El acceso a través de Internet a libros sigue provocando polémica, más allá de los enfoques de si esto debe ser gratuito o si se debe cobrar por descarga, algo que vuelve a ser materia de discusión por la noticia de que 4 editoriales –de las más grandes en ese ámbito– demandaron a Internet Archive –el portal dedicado a almacenar imágenes, videos, música y archivos de manera similar a una biblioteca– para que retirara de su acervo 500 mil libros digitales.
El fallo de la Corte de Distrito del Sur de Nueva York a favor de Hachette, HarperCollins, Penguin Random House y Wiley, en un juicio iniciado en 2020, obliga a Internet Archive a retirar del portal el número de obras mencionadas en el párrafo anterior, además de que limitará el sistema de prestamos que esta plataforma tenía para su público.

Pero no es la única batalla que libra esta biblioteca digital, pues Sony también mantiene un juicio en su contra por el Great 78 Project, proyectos de conservación que busca preservar la música grabada en discos de 78 rpm. En mayo de este año una corte rechazó desestimar esta demanda.
Para una gran cantidad de personas, Internet debe ser un lugar en el que el conocimiento sea gratuito, algo que incluye los acervos multimedia que se han generado a lo largo de la historia, compartiendo la obras con todos, pero esto choca con la visión de creadores y empresas que buscan defender los derechos de autor y sus negocios por generar este tipo de obras. Se trata de un debate que lleva años dándose y que no ha llegado a alguna conclusión aceptada por la mayoría.

