Las relaciones bilaterales con los Estados Unidos pasan por un momento crítico, cierto es que estas, nunca han sido muy equitativas, pero desde hace cien años habían sido cordiales y sin fuertes presiones, ahora con Trump a la cabeza del gobierno, no hay semana que en palacio nacional no haya sobresalto por las presiones y exigencias adoptadas por el mismo presidente o el secretario de Estado.
Al margen de consideraciones con tintes ideológicos, la realidad es que la relación bilateral con los Estados Unidos, es una prioridad política para el gobierno mexicano. Por tanto la agenda del gobierno debe tener presente, que los Estados Unidos es nuestro mayor socio comercial y también nuestro mayor acreedor. Nuestra economía es dependiente en gran medida de esa relación, además debe considerar que en su territorio viven y sobreviven un poco más de 25 millones de mexicanos, una buena parte indocumentados y tenemos una frontera común de un poco más de 3 mil kilómetros Es por ello que para ambas naciones la relación bilateral es una cuestión de seguridad nacional.
A partir del año 2018 en que empezó a gobernar Morena, la Cancillería mexicana ha nombrado como cónsules a políticos sin carrera en el Servicio Exterior Mexicano, algunos analistas norteamericanos consideran que esos nombramientos son para realizar campañas de proselitismo para el partido en el poder, movilizar a los mexicanos en ese país para defender y propagar las narrativas de López Obrados y de Sheinbaum, buscando el apoyo electoral.
En los Estados Unidos, la Cancillería Mexicana tiene la red consular más grande que cualquier otro país, con más de 50 consulados operando en territorio norteamericano, esto para atender a la gran población mexicana en aquel país, así como las relaciones comerciales y el flujo de migrantes. En estos tiempos difíciles es importante que se privilegie en el Servicio Exterior Mexicano, porque la carrera diplomática es compleja y difícil de asumir, se debe dejar de utilizar los cargos diplomáticos de Embajadores y Cónsules para ubicar a desterrados políticos o para premiar amigos e incondicionales sin méritos para representar a nuestro país en el concierto internacional, en donde solamente denigran a nuestra Nación.
Este año es un año electoral para Estados Unidos y Donald Trump no pierde la ocasión de emitir discursos incendiarios atacando y amenazando a todas las naciones y en particular tomar a México como piñata, en donde busca realizar acciones espectaculares para abonar a su índice de aprobación que en la actualidad es muy bajo sólo es de 35% el que espera aumentar antes de las elecciones de noviembre, por eso no hay que descartar que lleve a cabo acciones focalizadas para aprehender narcotraficantes y políticos coludidos con los cárteles, esta vez sus amenazas no quedarán en pura retórica .
La supuesta lista de Marco Rubio, aparentemente ha sido confirmada por las autoridades norteamericanas, en ella se enlistan los nombres de diversos gobernadores, políticos, diputados, senadores y funcionarios públicos mexicanos que resultan implicados en las declaraciones de los delincuentes que están siendo procesados en aquel país. Habrá que esperar a ver si las autoridades mexicanas los someten a juicio o prefieran que vengan por ellos para pasar una temporada en Estados Unidos.
Es inadmisible que tengan que venir de otro país a poner orden y dar seguridad a los mexicanos porque nuestros gobiernos en vez de combatir los crímenes y el narcotráfico tienden redes de protección para que los carteles del crimen organizado puedan operar y continuar con el trasiego de estupefacientes hacia los Estados Unidos. Esta vez deberán realizar las acciones necesarias para detener a todos los involucrados
Este año avanza con vertiginosa carrera, ya ha transcurrido el primer mes y no pasará mucho tiempo para que presenciemos el desenlace del diferendo en materia de Seguridad entre México y nuestros vecinos del norte. Esperamos que nuestras autoridades se decidan por cooperar y que la Presidente permita y ordene que se ponga remedio de una vez por todas a la terrible inseguridad y violencia que prevalece en nuestro país.
