tan extensa la pérdida de vidas, conforme el tiempo fue avanzando esto se vio, pero nunca pensé que llegáramos a este punto porque siempre asumí que tarde o temprano, queriendo no queriendo y con los reclamos y con las puntualizaciones que personas como yo y otros han hecho, desde el punto de vista de si no es por salvar vidas pues es por salvar la economía, hay muchas cosas no que se están deteriorando por la pandemia y nunca imaginé que simplemente lo dejaran ir, pensé que tarde o temprano la presión sería suficiente para detenerlo y, lamentablemente, no ha sido así o sea se ha dejado y se sigue dejando, es decir que se siguen hablando de mentiras: estamos vacunando y hay que aplaudir y eso ya va a detener las cosas. La vacunación, al ritmo que se está haciendo en México no va a detener nada, es decir, la pandemia sigue progresando, la cantidad de gente o la proporción de la población que está vacunada en México es tan diminutas que no impacte absolutamente nada en el avance de la pandemia”.
Lamenta que en este escenario se hace “nada más que dando discursos con el objetivo de cuidar la imagen y figura de los políticos a cargo, pero nunca las vidas”.

Inicio difícil
Laurie Ann Ximénez-Fyvie apunta que inició con la voz de alerta cuando el país tenía su primera centena de fallecimientos por la Covid-19, “me parecía atroz el simple hecho que llegáramos a mil, por ejemplo, decía mil es como qué barbaridad, era algo realmente terrible, inimaginable, estar hablando de medio millón ahora este si que es una pesadilla”.
También comenta que no imaginó que el factor político incidiera tan lamentablemente en el manejo de la pandemia.
“El hecho de que ni siquiera las propias muertes incitaran al gobierno para tomar acción dice mucho de la mentalidad que tienen, ni siquiera las propias muertes han tenido el efecto de hacer qué se recapacite, supongo que sólo si sintieran el riesgo de perder su posición, pero lo lamentable que está ocurriendo aquí es que quienes están tomando las decisiones con relación a la pandemia están procurando mantener una posición política, y se sienten tan seguros en ella que sienten que incluso dejando morir a medio millón de personas ellos van a seguir en el poder, entonces no necesitan hacerlo, pero eso habla mucho de ellos porque independientemente de qué necesiten o no, para mantener su posición si tendrían que tener algún gramo de decencia, de moral, de humanidad para tomar las medidas que fuera necesario para detener esta devastación de muerte”.

Tragedia evitable
Muchos se han preguntado si esta situación con tan grande número de muertos se hubiera podido evitar.
“Es muy clara y contundente la respuesta y no hay la menor duda, claro que se pudo haber evitado, es indiscutible, no hay punto de discusiones, hay evidencias, nada de lo que ha sucedido ha sido inevitable, nada, es decir la muestra es muy clara, donde se han hecho las cosas como han tenido que ser la pérdida de vidas ha sido, realmente, menor; los países que realmente han manejado extraordinariamente bien la pandemia como Taiwán, como nueva Zelanda, como Australia, como Vietnam, es decir, están sumando muertes en dos dígitos Nueva Zelanda, por ejemplo, suma hoy 26 muertes en una población de 5 millones, eso representa pues más o menos 5 muertes por cada millón de habitantes, en Taiwán por ejemplo hoy está registrando 10 fallecimientos por Covid-19 en una población de 23 millones de habitantes, o sea, eso representa más o menos 0.4 muertes por millón; Vietnam es un país más grande, tiene 35 fallecimientos por Covid-19 en una población de 97 millones, eso es 0.4 muertes por millón de habitantes, o sea es una locura o sea es nada prácticamente”.
Aclara que si bien hay muchos factores que explican lo sucedido, no se puede dejar de lado lo que se ha hecho desde el gobierno.
“Todo lo que estamos viendo es consecuencia directa de las acciones y decisiones que se han tomado desde el nivel gubernamental, cuando la gente quiere hacer culpa de que no es que no se hace caso, es decir desviar la culpa hacia la población, necesitamos entender esto para que la población haga lo que tiene que hacer requiere medidas enérgicas y una comunicación clara, directa, transparente y verás por parte de la autoridad, si se tienen las indicaciones correctas y no solamente se señalan, sino que se hacen cumplir y, además, la comunicación es siempre consistente, nunca es contradictoria, y desde el principio se hace saber con claridad en dónde está uno, adonde va y que se espera de la gente, entonces la gente reacciona bien, pero nuestro país desviar la atención hacia que es un problema de la comunidad, de la población, es no tener vergüenza, es un descaro, porque estamos en un país en donde la comunicación oficial se la ha pasado todo el rato diciendo ya vamos de salida, esto no es muy grave, ya acabamos con el problema, ya llegó la vacuna, ya no se preocupen, abrácense todos, no usen cubrebocas, vayan a su restaurante favorito, el subsecretario hace dos semanas prácticamente le dio permiso al pueblo de México a salir de vacaciones a la playa Semana Santa y después nos quejamos que la gente salió, es que la gente se le dio permiso para salir”.

Lo ataque en la red
Algo que ha tenido que padecer la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie desde que inició con las alertas de lo que podría suceder con un mal manejo de la pandemia, son una serie de ataques e insultos dirigidos desde diversas cuentas de redes sociales. El analista Leo García estimó en más de 600 mil mensajes desde poco más de 100 mil cuentas los que han mencionado en uno u otros sentido a la autora de Un Daño Irreparable.
“Inicialmente ni siquiera me sentí aludida, tienen con sus muletillas la gente que está pagada para hacer eso, le llaman a uno sicario, golpista y soldado de la derecha, como la crítica siempre va encaminada hacia el aspecto político, inicialmente nunca me sentí aludida porque dije está gente no sabe y a mi no me interesa la política, no tenga que ver con eso, están confundidos, nunca imaginé que fuera tan grave la polarización que la gente que apoya al movimiento de López Obrador cualquier crítica que se hace de la pandemia las siente con una crítica personal al señor presidente o hacia su partido, incluso pueden llegar a esto que mencionamos al principio: a ignorar la pérdida de vidas, es decir, han muerto medio millón de personas, pero a AMLO no me lo tocas. Nunca imaginé que hubiera este nivel de polarización”.
Reconoce que cuando empezó a recibir este tipo de mensajes no entendía el objetivo de los mismos.
“Estoy hablando de un problema de salud pública, de las estrategias que se toman para controlarlo o no, después empezó a ser peor; finalmente entiendo que hablar de la pandemia es hablar sobre la imagen de sus políticos predilecto y entonces eso es lo que les lástima. Nunca imaginé que la agresión y la violencia con la que se me ha atacado llegar a tal nivel, no soy una figura pública, soy una persona más que simplemente por una responsabilidad profesional y moral, no sé personal, alce la voz porque esto compete a mi área profesional, tengo el conocimiento suficiente para alzar la voz y decir que se está haciendo bien y mal, ante la disyuntiva de qué nadie más de mis colegas lo estaban haciendo, en un momento en el que era el momento más importante para hacerlo antes de que se sumarán miles de muertos”.
Pero los ataque no se limitaron a cuestionar su preparación académica, su trabajo o su área de especialización, sino que incluyeron otro tipo de amenazas.
“Jamás imaginé recibir amenazas de muerte, me escriben para hacer amenazas de violación, de muerte, alguna cosa loquísima y sí, desde luego, todo desde el anonimato; si hubiera una crítica concreta a, por ejemplo, el dato que usted dio es equivocado, tendríamos una discusión y eso sería muy productivo”.
Su pronóstico para los siguientes meses, considerando lo que sucede en Semana Santa, es que “si no se detiene la propagación de los contagios vamos a seguir entrando en estos escenarios caóticos. La vacunación no va a incidir en el avance de la pandemia sino hasta dentro de un año o más. Los países que han tenido éxito lo han tenido por detener la propagación de los contagios y mientras se detenga hay éxito con o sin camas, con o sin vacunas”.
