La presidencia de AMLO, hasta ahora, se ha caracterizado por agravar los conflictos existentes: inseguridad, delincuencia organizada, militarización, opacidad en el manejo de los fondos y recursos públicos, adjudicación de obras públicas sin concurso, tendencias totalitarias y otros. De ella se puede decir algo más: será recordada por provocar conflictos donde no los había: enfrentamientos con el Poder Judicial, paralización del INAI, no funcionamiento del INE, agresiones a la candidata del Frente y otros.

Finalmente, AMLO también será recordado por haber creado crisis en su propio Movimiento; ello debido al mal manejo del destape de la candidata del partido oficial. Sí hubo dedazo de por medio, aunque por diferentes medios. En un sistema que tiende al absolutismo, también es dedazo, el haber puesto a disposición de una precandidata, no digo su nombre, fondos y recursos ilimitados, a fin de que resultara favorecida en las encuestas.

AMLO, no contento con crear conflictos en su propia organización, también ha intentado provocarlos en los partidos de oposición: para evitar que su criatura Xóchitl Gálvez fuera ungida como candidata del Frente, intentó dividir lo que estaba unido; lo intentó a través de provocar a Beatriz Paredes a que se lanzara como candidata a la presidencia de la República, por parte de ese Frente y le arrebatara la candidatura a aquella. No tuvo éxito. Hasta ahora tampoco lo ha tenido su intento de dividir el Frente. El haber cooptado a Alfredo del Mazo no implicó una división grave en el PRI ni en el Frente.

También trató de meter cizaña en MC, lo hizo mediante una maniobra muy burda: la inauguración de una obra inconclusa. Voló a Monterrey a echar a “andar´ el Acueducto El Cuchillo y, de paso, acelerar a Samuel García para que se presente como candidato de su partido a la presidencia de la República. Con su presencia, aliento y voz hizo que se sintiera con tamaños para competir. La inauguración fue un pretexto. Para que el dichoso acueducto lleve agua a la sedienta Ciudad de Monterrey todavía le cuelga; le faltan muchos pesos y algunos tramos.

Con el fin de no perder presencia en los medios, en el mes de agosto declaró inaugurado el inconcluso Tren Maya; y en septiembre los también inconclusos Tren Interurbano México Toluca y el Tren Inter Oceánico. En el primero sólo faltó que lo bajaran a empujar el tren, como, al parecer, lo tuvieron que hacer algunos miembros de su comitiva; en el segundo, no hubo necesidad de ello: el corto tramo que está funcionando no lo ameritó.

Anteriormente, también inconclusos, pero por motivos políticos, había estrenado la Refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. La inauguración de la refinería, que no refina, de Dos bocas, Tabasco, estuvo encaminada a reforzar la precandidatura de Rocío Nahale a la gubernatura del estado de Veracruz, a pesar de que no reúne los requisitos que la Constitución de la República exige.

El que se haya inaugurado el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles el 21 de marzo de 2022, estuvo encaminado a levantar el crédito político de la administración morenista, por la falta de resultados tangible y visibles. Ante el fuchi que la comunidad internacional le mostró al nuevo aeropuerto, el gobierno venezolano, por conducto de la línea aérea Conviasa, le hizo el favor a la administración de AMLO de inaugurar un primer vuelo entre México-Caracas. Con ello, para propios y extraños, justificó su calificativo de ser internacional.

También se dio tiempo para inaugurar el camino de terracería que une a Badiraguato con otras poblaciones aledañas. Ahí se tomó la foto con la mamá de don Chapo Guzmán.

No contento con todo lo anterior, con el fin de que la gente no lo deje de ver, y también por provocar conflictos y reclamaciones, tanto internacionales como nacionales, invitó a contingentes armados de Rusia, Venezuela y Nicaragua al desfile del 16 de septiembre. Nos quiso decir: lo hago porque las puedo.

Le falta reinaugurar la Línea 12 del Metro, la del accidente mortal del 3 de mayo de 2021, atribuible a la falta de mantenimiento de parte de la administración de su protegida y actual precandidata, ahora sí digo su nombre: Claudia Sheinbaum. Con tal de salir en los medios, es capaz de hacerlo, así como está, en obra negra. A falta de su corcholata predilecta, tendrá que hacerlo con Martí Batres.

Las inauguraciones, estando los proyectos en obra negra, tienen diferentes fines: como lo digo en un principio, son distractores: AMLO recurre a ellos con el propósito de distraer a la opinión pública, cuando se presenta un conflicto grave; con ellas pretende impedir que vean a la candidata de la oposición; también lo hace con el objeto de provocar, en forma deliberada, un aparente conflicto internacional.

En el caso de los contingentes armados de Rusia, Venezuela y Cuba le picó al avispero para distraer la atención de la opinión pública, nacional y extranjera. Con ello también logró que pasara desapercibida para el crimen organizado la prematura extradición del Ratón Ovidio Guzmán. Su jugada fue de muchas bandas: ignoró a los tribunales nacionales y los procesos que se ventilaban ante ellos, con vista a impedir su salida, les dio a entender que no los toma en cuenta y, por último, que se llevó a cabo en los días que siguieron a los desprecios que le hizo a la presidenta del Poder Judicial, al no invitarla tanto a la ceremonia del Grito, como a presenciar al desfile militar.

Como la señora presidenta del Poder Judicial de la Federación no es una recién nacida ni vengativa, estoy seguro de que, llegado el día, ella sí invitará al presidente de la República, en el día señalado por la costumbre, a la ceremonia correspondiente y que lo hará aún a riesgo de que la desprecie.

AMLO está listo para asistir a cuántos cortes de listón se den durante su sexenio. No importa la materia, el lugar ni el estado de la obra. Estoy seguro que lamentó, y mucho, no haber sido invitado a ceremonia de inauguración de las boyas que separan a México del estado de Texas y que impiden a los migrantes su acceso a los Estados Unidos de América. Tal vez mister Greg Wayne Abbott, gobernador republicano de ese estado, sí es cuidadoso de las formas; estoy seguro que lo invitará cuando el tendido de las boyas esté totalmente terminado.