La reconfiguración del tablero político bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum ha dejado de ser un ajuste administrativo para convertirse en una cirugía mayor de los equilibrios de poder en el oficialismo. La salida de figuras emblemáticas cercanas al expresidente López Obrador, como Adán Augusto López Hernández y Marx Arriaga, no solo marca el fin de la “herencia” directa en puestos clave, sino que institucionaliza la visión de la mandataria frente a la mística fundacional de Morena.

El contexto actual agrega variables que deben ser tomadas en cuenta para la prospectiva política de cara a las elecciones de 2027. La más importante es la lealtad al legado presidencial frente a la disciplina institucional, el control del presupuesto educativo y de gobernanza, y la cohesión de las tribus internas ante la aduana electoral del año entrante.

La disputa por las candidaturas se podría dar entre la titular del poder ejecutivo, Claudia Sheinbaum, aliada a la dirigencia de Morena de Luisa María Alcalde, en contra de los grupos de “puros” (leales al expresidente) y los gobernadores salientes con influencia territorial y que buscarán dejar sucesores que les cubran las espaldas.

 

Escenarios

Los escenarios que se podrían presentar en los siguientes meses, en un ejercicio prospectivo, son los siguientes:

Hegemonía Institucional (Tendencial)

  • Probabilidad:
  • Dinámica: Sheinbaum logra consolidar un gabinete técnico-político totalmente alineado a su perfil. Las salidas se procesan como “ciclos naturales” y el partido mantiene la disciplina bajo la premisa de la unidad necesaria para ganar la mayoría de las 17 gubernaturas en juego.
  • Efecto 2027: Morena llega a las urnas con una maquinaria centralizada. El control de la Cámara de Diputados se mantiene, aunque con una bancada más pragmática y menos ideologizada, facilitando las reformas de la segunda mitad del sexenio.

Escenario B: El Cisma de los Fundadores (Pesimista)

  • Probabilidad:
  • Dinámica: El desplazamiento de los “puros” es interpretado como una traición al proyecto original. La salida de Marx Arriaga y el debilitamiento de los liderazgos tradicionales provocan que el ala radical boicotee candidaturas locales en 2027.
  • Efecto 2027: La fragmentación interna se traduce en votos nulos o “brazos caídos” en estados clave. Morena pierde la mayoría calificada en San Lázaro y cede alcaldías críticas en la Ciudad de México ante una oposición que capitaliza la desunión oficialista.

Escenario C: Transición de Terciopelo (Optimista)

  • Probabilidad:
  • Dinámica: Los desplazados son integrados en posiciones diplomáticas o estratégicas de bajo perfil, neutralizando cualquier amago de rebelión. Sheinbaum y el expresidente mantienen una comunicación que garantiza que el “movimiento” no se rompa.
  • Efecto 2027: Un triunfo arrollador que supera los márgenes de 2024. La nueva clase política “sheinbaumista” toma control total de las estructuras estatales, eliminando los últimos vestigios de las corrientes internas antagónicas.

Contradicciones y Puntos de Fricción

El dilema central radica en la paradoja del poder: para que el proyecto de Sheinbaum sea eficaz, debe alejarse del personalismo anterior; sin embargo, al hacerlo, erosiona la base emocional que sostiene al partido. La confrontación entre la eficiencia tecnocrática y la agitación ideológica es el punto de ruptura que definirá si 2027 es la consolidación de una era o el inicio de un declive por implosión.

El tiempo nos dirá si se cumple alguno de los escenarios expuestos o si todo es un simple ejercicio de gatopadismo para que el movimiento mantenga el poder cambiando las caras, pero manteniendo el control y el rumbo.