El libro de Julio Scherer “Ni venganza, ni perdón”, es un golpe de guillotina. Su valor más importante radica en confirmar que Morena llegó al poder financiado por el crimen organizado y que México lleva siete años bajo el control de un régimen político criminal.

El peso e importancia del texto deriva del autor mismo. No habla un ajeno al poder, sino quien formó parte de él. Se confiesa el amigo, el otro “hermano” y quien fuera, al mismo tiempo,  el  ex Consejero Jurídico de la Presidencia de López Obrador durante los primeros tres años de su mandato.

¿Por qué Scherer pública, justo en este momento, una denuncia que termina por matar la credibilidad del régimen al que perteneció? ¿Sólo por venganza o para quedar exonerado del  juicio implacable que se aproxima en contra de una pandilla que ha sumido al país en una de las etapas más oscuras de la historia?

La acusación contra el ex Vocero de la Presidencia y hoy Coordinador  de Asesores de Claudia Scheinbaum, Jesús Ramírez Cuevas, es una de los motivos del libro.

Ramírez Cuevas aparece como uno de los nodos más importantes de la red criminal que sirvió para financiar las campañas electorales de Morena en 2021.

Fue quien presentó al “Rey del Huachicol” con López Obrador, el que utilizó al empresario para patrocinar con dinero ilícito las campañas del hoy gobernador Rubén Rocha Moya en Sinaloa, de Américo Villarreal en Tamaulipas y de Alfonso Durazo en Sonora, entre otros.

Pero, sobre todo: fue uno de los que más dinero metió a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2018. 

Scherer, sin decirlo,  deja ver  que la cabeza de la llamada Cuarta Transformación junto con gobernadores, alcaldes, senadores, diputados locales y federales le deben el cargo al crimen organizado.

Ahora, lo que sigue, es preguntar a la señora presidenta qué decisiones tomará después de tan graves revelaciones.

Claudia Scheinbaum es inevitablemente un objetivo indirecto del libro. La principal heredera y beneficiaria de un proyecto político sustentado en el poder del crimen, es ella. Aceptó ser la candidata de un partido que gana elecciones de la mano de la delincuencia y cuya estructura sigue impune.

Garantizar impunidad, desde Palacio Nacional,  a los narco políticos de Morena, es la línea dominante. Sheinbaum ya salió a defender a Ramírez Cuevas. Dijo que permanecerá en el cargo. En distintas ocasiones ha exonerado a Rubén Rocha, a Américo Villarreal, a Alfonso Durazo, a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila y al mismo ex alcalde de Tequila y extorsionista, Diego Rivera, cuando era candidato.

¿Cuántos más Julio Scherer van a escribir un libro para lavar sus culpas? El libro es un acto de contrición, de arrepentimiento y dolor por los “pecados” cometidos al haber formado parte y ser cómplice de  un régimen que destruyó a la república.

Scherer como Consejero Jurídico conoció —si no es que contribuyó a su redacción— las reformas inconstitucionales que  dieron un golpe mortal a los contrapesos constitucionales.

Cada página es un testimonio de la guerra intestina que hay entre quienes, un día, conspiraron en contra de la nación para asaltar sus instituciones bajo la mentira de la “Transformación” y que hoy, al sentirse descubiertos se traicionan unos a otros buscando atajos de salvación.

¿Qué sigue? Para el gobierno de Sheinbaum no hay salida. No hay manera de extirpar el cáncer porque el cáncer son ellos mismos.

 

@PagesBeatriz

 

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