La conducta de Marx Arriaga solo sirvió al escándalo y a la distracción premeditada. No vale dedicarle una sola línea a ese oscuro personaje. 

Su atrincheramiento sirvió, sin embargo, para tomar plena conciencia de la degradación de la Educación en México.

Hay una nación derrotada —desde adentro— con la inteligencia amputada, sin armas para progresar porque la escuela está en manos de la mediocridad y bajo el control del adoctrinamiento.

La niñez mexicana es rehén de un régimen autocrático que la usa y abusa de ella para imponer su verdad y formar agentes dóciles a la Cuarta Transformación. Es una forma de violencia contra la infancia.

La Nueva Escuela Mexicana constituye un abuso de poder y un “abuso de conciencia” contra el sector más vulnerable de la población: la infancia. ¿Por qué? Porque corrompe intelectualmente a los niños y niñas, porque incurre en la falsedad ideológica al falsificar la historia y altera la verdad para acomodarla a los intereses de la 4T.

México entero debe rebelarse para salvar a sus niños —y a México mismo— del asesinato de conciencia y del exterminio del conocimiento que se da en las aulas.

La Nueva Escuela Mexicana de la señora Sheinbaum utiliza los pizarrones no para enseñar Ciencia o Matemáticas sino para sembrar el proyecto doctrinario y dictatorial de la 4T en la mente virgen e inocente de los estudiantes más pobres.

Hay una violación constante y flagrante de los derechos humanos en los 215 mil centros de educación básica y pública que hay en el país. Los Libros de Texto del señor Marx Arriaga contradicen el principio más importante de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre: formar individuos en la libertad, en el conocimiento y en la autosuficiencia para participar en el mundo moderno.

La Presidenta, muy segura de sí misma, dice que la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto se van a mantener como si fueran la Biblia. Sólo falta que los proponga para recibir el Premio Nobel. Son páginas y páginas, tomos y tomos que avergüenzan, fuentes de atraso e ignorancia, superstición, odio y polarización.

No existe ninguna justificación, ni pedagógica, social o ética para que los Libros de Texto y los planes de estudio los decida una sola persona. López Obrador dejó al margen a expertos, al magisterio, los hizo a espaldas de los padres de familia y ungió como autor exclusivo al protegido de su esposa Beatriz Gutiérrez Müeller.

López Obrador y Sheinbaum deberían ser llevados a juicio por un crimen atroz. Por demoler la educación y cancelar el futuro de México. Hoy menos del 1% de los estudiantes mexicanos distinguen entre un hecho y una opinión. Más del 60% de alumnos de educación básica carecen de comprensión lectora. De los 37 países miembros de la OCDE, México ocupa uno de los últimos lugares en Matemáticas.

La 4T no solo ha destruido las instituciones democráticas, la división de poderes y el Estado de derecho, no solo ha sometido al Poder Judicial y busca poner bajo su control los órganos electorales para perpetuarse en el poder, también usa y abusa de la niñez mexicana para cumplir con sus fines.

Los Libros de Texto actuales condenan a los niños a la subordinación tecnológica. No abonan a la soberanía, sino a la dependencia. El asesinato de la verdad y el conocimiento también debería ser castigado.

 

@PagesBeatriz

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