Los Universitarios hablan es un especio abierto a la comunidad estudiantil, la que cursa la licenciatura en las instituciones de educación superior; inicialmente las que funcionan en la Ciudad de México. Pretende ser un espacio en el que los universitarios opinen libre y responsablemente sobre temas de actualidad.
En esta entrega participan estudiantes y catedráticos de la Escuela Libre de Derecho y del Departamento de Derecho de la Universidad Autónoma Metropolitana. Dan su visión respecto de un tema específico y actual: la violencia en México. En ella hay mucho censurable y quienes participan en esta sección lo hacen notar.
Elisur Arteaga Nava
México en la cumbre de la violencia
Por Samantha Calzada Nájera
Fuertes acontecimientos han estado sucediendo alrededor de estos meses, desde el posible inicio de una tercera guerra mundial, hasta los trágicos hechos en el estadio de Querétaro, así como los 300 asesinatos diarios que se viven en México, junto con la violencia hacia la mujer.
¿Qué ha hecho el derecho para prevenir este tipo de sucesos? El derecho siendo un conjunto de reglas que buscan regular la conducta humana, busca imponer sanciones a aquellos que ejercen violencia. Tenemos el derecho penal, el derecho humanitario, diversas leyes que regulan los tratos crueles, humillantes y degradantes.
¿Qué tanto deben de aumentar las penas o cuántas leyes se deben de crear para que este tipo de sucesos atroces terminen?
Como estudiante de derecho esto me deja reflexionando, es un tema cultural que se debe de abordar desde nuestras leyes buscando una prevención general (para efectos de que los ciudadanos no comentan el delito) como especial (una vez cometido el ilícito no se vuelva a repetir), pero que también debe de tratarse en el tema educativo.
El derecho penal, la imposición de penas y la falta de impunidad no son los únicos factores que se deben de procurar.
Violencia otra crisis
Por Eduardo Sebastian Corral Marini
Violencia es el protagonista de la crisis mexicana. “¿Cuál de todas las crisis?”, se preguntará el lector. Todas ellas, respondemos nosotros.
Desde crisis humanitaria por violencia armada, producto de la militarización nacional, hasta crisis en la vida económica nacional, producto de la inviabilidad de los negocios cuando no hay protección del Estado.
Desde el funcionario de ventanilla que humilla al peticionario, hasta el policía que tortura al detenido para “corregirlo”: violencia es el común denominador en el día a día del ciudadano mexicano.
¿Qué papel tienen la Constitución y los derechos humanos en el fenómeno de violencia nacional? En la mente de un agente del Estado, la Constitución aparece como un papel lejano, despojado de toda materialidad y los derechos humanos como masas teóricas que sirven a los Jueces para practicar gimnasia mental. En fin, para el ciudadano de a pie, será el tránsito municipal, el funcionario de ventanilla o el agente de Ministerio Público el que decida sobre la legalidad y constitucionalidad de sus actos, decisión que fundará en el uso de la fuerza y que no admitirá recurso alguno.
Las madres que escarban en la tierra para encontrar los restos de sus hijos, los niños reclutados en las filas de la delincuencia, el comerciante que cierra su cortina porque no puede costear el derecho de piso, el sicario arrepentido, el peticionario que viajó todo el día para encontrar a las autoridades indiponibles por su hora de comida: todos ellos, actores y actrices de la vida mexicana, viven el mismo fenómeno común.
Luego, al final de la ecuación integrada por violencia, miedo y pobreza estamos nosotros: los privilegiados, los universitarios que hablan y que además, son escuchados. Nuestro deber es hablar de ella, hablar de violencia.
Pelea de gallos orquestada por el gobierno federal
Por Paulina Zenteno Morfín
Pocas son las veces en las que he creído que es totalmente aplicable la analogía de considerar animales a los seres humanos por las atrocidades que pueden llegar a cometer, siendo esta ajustable, casi siempre, a un periodo histórico previo al nuestro, lo que debería ser lo lógico, considerando la “evolución”, el “progreso” y el “avance” que hemos tenido como raza humana.
Hoy puedo afirmar que es totalmente adjudicable la analogía de considerar animales a los seres humanos e incluso limitarla a considerarlos “gallos de pelea”.
La barbarie cometida en el Estadio La Corregidora de Querétaro, el cual nunca había tenido un antecedente de violencia, fue ocasionada por “gallos de pelea”, seres humanos con afán de conseguir algún incentivo económico o de otro tipo que prestaron su racionalidad, prudencia, cordura o juicio para transfigurarse en gallos de pelea salvajes, orquestados por el gobierno en turno.
Todo responde a una misma lógica; la porra de dos equipos que históricamente no habían sido rivales, lo que es un hecho notorio para la sociedad mexicana, se enfrentaron violentamente hasta la muerte, actuando de forma anómala y sin escrúpulos, sin algún tipo de limitación por el valor de la dignidad humana y la integridad física de sus compañeros.
Las razones para considerar que esta pelea de gallos fue minuciosamente planeada por el gobierno actual implica varias circunstancias.
En ningún momento la salvaje porra de ambos equipos se muestra reticente por miedo a las cámaras o al daño que pudiere ocasionar a alguna persona en situación de vulnerabilidad, lo que es anormal en una persona común y corriente, por muy enfadada que pueda encontrarse.
No es coincidencia que en este estado, gobernado por Mauricio Kuri González, miembro del Partido Acción Nacional, quien es muy querido por la gente, en el que pocas veces se hace alusión a la existencia de inseguridad y miedo por parte de la población o de los medios de comunicación, y en el que escasas veces, en los últimos años, se han manifestado descontentos sociales, haya sucedido el deplorable acontecimiento. Mucho menos es coincidencia que esta “nota periodística” surja en el momento en el que se involucra a la familia del presidente y su situación económica en el debate político, así como al Fiscal General de la República, la revocación de mandato, el descontento que ocasionan los jueces a modo y el arduo debate del gobierno en turno con los medios de comunicación.
Los mexicanos ubican perfectamente las implicaciones de ser fanáticos de un equipo de futbol y, saben que, por muy apasionados que puedan llegar a ser, es imposible que la gente “normal” actúe de esta forma tan salvaje, brutal y monstruosa: tal cual, gallos de pelea.
Lo sucedido no debe distraernos, ya que todo indica su puesta en escena fabricada por el actual gobierno. Aunque parece que este acontecimiento ha cumplido con su finalidad, siendo una efectiva distracción, es deprimente que el modus operandi de insistir diariamente en la división entre chairos y fifís logró llegar al extremo de una violencia humana real entre Gallos y Zorros.
Como solución a la violencia
¿Invasión a la privacidad?
Por Ireri Elizabeth García Ramos
Como consecuencia de la violencia sin precedentes ocurrida el pasado 5 de marzo en el Estadio Corregidora, durante el partido Querétaro vs Atlas, la Liga Mx se pronunció por implementar tecnología de reconocimiento facial y la transmisión de datos biométricos al Gobierno Federal mediante conexión a la Plataforma México.
La Plataforma México está definida como un concepto tecnológico avanzado de telecomunicaciones y sistemas de información, que integra todas las bases de datos relativas a la seguridad pública, con la finalidad de que se cuente con todos los elementos de información, para que las instancias policiales y de procuración de justicia de todo el país lleven a cabo las actividades de prevención y combate al delito, mediante metodologías y sistemas homologados.
El propósito de la citada conexión es evitar el ingreso de personas con antecedentes penales a los estadios. La propuesta consiste en generar una base de datos iniciando con los grupos de animación hasta que se implemente a todos los aficionados, mediante un documento llamado “Fan ID”, y, adicionalmente, implementar tecnología de reconocimiento facial.
De implementarse estas acciones se generaría una intromisión grave a la privacidad de las personas que ha sido prohibida en diversos estados como Washington (Condado de King), San Francisco y Minnesota (Mineápolis), por los peligros que incluso representa para minorías vulnerables frente al Estado.
La Liga MX y el Estado, a través de Plataforma México, tendría a su disposición los datos biométricos de todos los aficionados que acudan a los partidos de futbol, ¿quién nos asegura el uso de los datos para fines específicos? ¿qué consecuencias habrá en caso de errores de identificación por parte de la tecnología de reconocimiento facial? ¿la medida solo se aplicará a personas con antecedentes penales relacionados a violencia o se discriminará a cualquier persona que cuente con ellos?
En la ponderación que se haga entre los derechos de privacidad y seguridad se debe tomar en consideración que la restricción al primero, mediante la implementación de tecnología de reconocimiento facial, aún no está prevista en ley, en sentido estricto, lo que implica el incumplimiento a uno de los presupuestos convencionales y constitucionales. Seguramente el análisis de esta medida llegará al conocimiento del Poder Judicial Federal para determinar hasta donde se puede optimizar el derecho a la seguridad sin que anule la privacidad de los particulares.
