Olivia & las nubes (República Dominicana, 2024) de Tomás Pichardo-Espaillat (nacido el 2 de marzo de 1987, en Santo Domingo, República Dominicana).

Enorme esfuerzo en un género tan difícil de abordar y lograr resultados satisfactorios, como es la animación. La imaginación visual desborda el abstraccionismo y el realismo mágico, al combinar las técnicas bidimensional, stop motion, cutout y filmaciones en Super 8 mm. Enorme esfuerzo de producción y de talento humano.

 

El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) (México, 2025) de Ernesto Martínez Bucio (nacido el 20 de mayo de 1983, en Uruapan, Michoacán, México), con guión de Karen Plata Luna.

Las secuencias, rodadas cámara en mano, el montaje vertiginoso y el delIberado oscurecimientos de algunas imágenes, le dan al relato un sentido claustrofóbico de terror psicológico, como lo clasificó la mamá del niño actor (Rafael Nieto Martínez) que interpretó al más pequeño (Tomás) de las y los cinco hermanos que soportan un encierro de angustia, ante la ruptura y ausencia de sus progenitores y que, supuestamente, son cuidados por una abuela enferma mental que, al contrario, les infunde temores diabólicos, mientras que el mundo exterior, aparece, por la televisión, con la información de la llegada del “Papa viajero”. Se trata de cine maldito, si se me permite clasificarlo así, en el que la presencia del mal, ya sea por imaginación invocadora o por compasión interesada, se aparece para hacer el “bien”, ante la sinceridad de la inocencia que le promete lo mejor que posee, con tal de que regresen sus padres.

 

La misteriosa mirada del flamenco (Chile-Francia-Alemania-España-Bélgica, 2025) de Diego Cépedes (nacido el 5 de enero de 1995, en Santiago de Chile).

Basándose en un imaginativo guión, escrito por el propio joven realizador Diego Cépedes, La misteriosa mirada del flamenco trasciende el realismo (la vida laboral de mineros en el desierto de Atacama, la prostitución de travestistas, en el mismo lugar, la marginación social, el contagio, generalizado, de enfermedades venéreas y el crudo lenguaje de los personajes) y se adentra en un universo poético, con una secuencia westerniana incluida, que combina sensual seducción visual y violenta, con metafísico final, impregnado de romanticismo, entre un trans, asumiendo el papel de madre protectora, y una niña, abandonada y recogida y cuidada por “ella”, que intenta, como buena pistolera vengar su asesinato. La anécdota se nutre de momentos pintorescos y felices que le dan a esa comunidad de “marginadas” alicientes para seguir viviendo su trágica existencial.

 

El silencio de Julie (Julie Zwijgt, Bélgica-Suiza, 2024) de Leonardo Van Dijl (nacido en 1991, en Cortrique, Bélgica.

El guión de Ruth Becquart, permite al realizador Leonardo Van Dijl construir un narrativa subjetiva, intimista, sobre los silencios de conciencia de una joven con dotes excepcionales para jugar tenis, a nivel profesional, que es seleccionada entre varias prospectas, en un club donde asisten otras jovenes de clase alta a la que ella no pertenece. Drama psicológico en el que los conflictos habidos entre autoridades, profesores, familiares y alumnas, por el suicidio de una de ellas, debido a razones no del todo aclaradas, la mentienen en tensión, pero su dedicación, esfuerzo y su silencio, se supone, la harán salir a flote.

 

Vivir la tierra (Shengxi zhidi, China, 2025) de Meng Huo (nacido el 26 de junio de 1984, en el Condado de Taikang, Zhoukou, Provincia de Henan, China, Xu Chuang, niño que nace y crece en un apartado lugar del norte de la inmensa China, asimilando el saber de sus mayores: padres, tíos, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, vive sus experiencias familiares, con sus hermanos, como el cultivo de la tierra, para el autoconsumo, que marcarán su memoria para siempre. Algunos recuerdos quedaron más marcados que otras, expresados, por el realizador Meng Huo, con un sentido narrativo, de profundidad subjetiva, que contrastan con la descripción cotidiana del diario acontecer de la vida y sus trasformaciones sociales, como la emigración hacia las grandes ciudades y la industrialización incipiente de la producción agrícola, en los años 90s, del siglo XX. La memoria es autobiográfica. El niño Xu Chuang, se intuye, es Meng Huo que emigró para estudiar Derecho en la Universidad de Comunicación de China.

 

Morí (Li Cham, México, 2025) de Ana Ts’uyeb o Ana María Vázquez Hernández (nacida el 30 de abril de 1997, en Naranjatic, población Maya-Tsotsil, Municipio de Chenalhó, Chiapas, México).

Ana Ts’uyeb, realizó Morí, un documental (ocupándose en ello más de cinco años) en el que exalta la figura de las mujeres (su madre, su tía y la esposa de un primo suyo, hablando fuera de cuadro) en sus actividades cotidianas y productivas, principalmente, en el cultivo y cosecha del café, al modo de producción de la comunidad primitiva, con utilización de instrumentos de trabajo, como machetes, azadones, molinos de mano. Larga investigación y estudio que culminó en la realización de un documento audiovisual de gran contenido social (económico y político), contra el pasado patriarcal y la libración de su condición opresiva, con el apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, sobre las mujeres que son más productivas que los hombres, en el medio rural de aquel lugar, habitado por el pueblo originario Tsotsil.

 

Los inocentes (Perú-México, 2025) de Germán Tejada (de nacionalidad peruana).

Transición de la adolescencia a la madurez, de un joven limeño punk, sorteando dificultades que se le presentan en la vida (dejar de ser el bebé de mamá, demostrar que es muy macho, sucumbir ante la perversión sexual, robar…), en un ambiente marginal y hostil. Germán Tejada, inspirado en el libro de Oswaldo Reynoso, destacado novelista peruano, refleja la lucha generacional, entre viejos, fracasados y desviados sexuales, que aparecen como zombies, contra jóvenes. Un personaje borracho (quizá baby boomer en desgracia) les da a los jóvenes el título de generación H (Huevones).