Este es un descubrimiento que está obligando a los historiadores a tirar sus libros a la basura y empezar de nuevo, porque lo que creíamos saber sobre el “pulmón del mundo” era un error total.
Sabías Que bajo la espesa y “virgen” selva del Amazonas en Ecuador, se escondía una red de ciudades tan inmensa y compleja que ha dejado a los arqueólogos con la boca abierta? Durante décadas pensamos que el Amazonas era un lugar salvaje donde solo vivían grupos pequeños y nómadas, pero resulta que hace más de 2,500 años, existió una civilización perdida que construyó un “Manhattan de barro”.
Gracias a una tecnología llamada LIDAR (que es como un láser que “desnuda” la selva y permite ver el suelo desde el aire), se descubrieron más de 6,000 plataformas artificiales y una red de carreteras que harían palidecer a cualquier sistema vial moderno. Estas no eran simples chozas; eran ciudades planificadas con plazas, canales de drenaje y caminos rectos kilométricos que conectaban a miles de personas.
Lo más loco de todo es que estas ciudades son mil años más antiguas que cualquier otra sociedad compleja que se haya encontrado en el Amazonas. Esto significa que mientras en Europa se estaban formando civilizaciones famosas, en el corazón de la selva ya había ingenieros diseñando barrios enteros con una precisión asombrosa. ¿Cómo desaparecieron sin dejar rastro escrito? Es el gran enigma. Lo que hoy vemos como una selva impenetrable, fue un hormiguero de actividad humana y tecnología antigua que apenas estamos empezando a entender. ¡La naturaleza literalmente se tragó una metrópolis!

