¿En qué realidad alterada viven los consejeros del INE? Nuestro derecho a vivir en una democracia hoy sufre su mayor atentado. Lamentablemente, esto ocurre frente a los ojos expectantes de una sociedad pasiva y manipulada, y ante un árbitro que, siendo el último dique de contención, ha salido a mostrarse tibio, sumiso y complaciente. ¡Claudicó! Y no fue solo una cuestión de actitud; esta vez se hizo constar en papel.
La mayor amenaza para nuestros derechos y libertades no ha sido la reforma judicial, ni el asalto a la Ley de Amparo, tampoco fue la destrucción de nuestras instituciones forjadas por años de luchas. Es difícil admitirlo, sin embargo, la reforma electoral es todavía peor por una sencilla razón: todo lo anterior representa una profunda fractura a nuestra República, pero la única vía que tenemos para repararla es la electoral.
El 12 de enero pasado, la foto que robó las primeras planas fue la de los consejeros del INE entregando a Pablo Gómez un documento que, según se dijo, contenía más de doscientas cuarenta propuestas de reforma; algo que, supuestamente, pretendía ser un acto de resistencia institucional frente a la amenaza contra la independencia y autonomía del árbitro electoral.
Nada más alejado de la realidad. En ese documento quedó el sello de un INE que, desde la llegada de Guadalupe Taddei, Rita Bell, Jorge Montaño y Arturo Castillo, dejó de estar a la altura técnica, institucional y ética. Un INE que no tiene la entereza que la República demanda ante la amenaza del autoritarismo.
El documento llamado “propuestas de reforma” presentado por el INE, no tiene una metodología clara, carece de orden, rigor técnico y no tiene propuestas concretas.
El INE tiene los recursos técnicos y especializados, e incluso, cuenta con un gran repositorio de estudios, análisis y evaluaciones en todas las áreas. A pesar de eso, la propuesta se asemeja más a un borrador con lluvia de ideas, que pasa por ocurrencias, improvisaciones y complacencias.
Una propuesta seria habría implicado la presentación de una iniciativa real, sustentada en estudios técnicos y datos sólidos. Se requería de un análisis argumentado sobre las necesidades de las instituciones electorales. El tema de la elección judicial es de la mayor importancia, así que, ameritaba propuestas de soluciones basadas en la experiencia obtenida en los últimos meses.
Nada de eso existe en el documento presentado por el INE. Los consejeros prefirieron perderse en superficialidades; o bien, solicitan que el legislador sobrerregule de forma innecesaria temas tan sensibles como la libertad de expresión en redes sociales. Sí, en pleno atentado contra la democracia, al INE le preocupa más contar con mayores herramientas para amordazar a periodistas y a la ciudadanía. ¿Cuántos más #DatosProtegidos necesita el país?
Las denuncias por violencia política de género son cada vez más recurrentes como herramientas para silenciar a opositores, y el INE, lejos de analizar esta problemática, ha propuesto que se sancione con la suspensión de derechos político-electorales ─mediante resoluciones administrativas─.
Hay muchos temas que aparentemente se abordan: acciones afirmativas, voto en el extranjero, voto en prisión preventiva, fiscalización, límites de sobrerrepresentación, legalizar los procedimientos anticipados de “las corcholatas”, entre otros. Sin embargo, nada verdaderamente sustancial y muchas propuestas son reiteraciones de lo que ya existe en la Constitución o en la ley.
Es lamentable, de este documento se esperaba una defensa técnica, jurídica y especializada; un instrumento técnico que sirviera de arma para defender la democracia, pero no fue así.
El Consejo General del INE no solo colgó los guantes; le dio la espalda a una ciudadanía. Lo que era un dique de contención hoy es un puente para el autoritarismo, la pregunta ya no es qué pasará con el INE, sino qué haremos nosotros cuando nos quiten la última herramienta para reconstruir la democracia. ¿Permitiremos que den el golpe de gracia a México?
Abogada y consultora especialista en materia electoral
X: moni_calles
